Trabajar como independiente empieza a dejar de ser lucrativo por cuenta de la seguridad social que ya no es segura

Trabajar como independiente, es decir trabajar por honorarios o servicios, parece que pronto dejará de ser lucrativo, y todo por cuenta de la seguridad social que ya no nos asegura nada.

Bien sabemos que la seguridad social debe ser asumida en su totalidad por el trabajador independiente, y que la seguridad social es igual al 29% del ingreso base de cotización, que para los trabajadores independientes, de momento es el 40% de los ingresos brutos.

Hasta hace unos días, los trabajadores independientes con facilidad  evadían los aportes a seguridad social, pero el gobierno muy hábilmente ha puesto a las empresas contratantes a operar como fiscalizadores, puesto que antes de pagar al trabajador independiente, deben asegurarse de que este ha pagado lo correspondiente a seguridad social, si es que no quieren ser sancionadas por inexactitud además de impedírseles solicitar como costo o deducción dichos pagos.  El trabajador ya no será investigado sólo por el estado sino también por el contratante, de suerte que será un duro trabajo lograr evadir esa seguridad social que en adelante sólo asegurará el éxito de EPS y compañía.

Ahora, si queremos ser legales [eso no importa a muchos] y además evitarnos problemas [eso si nos importa a todos], lo más recomendable es pagar lo que la ley dice, y lo que la  ley dice nos costará un buen dinero. Veamos.

Supongamos un contador público que trabaja como asesor tributario y recibe cada mes $3.000.000 como honorarios.

El contador público tendrá que aportar salud y pensión sobre el 40% de sus honorarios, es decir sobre $1.200.000. De ese dinero tendrá que aportar el 12.5% por salud,  el 16% por pensión, y por riesgos profesionales algo cercano al 0,5%, es decir un total de 29%.

Luego, ese contador público tendrá que pagar cada mes para seguridad social la suma de $348.000 aproximadamente.

A esto hay que sumarle la retención en la fuente que puede ser del 10% o del 11%. Supongamos del 11%, es decir la suma de $330.000.

A lo anterior hay que sumarle la retención en la fuente por Ica, que también opera en algunos municipios.

Redondeando, tenemos que el contador público, de los 3.000.000 que gana mensualmente, sólo recibirá una suma de aproximadamente $2.320.000, es decir que el estado se habrá quedado con aproximadamente el 22,7% del sueldo del contador público, y claro, si este se enferma gravemente,  como no tiene cesantías por ser trabajador independiente, podrá hipotecar su casa, su carro o su alma.

Lo anterior supone que si se crea una figura jurídica para prestar los servicios profesionales, tal vez podría ser más rentable si se cuenta con que el trabajador independiente termina pagando más impuesto de renta que una persona jurídica.

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Una opinión
  1. Liliana Hernández dice:

    Hola, necesito ayuda con dos temas o dudas. Pasé una cuenta de cobro con el debido soporte de pago de aportes, certificado bancario, todo lo exigido. La empresa no me pagó porque no tenía el dinero. Primera duda: Cuándo una empresa no paga, ¿qué recursos tengo para hacer valer mis derechos? Bueno, finalmente tuve que resignarme a esperar. Pasados dos-tres meses me dijeron que ahora sí me iban a pagar y que volviera a pasar la cuenta al mes actual. Volví a pasar la cuenta y me dijeron que debía pagar aportes otra vez este mes! Cómo puede ser que no me reciban el soporte del pago que hice oportunamente, es decir el mes en el que debían pagarme, y me exijan pagar doble aportes por un único pago, que quizás no me hagan a tiempo otra vez? Veo miles de artículos sobre la obligación de los independientes de pagar aportes, pero ni uno solo dirigido a los independientes a los que les demoran los pagos, a veces a propósito, después de que ellos han realizado todo el proceso de ley

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