Tratamiento de los ingresos de personas naturales no obligadas a llevar contabilidad

Las personas naturales que no están obligadas a llevar contabilidad, podrán tratar sus ingresos por el llamado sistema o contabilidad de caja, que consiste en reconocer el ingreso cuando efectivamente se percibe.

Por regla general, el ingreso se reconoce cuando ha nacido el derecho a exigirlo, aun cuando no se haya recibido efectivamente, como cuando se hace una venta a crédito. Este tratamiento es acostumbrado y/o exigido tanto desde el punto de vista contable como fiscal.

En el caso de las personas naturales que no están obligados a llevar contabilidad, perfectamente pueden reconocer el ingreso sólo cuando lo hayan recibido, pero pueden optar también  por reconocerlo cuando se realiza el hecho económico que genera el  ingreso.

Desde el punto de vista tributario, esto puede resultar de gran trascendencia, puesto que si hacemos un tratamiento equivocado de los ingresos percibidos en un año, puede derivar en una investigación de la administración de impuestos por omisión de ingresos.

Supongamos una persona natural que no está obligada a llevar contabilidad, que prestó servicios de asesoría y consultoría a varias empresas privadas por valor de $100.000.0000, de los cuales le quedaron adeudando $30.000.000.

En este caso, la persona recibió efectivamente 70.000.000, aun cuando ha obtenido el derecho a cobrar otros $30.000.000 en el año siguiente.

Cómo se trata de una persona que no está obligada a llevar contabilidad, cuando declare renta bien podría declarar como ingreso sólo $70.000.000, y los otros $30.000.000 los puede declarar en el siguiente año cuando efectivamente los reciba.

Pero hay que tener en cuenta que muy seguramente las empresas que le pagaron, declararán los $100.000.000 como costo o deducción, de modo que la administración de impuestos al cruzar la información, supondrá que se están omitiendo ingresos por esos $30.000.000.

Esto hace considerar que lo más sano, y para evitar tener que entrar a dar explicación y a justificar ante la Dian el tratamiento dado a los ingresos, es mejor declararlos en su totalidad, pero claro, esa decisión podría significar el pago de impuestos, que no se pagarían si sólo se declaran $70.000.000 en un año y $30.000.000 en el otro.

Ahora, si la persona decide declarar como ingreso sólo los $70.000.000, los otros $30.000.000 tendrá que técnicamente “ignorarlos”.

Haber, un contribuyente obligado a llevar contabilidad lo que haría es declarar como ingresos los 100 millones y los 30 que le quedaron debiendo, los declararía como un activo [cuentas por cobrar], pero en el evento de que sólo se declaren 70 millones, los otros 30 no se deben declarar como un activo, puesto que ello implicaría reconocer el ingreso y no declararlo.

De hacerse así, lo primero que se presenta es una diferencia patrimonial, puesto que se tendrían unos activos incrementados en 30 millones sin un ingreso que los respalde.

Así las cosas, si se decide declarar solamente el ingreso efectivamente recibido, el resto no se declara ni como ingreso ni como activo. Se declarará en el periodo siguiente en que efectivamente se perciba; pero esto sólo si se es una persona natural que no está obligada a llevar contabilidad y que por consiguiente puede acogerse a lo establecido en el artículo 27 del estatuto tributario que habla de la realización del ingreso tributario.

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Una opinión
  1. Carlos Guillermo dice:

    Mi pregunta es para las personas naturales no obligadas a llevar contabilidad si reportan esos ingresos no recibidos, pero si causados en su declaración de renta. Que tratamiento se debe seguir para el pago de salud y pensiones. ¿Cómo no ingresaron, para el cálculo del 40% yo asumiría que no se incluyen para pagos de seguridad social.

    Cordial saludo

    Carlos Guillermo Bernate

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