Un fallo en la reglamentación del contrato de aprendizaje que lo hace “desechable”

El contrato de aprendizaje es una excelente figura que ofrece a muchos colombianos la oportunidad de tener una real experiencia práctica en el arte o técnica de su elección, pero hay un fallo en su reglamentación que básicamente lo convierte en un contrato “desechable” o “basura”.

Se espera que el contrato de aprendiza ayude a que la persona se incorpore a la vida laboral, pero en muchos casos, una vez finalizado el contrato de aprendizaje el trabajador es expulsado al desempleo, por lo que no siempre existe una verdadera incorporación a la vida laboral.

Esto se debe a una norma reglamentaria que exige a la empresa que una vez finalizado el contrato de aprendizaje, debe reemplazar el aprendiz, es decir, contratar uno nuevo [decreto 933 de 2003, artículo 8], lo cual obliga a que la empresa, en la mayoría de los casos, tenga que prescindir del primer aprendiz para dar cabida al siguiente, dejando al primero desempleado, sólo con un cartón o título.

Lo ideal sería que la ley considerara la posibilidad de liberar al empleador de la obligación  de contratar nuevos aprendices si contrata formalmente al aprendiz recién egresado. De esta forma, el aprendiz logra capacitación y experiencia, y lo mejor, logra una efectiva incorporación al mercado laboral, puesto que una vez finalizado su contrato de aprendizaje, es vinculado laboralmente por la empresa, lo que supone un beneficio tanto para la empresa como para el aprendiz.

Pero como está la ley, el contrato de aprendizaje es desechable, que sólo se firma por cumplir con una obligación legal pero que no contempla políticas y estrategias que busquen una real incorporación del aprendiz a la empresa que lo forma. Aquí el aprendiz en realidad no importa mucho. A la empresa le sirve para cumplir con una ley, al estado por mejorar las estadísticas. El aprendiz que se defienda como pueda con su título en un desempleo que supera el 15%.

Una empresa que contrata a un empleado sólo por imposición legal, no hará lo necesario para que esta tenga una formación y una práctica que le de valor agregado, que lo dote de verdaderos competencias. De allí que la mayoría de los aprendices estén desarrollando actividades que nada tienen que ver con su carreta técnica; no hay interés en el empresario para que este de verdad aprenda, puesto que no está en sus planes quedarse con él, por lo que al final de cuentas, en muchos casos ni si quiera se logra la mentada capacitación efectiva.

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Una opinión
  1. Juan Benitez dice:

    Mi duda en la siguiente ¿ Es posible que el tiempo de duración del contrato de aprendizaje sea también validado como tiempo de experiencia laboral? Ej: Si mi contrato de aprendizaje tiene por término un año, podré poner en mi hoja de vida como experiencia laboral ese año ?

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

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