Valora tu empresa cada año

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Valorar un negocio significa resumir en una cifra toda la actividad futura de una empresa. Es, por tanto, una actividad que precisa plantear unas hipótesis. El valor de una empresa no se puede comprobar. A diferencia del precio, no es algo objetivo. Aun así, es imprescindible que sea fruto de un proceso de análisis racional del crecimiento de nuestro negocio.

La mayoría de las empresas nunca son valoradas. Sencillamente, se desarrollan y acaban desapareciendo. Otras empresas son adquiridas. Para poder fijar un precio, es recomendable hacer una valoración financiera. Podemos entender la valoración financiera como un análisis de los retornos futuros de la empresa sin considerar el interés concreto de un comprador. En cuanto hay un comprador, o más de uno, la fuerza de la competencia distorsionará el valor financiero. También puede ocurrir lo mismo en sentido contrario. Una empresa con un valor óptimo, puede no recibir ofertas por circunstancias de mercado y tener que vender a un precio inferior.

El proceso estratégico anual

Normalmente, cada año haces un presupuesto para prever cuáles serán los ingresos y los gastos que generará tu empresa durante el año siguiente. Una de las funciones de cualquier emprendedor es anticiparse a los acontecimientos.

Algunas empresas aprovechan esa cuenta de resultados previsional para calcular un balance y un flujo de tesorería.

¿Por qué no se suele valorar en ese momento la empresa?

La principal razón es el carácter motivacional de los presupuestos. El proceso presupuestario nunca es un ejercicio que pretenda llegar a un consenso sobre la cifra de negocio futura, sino que pretende motivar a los empleados a conseguir unos objetivos.

Otra de las razones para no realizar una valoración de la empresa usando el método de descuento de caja, está relacionada con el sistema contable que utilizan las empresas. La contabilidad intenta reflejar la realidad económica del negocio. Cuando realizamos unos estados financieros previsionales como los basados en los presupuestos del año que viene, es común calcular un balance y un estado de flujos de tesorería. Y esos estados previsionales ya contienen una valoración de la empresa: los fondos propios.

Los fondos propios son la base de la valoración contable de la empresa. Esta valoración es conocida como "valor en libros". No es una valoración adecuada, porque no contiene los elementos de reflexión estratégica necesarios para explicar la evolución del negocio en los próximos años.

Por lo tanto, el proceso estratégico anual suele acabar sin una valoración correcta del negocio y con un enfoque en los resultados individuales de las diferentes áreas más que los resultados conjuntos del negocio.

Cuatro razones para valorar tu negocio cada año

Veamos ahora las razones que deberían animarte a valorar tu negocio cada año.

  1. Es sencillo. El método de valoración de una empresa por el descuento de flujos de caja es sencillo de aplicar. Deberás definir unos parámetros básicos entre los cuales están el flujo de caja anual inicial, el crecimiento anual y el coste de capital.No se trata de un cálculo exacto, sino de una estimación de un valor probable. Con una hoja de cálculo tienes más que suficiente para hacer tu primera valoración.
  2. Podrás tener un histórico de valoraciones. Valorar una empresa es resumir con una cifra la historia de un negocio. Uno de los problemas de las valoraciones realizadas en el marco de un proceso de compraventa, es que están distorsionadas por la urgencia de la transacción y por los intereses de la parte que paga la valoración. Por el contrario, al valorar anualmente, podrás disponer de una serie histórica. En algunos años tu valoración se incrementará. En otros, disminuirá. En todos los casos, podrás explicar en términos de mayor o menor crecimiento del flujo de caja, cuales son los factores que más inciden en esos cambios.
  3. Tu reflexión estratégica mejorará. Si anualmente haces presupuestos, puedes incurrir en el defecto de centrarte en las variables internas. La valoración financiera por flujos de caja te permite ampliar la visión de los elementos claves de negocio. Al tener que justificar el crecimiento del flujo de caja, es imprescindible que consideres elementos como la competencia, el crecimiento orgánico del mercado y las posibles adquisiciones o desinversiones.
  4. Ahorrarás dinero y esfuerzo cuando vendas tu negocio. Si quieres completar el ciclo de vida de tu negocio y acabar vendiéndolo, es importante que te prepares con tiempo. Si ya has valorado tu negocio regularmente, conseguirás que el proceso de fijación de precio inherente a la compraventa sea más sencillo. En muchos casos, el proceso de negociación se complica porque la parte vendedora tampoco tiene claro cuál es el valor del negocio que quiere traspasar. Si ya has valorado varias veces tu negocio, no tendrás ese problema.

Por todas las razones anteriores, es conveniente que realices la valoración de tu empresa usando el método de descuento de caja cada año. Verás cómo en poco tiempo el proceso de cálculo se simplificará y podrás mejorar tu visión de los flujos de caja futuros. Lo importante no es acertar un valor sino conseguir una guía que te ayude a reflexionar sobre los elementos clave del mercado y de tu empresa. La valoración financiera, te proporcionará una base para esa reflexión estratégica.

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