¿Y por qué no despedir al patrón?

Ante la decisión de muchas empresas de despedir trabajadores, algunos se han preguntado por qué mejor no despedir al patrón, al empresario.

Y es que en la mayoría de los casos [a excepción de las empresas estatales], cuando una empresa quiebra no es por culpa de los empleados sino por culpa de los empresarios, de los directivos y administradores que hicieron una pésima gestión, luego, la consecuencia lógica debería ser despedir a los responsables, no a las víctimas, que en este caso son los empleados.

Quienes dirigen la empresa, son los que fijan las políticas, son los que toman las decisiones acertadas o equivocadas, luego, el resultado final es la consecuencia de lo que hicieron los dueños o directivos de la empresa.

Si el despido del patrón fuera algo posible, con seguridad que menos empresas se quebrarían, o por lo menos, el despido de trabajadores no sería la primera carta que jugarían los empresarios.

De hecho, esta situación se ha presentado en algunos países, como en Francia donde hace unas semanas directivos de varias empresas fueron retenidos o “secuestrados” por los empleados a quienes se pretendía despedir, y luego de eso la solución a la crisis de las empresas en cuestión  se abordó sin el despido de trabajadores, lo que demuestra que el despido de trabajadores no siempre es la única, y menos la mejor opción.

Claro, esta idea es un verdadero disparate puesto que ningún empresario aceptaría tal cosa, pero por lo menos deja la inquietud respecto al papel y  la responsabilidad del empresario en la pérdida de empleos, en la decisión de despedir empleados como si se tratara de comprar más o menos materia prima.

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