Impuestos pagados en el exterior a descontar por personas naturales
En este artículo 14 secciones
- En qué consiste el descuento.
- Cómo se calcula el límite.
- El arrastre del exceso.
- Qué ocurre cuando hay un convenio para evitar la doble tributación.
- Preguntas frecuentes.
- ¿Puedo descontar todo el impuesto que pagué en el exterior?
- ¿Sirve la declaración presentada en el exterior para determinar la base?
- ¿Si hay convenio de doble tributación pierdo el descuento?
- ¿El exceso se puede usar en años siguientes?
- ¿Este descuento consume el cupo del 25 %?
- ¿Un no residente puede tomar el descuento?
- ¿Qué pasa con la retención que me practicaron en el exterior?
La persona natural residente en Colombia tributa sobre su renta de fuente mundial, de modo que debe declarar aquí los ingresos que obtuvo en el exterior aunque ya hayan sido gravados allá. Para evitar que la misma renta pague dos veces, el artículo 254 del estatuto tributario permite descontar el impuesto pagado en el otro país, hasta el monto del impuesto que esa misma renta genera en Colombia.
En qué consiste el descuento.
El residente fiscal colombiano declara sus ingresos de fuente nacional y de fuente extranjera, y tributa sobre los dos. Como eso implicaría pagar impuesto por una renta que ya fue gravada en otro país, la norma permite restar del impuesto colombiano lo pagado afuera.
El descuento no es el impuesto pagado en el exterior sin más: es ese impuesto hasta el límite del que la misma renta genera en Colombia. Así lo exige el artículo 254, que lo circunscribe al «monto del impuesto que deba pagar el contribuyente en Colombia por esas mismas rentas».
En resumen: si en Colombia le corresponde pagar $100 por esa renta y en el exterior ya pagó $30, en Colombia paga $70. Pero si en el exterior pagó $150, el Estado colombiano no le devuelve los $50 de diferencia.
- Proyección y planeación pensional
- Guía de arrendamiento sin riesgo
- Liquidador de renta personas naturales
Cómo se calcula el límite.
El cálculo exige una operación que suele omitirse y que es la causa de la mayoría de los descuentos rechazados: depurar la renta extranjera según las normas colombianas.
El artículo 254 del estatuto tributario señala que a las rentas del exterior deben imputarse los ingresos, costos y gastos que les correspondan. Es decir, hay que hacer una depuración conforme a las normas colombianas para llegar a la renta gravable sobre la que se liquida el impuesto que se pagaría aquí.
La declaración presentada en el exterior sirve para probar el monto del impuesto pagado allá, pero no para determinar la base. Lo que en Colombia procede como costo o gasto puede no proceder en el otro país, y al contrario, de modo que la base extranjera y la colombiana rara vez coinciden.
Veamos la comparación con cifras.
| Concepto | Depuración en Colombia | Depuración en el exterior |
|---|---|---|
| Ingresos | $100.000 | $100.000 |
| Costos | $45.000 | $40.000 |
| Gastos | $15.000 | $12.000 |
| Renta líquida | $40.000 | $48.000 |
| Tarifa del impuesto | 30 % | 35 % |
| Impuesto de renta | $12.000 | $16.800 |
En Colombia el impuesto que esa renta genera es de $12.000, y ese es el valor máximo que se puede descontar. Los $16.800 pagados en el exterior no se descuentan en su totalidad: la diferencia de $4.800 es un costo tributario que el contribuyente asume, derivado de que el otro país tiene base más amplia y tarifa más alta.
De acuerdo con nuestro criterio, de ahí se sigue que la depuración debe hacerse rubro por rubro y conservarse documentada, porque es el soporte del límite y la Dian la exige en los procesos de fiscalización.
Qué se debe acreditar.
El descuento se sostiene sobre dos pruebas, y ninguna de las dos se improvisa.
El pago del impuesto en el exterior. Se acredita con la declaración presentada en el otro país y con el comprobante del pago o de la retención practicada allá. Conviene obtenerlos en el momento, porque años después puede ser imposible conseguirlos de una administración extranjera.
La depuración de la renta conforme a las normas colombianas. Es un cálculo del contribuyente y debe quedar soportado en los documentos del ingreso y de los costos y gastos imputables, para poder demostrar cómo se llegó al límite declarado.
El arrastre del exceso.
A diferencia de la mayoría de los descuentos, este no se pierde cuando no se alcanza a usar, y el plazo es generoso.
El parágrafo 1 del artículo 254 del estatuto tributario permite tomar el exceso en cualquier periodo gravable siguiente, con una condición: queda limitado al impuesto colombiano generado sobre rentas extranjeras de igual naturaleza. De modo que no es un crédito de libre aplicación sino uno que debe encontrar en el futuro una renta extranjera comparable contra la cual imputarse.
La consecuencia práctica es que quien obtiene rentas del exterior de manera recurrente puede recuperar el exceso en años siguientes, mientras que quien tuvo un ingreso extranjero aislado probablemente no vuelva a tener la renta de igual naturaleza que el arrastre exige.
Los límites de grupo no aplican.
Conviene precisarlo porque el contribuyente suele asumir que todos los descuentos comparten un cupo.
El artículo 258 del estatuto tributario establece el tope conjunto del 25 % del impuesto a cargo únicamente para los descuentos de los artículos 255, 256 y 257. El artículo 254 no está en esa enumeración, de modo que no consume ese cupo ni el del 30 % del artículo 257-1.
Su único techo externo es el general del artículo 259, según el cual el total de los descuentos no puede exceder el impuesto básico de renta. El sistema completo de límites está en descuentos tributarios en las personas naturales.
Qué ocurre cuando hay un convenio para evitar la doble tributación.
Es el punto que más confusión genera, y conviene despejar una idea equivocada muy difundida: que la existencia de un convenio deja sin objeto el descuento. En la mayoría de los convenios suscritos por Colombia ocurre exactamente lo contrario.
Los convenios usan dos métodos para eliminar la doble imposición. El de exención consiste en que el país de residencia no grava la renta que se gravó en el otro Estado; el de crédito o descuento consiste en que el país de residencia sí grava la renta, pero permite descontar el impuesto pagado afuera. Colombia adoptó predominantemente el segundo.
Así, en el convenio con España, el artículo sobre métodos para eliminar la doble imposición dispone que Colombia permitirá, dentro de las limitaciones de su legislación interna, la deducción o descuento del impuesto sobre la renta pagado en el otro Estado. Es decir que el residente colombiano sí declara en Colombia la renta obtenida en España y sí descuenta el impuesto español, dentro del límite del artículo 254.
A ello se suma que la mayoría de los convenios no atribuyen la tributación exclusiva a un solo Estado, sino que la reparten. Los dividendos, los intereses y las regalías suelen poder gravarse en el país de la fuente con una tarifa reducida y, además, en el país de residencia, que concede el descuento. En el convenio con España, por ejemplo, la retención en la fuente está limitada al 5 % en dividendos, con cero por ciento en determinados casos de participación societaria, y al 10 % en intereses y regalías.
De acuerdo con nuestro criterio, la regla práctica es esta: la existencia de un convenio no suprime el descuento del artículo 254, sino que normalmente lo hace más eficaz, porque reduce la tarifa de la fuente y con ello la probabilidad de que el impuesto extranjero exceda el límite colombiano. Lo que el convenio sí puede hacer, en los casos puntuales en que atribuye la tributación exclusiva al país de la fuente o adopta el método de exención, es dejar la renta por fuera de la base colombiana, y entonces no hay impuesto que descontar porque tampoco hay impuesto que pagar aquí.
De modo que la pregunta no es si existe convenio, sino qué dice ese convenio para esa renta en particular. Hay que verificar dos cosas: el artículo que distribuye la potestad de gravar el tipo de renta de que se trate, y el artículo que fija el método para eliminar la doble imposición.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Puedo descontar todo el impuesto que pagué en el exterior?
Solo hasta el monto del impuesto que esa misma renta genera en Colombia. Si en el exterior pagó más, la diferencia no se descuenta en ese año, aunque puede quedar como exceso para periodos siguientes.
¿Sirve la declaración presentada en el exterior para determinar la base?
No. Sirve para probar el monto del impuesto pagado allá, pero la base del límite se determina depurando la renta conforme a las normas colombianas, porque lo que aquí procede como costo o gasto puede no proceder en el otro país.
¿Si hay convenio de doble tributación pierdo el descuento?
No necesariamente, y en la mayoría de los convenios suscritos por Colombia ocurre lo contrario: el convenio adopta el método de crédito, de modo que la renta se declara aquí y el impuesto extranjero se descuenta. Hay que verificar qué dice el convenio para el tipo de renta de que se trate.
¿El exceso se puede usar en años siguientes?
Sí. El parágrafo 1 del artículo 254 del estatuto tributario permite tomarlo en cualquier periodo gravable siguiente, limitado al impuesto colombiano generado sobre rentas extranjeras de igual naturaleza, de modo que hay que tener en el futuro una renta extranjera comparable.
¿Este descuento consume el cupo del 25 %?
No. El artículo 258 limita únicamente los descuentos de los artículos 255, 256 y 257. El del artículo 254 solo está sujeto al límite general del artículo 259, que impide que los descuentos excedan el impuesto básico de renta.
¿Un no residente puede tomar el descuento?
No tiene objeto. El no residente fiscal solo tributa en Colombia sobre sus rentas de fuente nacional, de modo que no declara aquí las rentas obtenidas en el exterior y no hay doble imposición que corregir por esta vía.
¿Qué pasa con la retención que me practicaron en el exterior?
Si constituye impuesto de renta en ese país, es el valor pagado que se descuenta, dentro del límite del artículo 254. El comprobante de la retención es parte del soporte del descuento.