El estado de resultados es el estado financiero que muestra cómo la empresa llegó a su resultado del periodo, que puede ser una utilidad o una pérdida: parte de los ingresos y les resta los costos y los gastos a través de una serie de subtotales. Bajo NIIF, regulado en la NIC 1, se denomina estado del resultado del periodo y otro resultado integral. ¿Cuál es su estructura y cómo se elabora paso a paso?
Qué es el estado de resultados.
Como su nombre lo indica, el estado de resultados es el informe que presenta los resultados financieros de la empresa en un periodo determinado, sea mensual, trimestral o anual.
Al final del periodo, la empresa hace un corte para determinar si ganó o perdió, y cuánto. Para ello se cierran las cuentas nominales, que son las que alimentan este estado: ingresos, costos y gastos.
A diferencia del balance general, que es una fotografía a una fecha, el estado de resultados cuenta lo que ocurrió durante un periodo, y por eso siempre se encabeza con un rango de fechas: «del 1 de enero al 31 de diciembre», por ejemplo.
Estructura del estado de resultados.
El estado de resultados se construye por pasos, restando de los ingresos cada grupo de costos y gastos hasta llegar a la utilidad neta. Su estructura general es la siguiente:
| Ventas brutas | xxx |
| (-) Devoluciones y descuentos | xxx |
| = Ingresos operacionales netos | xxx |
| (-) Costo de ventas | xxx |
| = UTILIDAD BRUTA | xxx |
| (-) Gastos operacionales de ventas | xxx |
| (-) Gastos operacionales de administración | xxx |
| = UTILIDAD OPERACIONAL | xxx |
| (+) Ingresos no operacionales | xxx |
| (-) Gastos no operacionales | xxx |
| = UTILIDAD ANTES DE IMPUESTOS | xxx |
| (-) Impuesto de renta | xxx |
| = UTILIDAD NETA DEL EJERCICIO | xxx |
Cada subtotal tiene un significado propio, y de su lectura depende el análisis del desempeño de la empresa. Veamos cada sección.
Ingresos operacionales.
La sección de ingresos registra las ventas de bienes o servicios propios del objeto social. A las ventas brutas se les restan las devoluciones, rebajas y descuentos para obtener las ventas netas, que son la base de todo el estado.
A los inversionistas y gerentes les interesa la tendencia de las ventas netas de un periodo a otro, pues su variación porcentual es un primer indicador del crecimiento o contracción del negocio.
Costo de ventas y utilidad bruta.
El costo de ventas es el costo de los bienes vendidos o de los servicios prestados durante el periodo. Al restarlo de las ventas netas se obtiene la utilidad bruta, primer subtotal clave.
La utilidad bruta expresada como porcentaje de las ventas es el margen bruto, que tiende a permanecer estable de un periodo a otro en condiciones normales: sus cambios significativos son una alerta temprana de variaciones en la demanda o en los costos.
Gastos operacionales y utilidad operacional.
Los gastos de operación son aquellos en que se incurre para producir los ingresos, y suelen subdividirse en gastos de ventas y gastos de administración. Esa subdivisión funcional permite evaluar por separado cada aspecto de la operación: los gastos de venta tienden a moverse con las ventas, mientras los administrativos permanecen más constantes.
Al restar estos gastos de la utilidad bruta se obtiene la utilidad operacional, que mide la rentabilidad del negocio en sí mismo, dejando por fuera lo que no proviene de la operación.
Renglones no operacionales.
Los ingresos y gastos que no se relacionan con la actividad principal se presentan después de la utilidad operacional: los rendimientos financieros y dividendos recibidos, entre los ingresos, y los intereses pagados, entre los gastos.
El gasto por intereses se clasifica aquí porque proviene de la forma en que la empresa financia sus activos, no de la forma en que los utiliza en la operación.
Impuesto de renta y utilidad neta.
Del resultado anterior se obtiene la utilidad antes de impuestos, a la cual se le resta el impuesto de renta para llegar a la utilidad neta del ejercicio, que es la cifra que más interesa a los socios: representa el incremento (o la reducción, si hay pérdida) del patrimonio generado por las actividades del periodo.
De esa utilidad neta la empresa debe apropiar las reservas de ley y estatutarias, y sobre el remanente el máximo órgano social podrá decretar dividendos.
Ejemplo de un estado de resultados.
Supongamos una empresa comercial con ventas del año por $100.000.000 y las siguientes cifras:
| Ventas netas | 100.000.000 |
| (-) Costo de ventas | 60.000.000 |
| = Utilidad bruta | 40.000.000 |
| (-) Gastos de ventas | 12.000.000 |
| (-) Gastos de administración | 10.000.000 |
| = Utilidad operacional | 18.000.000 |
| (+) Rendimientos financieros | 1.000.000 |
| (-) Gastos financieros | 3.000.000 |
| = Utilidad antes de impuestos | 16.000.000 |
| (-) Impuesto de renta (35%) | 5.600.000 |
| = Utilidad neta del ejercicio | 10.400.000 |
El margen bruto es del 40% (40.000.000/100.000.000) y el margen neto del 10,4%. La tarifa de renta aplicada es la general de las personas jurídicas, que es del 35% según el artículo 240 del Estatuto Tributario.
Cómo hacer un estado de resultados.
El estado de resultados se elabora depurando los elementos que lo componen hasta llegar al resultado final:
- Se toman los ingresos del periodo, operacionales y no operacionales, netos de devoluciones y descuentos.
- Se determina el costo de las mercancías vendidas o de los servicios prestados.
- Se determinan los gastos de operación (ventas y administración) y los no operacionales.
- Se calculan los subtotales: utilidad bruta, operacional y antes de impuestos.
- Se liquida el impuesto de renta y se obtiene la utilidad neta.
En la práctica, los valores salen de los saldos acumulados de las clases 4, 5, 6 y 7 del plan de cuentas, que al cierre del ejercicio se cancelan en el proceso de cierre contable.
El estado de resultado integral.
Bajo NIIF, la NIC 1 exige presentar, además del resultado del periodo, el otro resultado integral (ORI), que agrupa las partidas de ingresos y gastos que no se reconocen en resultados, como las variaciones del valor razonable de ciertos activos o los efectos de conversión de moneda.
La suma del resultado del periodo y del ORI es el resultado integral total. La entidad puede presentarlos en un único estado o en dos estados separados, como explicamos en el artículo sobre el conjunto completo de estados financieros.
Para la mayoría de las pymes colombianas, que no tienen partidas de ORI, el estado de resultado integral coincide en la práctica con el estado de resultados tradicional.
Formas de presentación.
La NIC 1 permite presentar los gastos por su función (costo de ventas, gastos de administración y de ventas), que es la forma expuesta en este artículo, o por su naturaleza (depreciaciones, beneficios a empleados, materias primas consumidas). Las diferencias entre uno y otro método las desarrollamos en el artículo sobre las formas de presentación del estado de resultados.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué es el estado de resultados?
Es el estado financiero que muestra los ingresos, costos y gastos de un periodo y el resultado final de restarlos, que puede ser utilidad o pérdida.
¿Cuál es la estructura del estado de resultados?
Ventas netas, menos costo de ventas (utilidad bruta), menos gastos operacionales (utilidad operacional), más/menos partidas no operacionales (utilidad antes de impuestos), menos impuesto de renta (utilidad neta).
¿Qué diferencia hay entre estado de resultados y balance general?
El estado de resultados mide lo ocurrido durante un periodo (ingresos y gastos); el balance muestra la situación a una fecha (activos, pasivos y patrimonio). El resultado del primero se traslada al patrimonio del segundo.
¿Qué es el estado de resultado integral?
Es el estado que, bajo NIIF, suma al resultado del periodo el otro resultado integral (ORI), conformado por partidas que no pasan por resultados, como ciertas variaciones de valor razonable. Si la empresa no tiene ORI, coincide con el estado de resultados tradicional.
¿Cada cuánto se elabora el estado de resultados?
Obligatoriamente al cierre del ejercicio, el 31 de diciembre, junto con los demás estados financieros, sin perjuicio de cortes mensuales o trimestrales para la administración del negocio.