La congrua subsistencia es el nivel de recursos que una persona necesita para vivir de manera digna y acorde con su posición social, y no equivale al salario mínimo. El Código Civil la usa como medida en figuras como los alimentos congruos del artículo 413 y la porción conyugal del artículo 1230, y la jurisprudencia la relaciona con el mínimo vital cualitativo. ¿Qué quiere decir «congruo», cómo se mide y en qué casos se aplica?
Qué significa congrua.
La palabra viene del latín congruus, que significa conveniente o adecuado. El Diccionario de la lengua española la define, en su acepción jurídica, como la renta mínima de un oficio eclesiástico o civil para poder sostener dignamente a su titular.
En el derecho colombiano, la congrua subsistencia designa la subsistencia adecuada a la condición de cada persona: no la mera supervivencia, sino la posibilidad de vivir modestamente según el nivel de vida que esa persona ha llevado.
La congrua subsistencia en el Código Civil.
El punto de partida está en los alimentos. El artículo 413 del Código Civil distingue dos clases:
«Congruos son los que habilitan al alimentado para subsistir modestamente de un modo correspondiente a su posición social.»
Frente a ellos están los alimentos necesarios, que según la misma norma son los que bastan para sustentar la vida. La diferencia es de grado: los necesarios cubren lo indispensable, mientras que los congruos permiten mantener un nivel de vida similar al acostumbrado.
Las dos clases de alimentos, y a quién se deben unos y otros, se explican en el artículo sobre los alimentos congruos y necesarios.
Congrua subsistencia y mínimo vital.
La jurisprudencia ha vinculado la congrua subsistencia con el mínimo vital, entendido no como una cifra fija sino como una noción cualitativa. Así lo explicó la Corte Constitucional en la sentencia T-184 de 2009:
«En este orden de ideas, también se ha señalado que el concepto de mínimo vital no se reduce a una perspectiva cuantitativa, sino que, por el contrario, es cualitativo, ya que su contenido depende de las condiciones particulares de cada persona. Así, este derecho no es necesariamente equivalente a un salario mínimo mensual legal vigente y depende del entorno personal y familiar de cada quien. De esta forma, cada persona tiene un mínimo vital diferente, que depende en últimas del estatus socioeconómico que ha alcanzado a lo largo de su vida.»
La Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia aplicó la misma idea en la sentencia SL3741-2018, al analizar la dependencia económica de unos padres que reclamaban la pensión de su hijo fallecido:
«La inferencia del Tribunal no se advierte equivocada, toda vez que la independencia económica comporta la existencia de recursos suficientes para acceder a los medios materiales necesarios para la subsistencia y vida digna, y el salario mínimo legal no siempre logra realizar dicha garantía, porque no necesariamente responde a la concepción de mínimo vital cualitativo, que parte de la noción de congrua subsistencia de las personas en particular, con mayor razón si se trata de 2 personas de la tercera edad.»
De ambas providencias se sigue la regla práctica: no basta que una persona reciba un salario mínimo para concluir que tiene asegurada su congrua subsistencia.
Cómo se mide.
Como la congrua subsistencia depende de cada persona, no existe una tabla ni un porcentaje que la fije. El juez la determina en cada caso, considerando:
- El nivel de vida que la persona llevaba.
- Sus necesidades concretas de vivienda, salud, alimentación y educación.
- Su edad y su estado de salud.
- Los ingresos y bienes con que cuenta.
- Las personas que dependen de ella.
Supongamos dos viudas sin recursos propios. La primera vivió siempre con ingresos cercanos al salario mínimo; la segunda, con ingresos de varios salarios mínimos y en una vivienda propia de mayor costo. Lo que cada una requiere para su congrua subsistencia es distinto, porque la ley no busca nivelar a las personas sino evitar que la muerte de su cónyuge las haga caer bruscamente de su nivel de vida.
Dónde se aplica la congrua subsistencia.
La noción aparece en varias figuras del derecho civil y de la seguridad social. Estas son las más relevantes:
- Los alimentos congruos se fijan para que el alimentario viva según su posición social, siempre que el alimentante tenga capacidad para darlos.
- Porción conyugal. El artículo 1230 del Código Civil define la porción conyugal como la parte del patrimonio de la persona difunta que la ley asigna al cónyuge sobreviviente que carece de lo necesario para su congrua subsistencia. Si el cónyuge tiene medios suficientes, no tiene derecho a ella, como explicamos en el artículo sobre la porción conyugal.
- Pensión de sobrevivientes de los padres. Para que los padres reciban la pensión del hijo fallecido deben haber dependido económicamente de él, y la jurisprudencia ha precisado que esa dependencia existe aunque reciban algún ingreso, si este no les asegura su congrua subsistencia.
En todas ellas la pregunta es la misma: si la persona cuenta con lo necesario para vivir según su condición, sin depender de otro.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué es la congrua subsistencia?
Es el nivel de recursos que una persona necesita para vivir de manera digna y modesta, acorde con su posición social. No equivale al salario mínimo.
¿Qué significa congruo?
Adecuado o conveniente. En derecho, los alimentos congruos son los que permiten al alimentado subsistir modestamente según su posición social, según el artículo 413 del Código Civil.
¿La congrua subsistencia es igual al salario mínimo?
No. Depende de las condiciones de cada persona. Para algunas, un salario mínimo puede bastar; para otras, que llevaban un nivel de vida superior, no.
¿Cuál es la diferencia entre alimentos congruos y necesarios?
Los necesarios cubren lo que basta para sustentar la vida; los congruos permiten vivir modestamente de acuerdo con la posición social del alimentado.
¿Quién tiene derecho a la porción conyugal?
El cónyuge sobreviviente que carece de lo necesario para su congrua subsistencia, según el artículo 1230 del Código Civil.