Liquidador de renta personas naturales. Su declaración paso a paso con cálculos verificables. Conózcalo aquí

Deducción del GMF en la renta de personas naturales

Las personas naturales pueden deducir el 50 % del gravamen a los movimientos financieros que hayan pagado en el año gravable, según el artículo 115 del estatuto tributario, y lo pueden hacer sin que ese gravamen tenga relación alguna con su actividad generadora de renta. Es la deducción imputable más fácil de acreditar y, con todo, una de las que más se deja de usar.

Qué es el GMF deducible.

El gravamen a los movimientos financieros, conocido como el 4x1000, es el impuesto que las entidades financieras retienen sobre los retiros y transacciones de las cuentas. Se paga sin que el contribuyente lo advierta, descontado de cada movimiento, y por eso suele olvidarse al declarar.

El artículo 115 del estatuto tributario permite deducir la mitad de lo pagado:

«[…] Igualmente será deducible el cincuenta por ciento (50%) del gravamen a los movimientos financieros efectivamente pagado por los contribuyentes durante el respectivo año gravable, independientemente que tenga o no relación de causalidad con la actividad económica del contribuyente, siempre que se encuentre debidamente certificado por el agente retenedor.»

La norma dice dos cosas que conviene subrayar. La primera, que no se exige relación de causalidad, lo que convierte el GMF en una deducción imputable especial y no en un gasto ordinario. La segunda, que debe estar certificado por el agente retenedor, que es el único requisito formal.

El único requisito: el certificado.

No hay más condiciones que acreditar, y el certificado se consigue sin trámite.

Las entidades financieras expiden el certificado de GMF pagado en el año, y la mayoría lo pone a disposición en la banca en línea sin necesidad de solicitarlo. Si el contribuyente tiene cuentas en varias entidades, debe pedir el certificado a cada una y sumar: no existe un certificado consolidado.

El reporte de información exógena también muestra el GMF reportado por las entidades, lo que sirve de control cruzado. De acuerdo con nuestro criterio, conviene descargar los certificados y no quedarse con el dato de la exógena, porque el certificado es el soporte que la Dian exige y la exógena es solo una referencia.

La prohibición de tratarlo dos veces.

Es la única trampa de esta deducción y vale la pena advertirla.

La norma permite deducir el 50 % a título de beneficio, sin acreditar causalidad, pero no permite tratar el mismo GMF simultáneamente como costo o gasto del negocio. Quien lleva contabilidad y registró el GMF como gasto bancario no puede además restar el 50 % por esta vía; y quien opta por la deducción del artículo 115 no puede llevar el resto como gasto deducible. Si se quisiera tratar como gasto ordinario habría que acreditar la causalidad, la necesidad y la proporcionalidad del artículo 107, lo que respecto de un impuesto sobre los retiros bancarios es difícil de sostener.

Los dos límites.

Hay un límite propio de la deducción y otro que comparte con las demás, y el segundo es el que suele decidir.

Límite individual. El 50 % del GMF efectivamente pagado y certificado. No es un valor en UVT sino un porcentaje, de modo que no hay tope absoluto: quien pagó mucho GMF deduce mucho.

Límite general. Al ser una deducción imputable especial, queda sujeta al límite del artículo 336 del estatuto tributario, que es el 40 % del ingreso neto sin exceder de 1.340 UVT, cupo compartido con las demás deducciones imputables y con las rentas exentas.

Supongamos un contribuyente que pagó $2.000.000 de GMF en el año. Su deducción individual es de $1.000.000. Pero si ya tiene rentas exentas y otras deducciones que coparon el cupo del 40 %, esa deducción no produce ningún efecto en el impuesto. El funcionamiento del cupo compartido se desarrolla en las deducciones imputables especiales.

De acuerdo con nuestro criterio, lo razonable es imputar primero las deducciones de mayor valor y dejar el GMF para el final, porque normalmente es la de menor cuantía y es la que menos se pierde si el cupo se agota.

En qué subcédulas se puede deducir.

El GMF es una de las deducciones de aplicación más amplia, porque no está ligada a las rentas de trabajo.

Procede en las cuatro subcédulas de la cédula general: rentas de trabajo, rentas de trabajo que no provienen de una relación laboral, rentas de capital y rentas no laborales.

No procede en la cédula de pensiones ni en la de dividendos y participaciones, ni afecta la sección de ganancias ocasionales. Y como toda deducción, se imputa una sola vez: el contribuyente que tiene varias subcédulas debe elegir en cuál la resta, no repartirla entre ellas.

Preguntas frecuentes.

A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.

¿Cuánto GMF se puede deducir?

El 50 % del efectivamente pagado y certificado en el año gravable. No hay tope en UVT para esta deducción en particular, pero sí el límite general del 40 % del ingreso neto sin exceder de 1.340 UVT que comparte con las demás deducciones imputables y las rentas exentas.

¿Necesito el certificado del banco?

Sí. Es el único requisito que exige el artículo 115 del estatuto tributario. La mayoría de las entidades lo pone a disposición en la banca en línea, y si hay cuentas en varias entidades hay que pedirlo en cada una y sumar.

¿Puedo deducir el GMF si no tengo negocio?

Sí. La norma dice expresamente que la deducción procede con independencia de que el GMF tenga o no relación de causalidad con la actividad económica del contribuyente. Un asalariado puede deducir el GMF de sus retiros.

¿Se puede deducir el GMF y además llevarlo como gasto?

No. La norma prohíbe tratar el mismo GMF simultáneamente como deducción del artículo 115 y como costo o gasto del negocio. Hay que elegir una de las dos vías.

¿El GMF se deduce en la cédula de pensiones?

No. Las deducciones imputables solo operan en la cédula general. La cédula de pensiones y la de dividendos no las admiten.

¿Y si no pedí el certificado y ya declaré?

Conviene conseguirlo de todos modos y conservarlo, porque el soporte se exige si hay requerimiento, no al declarar. Si la deducción se omitió por no tener el dato, se puede incluir corrigiendo la declaración dentro del término del artículo 589 del estatuto tributario, que es el aplicable a las correcciones que disminuyen el impuesto.

Deje su opinión o su pregunta. Trataremos de darle respuesta. Su comentario o pregunta será editada automáticamente por el sistema.

Regístrese para que le avisemos cuando respondan su pregunta.