En este artículo 17 secciones
- Las indemnizaciones no están gravadas con IVA.
- Indemnización por mercancía dañada o perdida.
- Las indemnizaciones no se facturan.
- El IVA descontable de la mercancía perdida sí hay que ajustarlo.
- Las indemnizaciones y el impuesto de industria y comercio.
- Resumen del tratamiento.
- Preguntas frecuentes.
- ¿Las indemnizaciones tienen IVA?
- ¿La indemnización por una mercancía gravada incluye el IVA?
- ¿Las indemnizaciones se deben facturar?
- ¿Hay que devolver el IVA descontable de la mercancía que se perdió?
- ¿Ese ajuste depende de que me paguen la indemnización?
- ¿Las indemnizaciones están gravadas con ICA?
- ¿La ley 1819 de 2016 cambió eso?
- ¿Las pólizas de seguro tienen IVA?
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El pago de una indemnización no genera IVA, porque no realiza ninguno de los hechos generadores que enumera el artículo 420 del estatuto tributario, y tampoco se factura. Distinta es la suerte del IVA que la empresa ya había descontado sobre la mercancía que se perdió, que sí puede tener que ajustarse. ¿Cómo se manejan los dos impuestos?
Las indemnizaciones no están gravadas con IVA.
El IVA se causa cuando se realiza uno de los hechos generadores previstos en la ley, y el pago de una indemnización no corresponde a ninguno de ellos.
Señala el artículo 420 del estatuto tributario, en lo pertinente:
«El impuesto a las ventas se aplicará sobre: a) La venta de bienes corporales muebles e inmuebles, con excepción de los expresamente excluidos; b) La venta o cesiones de derechos sobre activos intangibles, únicamente asociados con la propiedad industrial; c) La prestación de servicios en el territorio nacional, o desde el exterior, con excepción de los expresamente excluidos; d) La importación de bienes corporales que no hayan sido excluidos expresamente; e) La circulación, venta u operación de juegos de suerte y azar (…)»
Ninguno de esos supuestos se configura cuando alguien paga una indemnización, porque no hay venta, ni prestación de servicio, ni importación, ni retiro de inventario.
Precisemos el punto: mientras no exista una enajenación en cualquiera de sus formas, no se genera IVA, y la reparación de un daño no es una enajenación. Quien paga no está comprando nada, y quien recibe no está vendiendo nada.
Indemnización por mercancía dañada o perdida.
Es el caso que más consultas genera, porque involucra bienes que sí estaban gravados con IVA.
Supongamos que una empresa asegura un inventario gravado a la tarifa general, la mercancía se destruye en un incendio y la aseguradora le paga su valor.
La aseguradora no compró esa mercancía: reparó una pérdida. Por eso reconoce el valor del bien sin IVA, y ese pago no está gravado con el impuesto.
El IVA sobre esa mercancía solo se habría causado si se hubiera vendido, y precisamente lo que ocurrió es que la venta ya no va a suceder.
La misma conclusión aplica a la indemnización que un tercero paga por haber dañado o perdido bienes ajenos, sea por acuerdo o por condena judicial.
Las indemnizaciones no se facturan.
La obligación de facturar acompaña a la venta de bienes y a la prestación de servicios, y una indemnización no es ni lo uno ni lo otro.
Cuando una aseguradora vende una póliza, esa venta sí se factura, porque corresponde a la prestación de un servicio. Pero el pago de la indemnización derivada de esa póliza no se factura, porque no es un acto u operación comercial que lo exija.
El soporte de la operación es otro: la liquidación del siniestro, el acta de conciliación o la sentencia, según el caso, acompañados del comprobante de egreso de quien paga.
De acuerdo con nuestro criterio, esa es la razón por la cual conviene que el documento que soporta el pago discrimine los conceptos indemnizados, porque es el único respaldo que tendrán ambas partes ante un requerimiento.
El IVA descontable de la mercancía perdida sí hay que ajustarlo.
Aquí está la consecuencia que suele pasarse por alto, y es de las que se detectan tarde, cuando ya hay requerimiento.
Que la indemnización no genere IVA no significa que la operación sea neutra en la declaración de IVA del responsable, porque la mercancía perdida venía con un IVA que ya se había descontado.
Dispone el artículo 486 del estatuto tributario, sobre el ajuste de los impuestos descontables:
«Parágrafo. Habrá lugar al ajuste de que trata este artículo en el caso de pérdidas, hurto o castigo de inventario a menos que el contribuyente demuestre que el bien es de fácil destrucción o pérdida, y la pérdida no excede del 3% del valor de la suma del inventario inicial más las compras.»
En consecuencia, la pérdida del inventario obliga a restar del total de impuestos descontables el IVA que correspondía a esa mercancía, salvo que se demuestren las dos condiciones que la norma exige a la vez: que el bien sea de fácil destrucción o pérdida y que la pérdida no supere el 3% de la suma del inventario inicial más las compras. El desarrollo completo de esta figura está en el artículo sobre el IVA descontable.
Nótese que el ajuste depende de la pérdida del inventario y no del pago de la indemnización: procede aunque el bien no estuviera asegurado y aunque nadie responda por él.
Las indemnizaciones y el impuesto de industria y comercio.
La pregunta aparece cada vez que una empresa recibe una indemnización alta y debe decidir si la incluye en la base gravable del ICA de su municipio.
El hecho generador del impuesto está en el artículo 32 de la ley 14 de 1983, compilado en el artículo 195 del decreto ley 1333 de 1986:
«El Impuesto de Industria y Comercio recaerá, en cuanto a materia imponible, sobre todas las actividades comerciales, industriales y de servicio que ejerzan o realicen en las respectivas jurisdicciones municipales, directa o indirectamente, por personas naturales, jurídicas o por sociedades de hecho, ya sea que se cumplan en forma permanente u ocasional, en inmuebles determinados, con establecimientos de comercio o sin ellos.»
Lo gravado es el ejercicio de una actividad, y recibir una indemnización no es una actividad comercial, industrial ni de servicios. Quien la recibe no está vendiendo ni prestando nada: está siendo reparado por un daño.
La duda que introdujo la ley 1819 de 2016.
La discusión no es tan pacífica como parece, porque la base gravable del impuesto fue ampliada en su redacción.
El artículo 342 de la ley 1819 de 2016, que modificó el artículo 196 del decreto ley 1333 de 1986, dispone:
«La base gravable del impuesto de industria y comercio está constituida por la totalidad de los ingresos ordinarios y extraordinarios percibidos en el respectivo año gravable, incluidos los ingresos obtenidos por rendimientos financieros, comisiones y en general todos los que no estén expresamente excluidos en este artículo.»
Leída de forma aislada, esa expresión podría llevar a incluir cualquier ingreso, incluidas las indemnizaciones, porque no figuran entre las exclusiones que la propia norma enumera.
Sin embargo, la Dirección General de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda precisó que la nueva definición de la base gravable no amplió el hecho generador ni los sujetos pasivos del tributo, sino que actualizó los conceptos deducibles y confirmó la anualidad del periodo: lo gravado sigue siendo el ingreso proveniente del ejercicio de actividades gravadas, sea ordinario o extraordinario.
De acuerdo con nuestro criterio, la conclusión se mantiene: las indemnizaciones no hacen parte de la base gravable del ICA, porque no provienen del ejercicio de una actividad gravada. Base gravable y hecho generador son elementos distintos, y ampliar la primera no crea materia imponible donde no la hay.
Dicho esto, conviene ser prudente: algunos municipios han sostenido la tesis contraria en sus fiscalizaciones, de modo que quien reciba una indemnización significativa hará bien en revisar el estatuto tributario de su municipio y en conservar el soporte que acredita el concepto del pago.
Resumen del tratamiento.
Reuniendo lo anterior, el panorama de los dos impuestos queda así.
| Situación. | Tratamiento. | Fundamento. |
|---|---|---|
| Pago de una indemnización. | No genera IVA. | No realiza ningún hecho generador del artículo 420 del E.T. |
| Indemnización por mercancía gravada. | Se reconoce sin IVA. | No hay enajenación. |
| Soporte del pago. | No se factura. | No es venta ni prestación de servicios. |
| IVA descontable de la mercancía perdida. | Se ajusta. | Parágrafo del artículo 486 del E.T., salvo la excepción del 3%. |
| Indemnización recibida por una empresa. | No forma base de ICA. | No proviene del ejercicio de una actividad gravada. |
Con ese cuadro se resuelven prácticamente todos los escenarios, y el tratamiento en el impuesto de renta, que es distinto y bastante más complejo, lo desarrollamos aparte.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Las indemnizaciones tienen IVA?
No. El pago de una indemnización no es una venta, ni una prestación de servicios, ni una importación, de modo que no realiza ninguno de los hechos generadores del impuesto.
¿La indemnización por una mercancía gravada incluye el IVA?
No. La aseguradora reconoce el valor de la mercancía sin IVA, porque el impuesto solo se habría causado si el bien se hubiera vendido, y la pérdida o destrucción no es un hecho generador.
¿Las indemnizaciones se deben facturar?
No, porque el pago no corresponde a la venta de un bien ni a la prestación de un servicio. El soporte es la liquidación del siniestro, el acta de conciliación o la sentencia, junto con el comprobante de egreso.
¿Hay que devolver el IVA descontable de la mercancía que se perdió?
Sí, hay que ajustarlo, salvo que se demuestre que el bien es de fácil destrucción o pérdida y que la pérdida no excede del 3% de la suma del inventario inicial más las compras. Son dos condiciones que deben cumplirse a la vez.
¿Ese ajuste depende de que me paguen la indemnización?
No. El ajuste procede por la pérdida del inventario, aunque el bien no estuviera asegurado y aunque nadie responda por él.
¿Las indemnizaciones están gravadas con ICA?
En nuestro criterio no, porque el impuesto grava el ejercicio de actividades comerciales, industriales y de servicios, y una indemnización no proviene de ninguna de ellas. Conviene revisar el estatuto tributario del municipio, porque algunos sostienen la tesis contraria.
¿La ley 1819 de 2016 cambió eso?
No. Amplió la base gravable a los ingresos ordinarios y extraordinarios, pero el Ministerio de Hacienda precisó que no amplió el hecho generador: siguen gravados solo los ingresos provenientes del ejercicio de actividades gravadas.
¿Las pólizas de seguro tienen IVA?
La venta de la póliza es la prestación de un servicio y sigue las reglas generales del impuesto. Lo que no está gravado es el pago de la indemnización que se deriva de esa póliza.