El arbitraje financiero consiste en aprovechar una diferencia de precio de un mismo activo en dos mercados distintos, comprándolo donde está más barato y vendiéndolo al mismo tiempo donde está más caro. En teoría es una ganancia sin riesgo, pero en la práctica las diferencias son pequeñas, duran poco y los costos pueden consumirlas. Justamente porque los arbitrajistas las aprovechan, tienden a desaparecer, y eso hace que los precios de los distintos mercados se mantengan alineados. ¿Cómo funciona y qué riesgos tiene?
Qué es el arbitraje.
En economía, el arbitraje es la operación que obtiene una ganancia de la diferencia de precio de un mismo bien en dos mercados. Si un producto se vende a $100 en un lugar y a $110 en otro, quien lo compra en el primero y lo vende en el segundo gana $10, sin haber agregado nada al producto.
En los mercados financieros, el arbitraje se aplica a acciones, bonos, divisas, materias primas y derivados. Quienes lo practican, llamados arbitrajistas, son por lo general bancos, fondos de inversión y operadores especializados, que cuentan con la tecnología para detectar y ejecutar estas operaciones en segundos.
La palabra arbitraje tiene también un significado jurídico, el de un mecanismo para resolver conflictos por fuera de los jueces. Aquí se trata solo del sentido financiero.
Ejemplo de arbitraje.
Supongamos que en un mismo momento una entidad compra dólares a $3.990 y otra los vende a $4.010. Un operador que tenga acceso a las dos puede hacer dos operaciones simultáneas:
| Operación | Resultado |
|---|---|
| Compra USD 100.000 en la primera a $3.990 | −$399.000.000 |
| Vende USD 100.000 en la segunda a $4.010 | +$401.000.000 |
| Ganancia bruta | $2.000.000 |
Si las dos operaciones se ejecutan al mismo tiempo, el operador no queda expuesto a que el dólar suba o baje: compró y vendió la misma cantidad. Su ganancia es la diferencia de precio, menos los costos de las transacciones.
Pero al comprar en la primera entidad, aumenta la demanda de dólares allí y su precio sube; al vender en la segunda, aumenta la oferta y su precio baja. Si muchos operadores hacen lo mismo, los dos precios se igualan en poco tiempo y la oportunidad desaparece.
Cuándo es posible el arbitraje.
En la teoría financiera, el arbitraje es posible cuando se presenta alguna de estas situaciones:
- El mismo activo se negocia a precios distintos en dos mercados, lo que contradice la llamada ley del precio único.
- Dos activos que producen exactamente los mismos flujos de dinero tienen precios distintos.
- El precio de un activo para entrega futura no coincide con su precio de hoy ajustado por el costo del dinero en el tiempo.
Este último caso explica cómo se forma el precio de los contratos forward de divisas. Si la tasa forward del dólar se alejara de la que resulta de la tasa de hoy y de la diferencia de intereses entre pesos y dólares, los arbitrajistas comprarían en un mercado y venderían en el otro hasta eliminar la diferencia. Por eso esa relación, llamada paridad de tasas de interés, se cumple casi siempre.
La función del arbitraje en los mercados.
Aunque el arbitrajista busca su propia ganancia, cumple una función útil: al aprovechar las diferencias de precio, las elimina. Gracias a él, un mismo activo vale lo mismo en los distintos mercados, y los precios de los derivados guardan relación con los de sus subyacentes.
Por eso en la teoría financiera se parte del supuesto de que no hay oportunidades de arbitraje: si existieran, desaparecerían rápidamente. Ese supuesto es la base de los modelos con los que se calculan los precios de muchos instrumentos financieros.
Riesgos del arbitraje.
En teoría, el arbitraje puro no tiene riesgo, porque la compra y la venta son simultáneas. En la práctica, aparecen varios riesgos:
- Riesgo de ejecución: que entre la compra y la venta el precio cambie, o que una de las dos operaciones no se complete.
- Costos de transacción: comisiones, impuestos y diferencias entre precios de compra y venta que pueden ser mayores que la diferencia aprovechada.
- Riesgo de contraparte: que quien debía entregar o pagar no cumpla.
- Riesgo regulatorio: restricciones cambiarias o de mercado que impiden completar la operación.
Además, se llama arbitraje a operaciones que no son de riesgo cero, como el arbitraje estadístico, que apuesta a que dos activos que suelen moverse juntos vuelvan a su relación habitual, o el arbitraje de fusiones, que apuesta a que se concrete la compra de una empresa. En ellos hay una ganancia esperada, no asegurada, y pueden producirse pérdidas importantes.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué es el arbitraje financiero?
Es aprovechar una diferencia de precio de un mismo activo en dos mercados, comprándolo donde está más barato y vendiéndolo al mismo tiempo donde está más caro.
¿El arbitraje no tiene riesgo?
En teoría no, porque la compra y la venta son simultáneas. En la práctica hay riesgo de ejecución, costos de transacción y riesgo de contraparte.
¿Por qué desaparecen las oportunidades de arbitraje?
Porque al comprar donde está barato sube el precio allí, y al vender donde está caro baja el precio allá, hasta que se igualan.
¿Quiénes hacen arbitraje?
Principalmente bancos, fondos y operadores especializados, que tienen la tecnología para detectar y ejecutar las operaciones con rapidez.
¿Qué es la ley del precio único?
Es el principio según el cual un mismo activo debe tener el mismo precio en todos los mercados. Cuando no se cumple, hay oportunidad de arbitraje.