¿Cómo declarar las cotizaciones a salud, pensión y Arl?
En este artículo 18 secciones
- Qué cotizaciones se pueden declarar.
- ¿Se declaran las cotizaciones que paga el empleador?
- ¿En qué año se declaran las cotizaciones?
- Los aportes no se pueden tratar además como costo.
- El beneficio exige pago efectivo.
- Preguntas frecuentes.
- ¿Los aportes a seguridad social son deducibles?
- ¿Hay un tope para declarar los aportes obligatorios?
- ¿El asalariado puede declarar los aportes a riesgos laborales?
- ¿Los aportes a un fondo de pensiones voluntarias entran aquí?
- ¿En qué año declaro el aporte de diciembre que pagué en enero?
- ¿Puedo declarar una planilla que todavía no he pagado?
- ¿De dónde saco el valor a declarar?
La persona natural que declara renta, sea asalariada o independiente, resta de sus ingresos las cotizaciones a seguridad social que haya pagado, y lo hace como ingreso no constitutivo de renta ni ganancia ocasional según los artículos 55 y 56 del estatuto tributario. La duda práctica es cuáles de esos aportes se pueden declarar y por qué valor, porque no todos entran ni todos entran completos.
Qué cotizaciones se pueden declarar.
Este cuadro resume el tratamiento de cada concepto y es el resumen que la mayoría de nuestros lectores necesita:
| Concepto | Norma | Quién lo declara | Límite |
|---|---|---|---|
| Aportes obligatorios a salud | Art. 56 E.T. | Asalariados e independientes | Sin límite |
| Aportes obligatorios a pensión | Art. 55 E.T. | Asalariados e independientes | Sin límite |
| Aportes al fondo de solidaridad pensional | Art. 55 E.T. | Quien devengue cuatro salarios mínimos o más | Sin límite |
| Cotizaciones voluntarias a pensión obligatoria | Art. 55 E.T. | Solo afiliados a fondos privados | 25 % del ingreso, máximo 2.500 UVT |
| Aportes a riesgos laborales | Concepto 912 de 2018 | Solo independientes que los paguen | Sin límite |
Nótese que los aportes a fondos de pensiones voluntarias y a seguros privados de pensión no aparecen en el cuadro. No es un olvido: esos aportes se rigen por los artículos 126-1 y 126-4 del estatuto tributario y no se declaran como ingreso no constitutivo de renta sino como renta exenta, con límites y consecuencias distintos.
La diferencia no es terminológica. Lo que se declara como ingreso no constitutivo de renta se resta por su valor total; lo que se declara como renta exenta compite por el cupo del artículo 336, que es el menor valor entre el 40 % del ingreso neto y 1.340 UVT. Clasificar un aporte obligatorio como renta exenta sacrifica cupo sin necesidad.
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Aportes obligatorios a salud y pensión.
Los artículos 56 y 55 del estatuto tributario les dan a los aportes obligatorios a salud y a pensión el carácter de ingreso no constitutivo de renta ni ganancia ocasional, sin fijar ningún límite, de modo que se declara la totalidad de lo cotizado en el año gravable.
En pensión el tratamiento es el mismo para quien está en Colpensiones y para quien está en un fondo privado.
Aportes al fondo de solidaridad pensional.
El aporte adicional que debe hacer quien devenga cuatro salarios mínimos o más forma parte de los aportes obligatorios a pensión, así que sigue la regla del artículo 55 y también se declara sin límite.
Cotizaciones voluntarias a la pensión obligatoria.
Son las que hace el afiliado a un fondo privado a su propia cuenta de pensión obligatoria, por encima de lo exigido. El artículo 55 del estatuto tributario las trata como ingreso no constitutivo de renta hasta el 25 % del ingreso laboral o tributario anual, sin exceder 2.500 UVT.
Quien está afiliado a Colpensiones no puede hacer este tipo de aporte, aunque sí puede aportar a fondos de pensiones voluntarias por la vía del artículo 126-1, con el tratamiento de renta exenta que ya se señaló.
Aportes a riesgos laborales.
Aquí hay que hilar más fino, porque solo los declara quien efectivamente los paga.
El trabajador asalariado no los declara, porque la cotización a riesgos laborales está íntegramente a cargo del empleador. El trabajador independiente sí los declara, pero únicamente los que él paga: tratándose de los riesgos de los niveles IV y V, la cotización corre por cuenta del contratante, según el artículo 2.2.4.2.2.13 del decreto 1072 de 2015, y en ese caso el independiente no tiene nada que declarar por ese concepto.
Debemos advertir que el estatuto tributario no contiene una norma que de forma expresa califique estas cotizaciones como ingreso no constitutivo de renta. Es la Dian la que les da ese tratamiento en el concepto general unificado 912 de 2018, al considerarlas parte del sistema de seguridad social integral y extenderles el tratamiento de los demás componentes del sistema.
¿Se declaran las cotizaciones que paga el empleador?
Es la pregunta que más nos formulan y la respuesta corta es que no: el trabajador declara únicamente lo que le descontaron de la nómina, que es lo que figura en su certificado de ingresos y retenciones.
La duda nace de que los artículos 55 y 56 mencionan en la misma frase a trabajadores y empleadores, lo que llevaría a pensar que el trabajador puede restar también el aporte a pensión y el de salud que paga su empleador.
Sucede que todo ingreso no constitutivo de renta debe primero declararse como ingreso bruto para luego restarse, y los aportes del empleador nunca fueron ingreso del trabajador. Declararlos obligaría a inflar antes el ingreso bruto con un valor que el trabajador jamás recibió, lo que no tiene sentido. El razonamiento completo, con el antecedente de los pagos por alimentación del artículo 387-1, está en el artículo sobre si el trabajador declara los aportes a seguridad social que paga el empleador.
¿En qué año se declaran las cotizaciones?
En el año gravable en que se pagaron, no en aquel al que corresponde el periodo cotizado.
La regla viene del artículo 27 del estatuto tributario, según el cual los ingresos de quien no lleva contabilidad se entienden realizados cuando se reciben efectivamente, criterio que la Dian aplica al ingreso no constitutivo de renta en el oficio 906025 del 14 de octubre de 2020, donde concluye que el trabajador independiente podrá detraer los aportes efectivamente realizados durante el respectivo periodo gravable.
Esta precisión importa sobre todo al trabajador independiente, que cotiza mes vencido y termina pagando en enero el aporte que corresponde a diciembre. Ese aporte se resta en la declaración del año siguiente.
La consecuencia práctica es un desfase que conviene anticipar: en cada año gravable se detraen el aporte de diciembre del año anterior y los once primeros meses del año en curso. La cifra que se lleva a la declaración no es la suma de las doce planillas del año, sino la de los doce pagos hechos entre el 1 de enero y el 31 de diciembre.
En la retención en la fuente la regla es la contraria.
Conviene no confundir los dos planos, porque la norma no los resuelve igual. El artículo 1.2.4.1.16 del decreto 1625 de 2016 exige que el aporte con el que se disminuye la base de retención corresponda al periodo que origina el pago, y no a un periodo distinto.
De ahí el desfase que desconcierta a muchos independientes: el aporte que sirvió para disminuir la base de retención de un mes puede terminar detraído en la declaración de un año gravable distinto. No es un error, son dos reglas con propósitos distintos, y ninguna permite tomar el beneficio dos veces.
Los aportes no se pueden tratar además como costo.
Es un error frecuente en quienes declaran rentas no laborales o rentas de trabajo no laborales con costos.
Si el aporte ya se detrajo como ingreso no constitutivo de renta ni ganancia ocasional, no puede además llevarse como costo o gasto deducible. Así lo advierte el mismo oficio 906025 de 2020, que por esa razón descarta la aplicación del artículo 58 del estatuto tributario sobre realización de costos y gastos.
El beneficio exige pago efectivo.
Los artículos 55 y 56 hablan de los aportes que se «efectúen», y efectuar implica pagar.
De modo que generar la planilla y no pagarla no da derecho a restar nada, ni siquiera para quien lleva contabilidad y la causa. El soporte del beneficio es el comprobante de pago, no la liquidación en PILA.
De acuerdo con nuestro criterio, de ahí se sigue una recomendación práctica: conviene ponerse al día en la seguridad social antes de presentar la declaración, porque los aportes que se paguen después solo podrán detraerse en el año gravable siguiente.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
No. Se declaran como ingreso no constitutivo de renta ni ganancia ocasional, no como deducción, y no se puede obtener un doble beneficio sobre el mismo pago.
¿Hay un tope para declarar los aportes obligatorios?
No. Los artículos 55 y 56 del estatuto tributario no fijan límite alguno, así que se declara la totalidad de lo cotizado. El tope del 25 % y 2.500 UVT aplica únicamente a las cotizaciones voluntarias a la pensión obligatoria.
¿El asalariado puede declarar los aportes a riesgos laborales?
No. Esa cotización está a cargo del empleador y el trabajador no la paga, así que no tiene nada que declarar por ese concepto.
¿Los aportes a un fondo de pensiones voluntarias entran aquí?
No. Esos se rigen por el artículo 126-1 del estatuto tributario y se declaran como renta exenta, con límites propios y consumiendo el cupo del artículo 336, a diferencia de los obligatorios.
¿En qué año declaro el aporte de diciembre que pagué en enero?
En el año gravable en que lo pagó, es decir, en el siguiente. Por eso en cada declaración se detraen el aporte de diciembre del año anterior y los once primeros del año en curso.
¿Puedo declarar una planilla que todavía no he pagado?
No. La norma exige que el aporte se haya efectuado, y generar la planilla sin pagarla no constituye un aporte efectuado. El soporte es el comprobante de pago.
¿De dónde saco el valor a declarar?
El asalariado, de su certificado de ingresos y retenciones. El independiente, de los comprobantes de pago de las planillas que canceló durante el año gravable.