La imputación del pago en obligaciones de naturaleza civil

Por   05/11/2017

Es recurrente la inquietud de nuestros lectores en cuanto en que forma y cuando debe hacerse la imputación [aplicación] del pago a las obligaciones monetarias cuando se trata de préstamos a plazo en mora originados en operaciones comerciales o bancarias, tanto así como aquellas de agio o gota gota, y las de pago periódico, como las de expensas de administración de la propiedad horizontal, cánones de arrendamiento de vivienda urbana, entre otras.

Sea lo primero significar que para comprender las variables de la institución jurídica de la imputación del pago, debemos establecer primeramente si la obligación es de naturaleza comercial, civil, o fiscal, para luego si, entender, reclamar y aplicar el régimen correspondiente que la regula.

Determinación de la naturaleza de la obligación

A manera de simple introducción general, el régimen de la naturaleza de las obligaciones se estructura de manera universal en tres grandes ítems, de los que se desglosan un sin número de variables: Civil, cuando proviene de manifestaciones, conductas o relaciones de negocios exclusivamente entre personas del común, solo reguladas por el Código Civil o por algún régimen especial que los sigue manteniendo como tal; Comercial, cuando proviene de manifestaciones, conductas o relaciones de negocios exclusivamente entre personas reguladas por el Código de Comercio y demás normas especiales y excluyentes, y Fiscal, cuando proviene de manifestaciones, conductas o relaciones de negocios inherentes a las cargas impositivas con el Estado.

De esta forma, para la imputación del pago, siguiendo el orden previo, contemplamos correlacionalmente tres estatutos claramente diferenciados con sus respectivas disposiciones especiales y reglamentarias, aunque no necesariamente excluyentes entre sí, sino remitentes y complementarios: el Código Civil, el Código de Comercio y el Estatuto Tributario, de tal suerte que en principio tendríamos que ubicar dentro de ese contexto, la naturaleza de nuestra deuda y en consecuencia, determinar de conformidad frente a cual régimen se estaría resguardando.

Para efectos prácticos de la exposición y abusando de la academia, excluyendo la referencia al Estatuto Tributario, insistiremos en que las normas del Código Civil se orientan de manera restrictiva en la regulación de las relaciones de negocios entre particulares, esto es, entre nosotros, personas del común, y de manera residual remisoria a algunas relaciones de naturaleza comercial o fiscal, en tanto el Código de Comercio regula de manera directa las relaciones de negocios entre comerciantes, o entre comerciantes y personas que no lo son, e incluso entre no comerciantes, partiendo de la base que la regulación no parte de la base de que la persona esté inscrita en el Registro Mercantil de la Cámara de Comercio como comerciante, sino tal lo concibe el Artículo 11 de aquel, incluso cuando las personas “… ejecuten ocasionalmente operaciones mercantiles no se considerarán comerciantes, pero estarán sujetas a las normas comerciales en cuanto a dichas operaciones…”

En el orden trazado y en aras de contextualizarnos, tendremos que una obligación dineraria será de naturaleza comercial y por extensión bancaria / financiera, si se encuentra contenida -por excelencia-, en un titulo valor [cheque, letra, factura, pagaré] de tal forma que estará regulada por el Código de Comercio y reglamentación bancaria/financiera complementaria, con la precisión conceptual en cuanto que, si por cualquier eventualidad, ya en debate judicial, el titulo valor [en especial la factura y el pagaré], perdiese alguna de sus características como tal, no obstante el negocio que le dio origen permanece inalterable rigiéndose por la norma comercial que lo soporta, el titulo valor contentivo de la obligación perderá sus privilegios y desnaturalizándose como tal, se convierte en un mero titulo ejecutivo de naturaleza civil, y por ende su regulación económica, ya no será la del Código de Comercio, sino la del Código Civil, con las consecuentes inmensas variaciones en la imputación del pago de los intereses del plazo y de mora, como en líneas siguientes se expone.

Ahora, cualquier obligación económica contenida en contratos de cualquier naturaleza celebrados por, o con un comerciante, se regirá substancialmente bajo el Código de Comercio, siempre y cuando la actividad que se derive del contrato no se encuentre regulada en una ley especial, caso en el cual, se regirá por esta, cual es el caso de los contratos de arrendamiento para vivienda urbana que no obstante ser explotados por sociedades comerciales inmobiliarias sometidas como comerciantes al Código de Comercio, respecto de estos contratos propiamente dichos, se gobiernan por normas de naturaleza civil previstas en la Ley 820 de 2003 y decretos reglamentarios, y por ende, las ecuaciones económicas que los comprometan, se regirán por el Código Civil, en especial lo atinente a intereses moratorios por el no pago oportuno de los cánones de arrendamiento, que la gran mayoría, por no decir que todas, las inmobiliarias, pretenden y de hecho lo hacen, de manera comercial amparándose, en mi criterio, abusivamente, en el Código de Comercio.

De otra parte, cualesquier otra obligación o actividad celebrada entre personas comunes, o provenientes de estas, verbigracia, contratos de mutuo [préstamo de dinero], compraventa de casas, fincas, ganado, carros, muebles, etc; permuta, comodato, deposito, mandato, servidumbres, derechos de uso, explotación, expensas de administración de propiedad horizontal, etc, serán de naturaleza civil y por ende se regirán exclusivamente por las disposiciones del Código Civil para su nacimiento, interpretación, desarrollo, cumplimiento y extinción de cualquier manera, circunscribiendo para nuestro caso, el pago como medio particular de extinción de las obligaciones.

Delineado que las obligaciones económicas entre personas del común no comerciantes, se rigen por el Código Civil, precisaremos para esta disertación, que en principio, podríamos clasificarlas a priori, en dos grandes enunciados.

De una parte, las denominadas popularmente como obligaciones “planas” es decir, aquellas en las que no causan, ni causaran intereses convencionales y/o moratorios, y las que, a contrario sensu, si se causan y generan.

La imputación del pago en obligaciones “planas”

En este orden, respecto de la imputación en las obligaciones “planas”, hay que llamar la atención en cuanto el Artículo 1652, reglamenta que ante la concurrencia de varias deudas de un mismo deudor con un mismo acreedor, el deudor podrá satisfacerlas separadamente:

“…Cuando concurran entre unos mismos acreedor y deudor diferentes deudas, cada una de ellas podrá ser satisfecha separadamente; y por consiguiente, el deudor de muchos años de una pensión, renta o canon, podrá obligar al acreedor a recibir el pago de un año, aunque no le pague al mismo tiempo los otros…”

, de tal forma que la imputación del pago, podrá hacerla el deudor en el orden que considere.

El soporte legal de la causación de intereses

Ahora, respecto de las obligaciones en las que efectivamente se causan intereses convencionales y se generan intereses moratorios, precisaremos que la regulación en materia de tasas de intereses, tanto convencionales [corrientes, remuneratorios o del plazo], como moratorios se encuentra prevista en su Artículo 1617, de la siguiente forma:

Si la obligación es de pagar una cantidad de dinero, la indemnización de perjuicios [intereses] por la mora está sujeta a las reglas siguientes:

  1. Se siguen debiendo los intereses convencionales, si se ha pactado un interés superior al legal, o empiezan a deberse los intereses legales, en el caso contrario; quedando, sin embargo, en su fuerza las disposiciones especiales que autoricen el cobro de los intereses corrientes en ciertos casos. El interés legal se fija en seis por ciento anual.
  2. El acreedor no tiene necesidad de justificar perjuicios cuando sólo cobra intereses; basta el hecho del retardo.
  3. Los intereses atrasados no producen interés.
  4. La regla anterior se aplica a toda especie de rentas, cánones y pensiones periódicas…”

Esto es que al entrar en mora una obligación de naturaleza civil en la cual se hubiese pactados intereses convencionales, estos se seguirán debiendo con la salvedad que aun siendo pactados a una tasa superior a la legal, se tendrá por no pactados, debiéndose solo los legales, que así como los intereses moratorios, quedan fijados legalmente en una tasa máxima del 6% anual, equivalente al 0.5% mensual.

Imputación del pago en obligaciones que causan/ generan intereses

El Artículo 1653 establece como presunción legal iuris tantum [que admite prueba en contrario], que, de cualquier pago efectuado:

“…Si se deben capital e intereses, el pago se imputará primeramente a los intereses, salvo que el acreedor consienta expresamente que se impute al capital. Si el acreedor otorga carta de pago del capital sin mencionar los intereses, se presumen éstos pagados…”

Con lo que, a manera de ejemplo, si Juan tiene una deuda con Pedro de $ 1´000.000,oo por capital que ha generado $ 300.000,oo a titulo de intereses convencionales, asi como causados $ 500.000,oo por intereses de mora, y efectúa un pago de $ 1´000.000,oo, este pago, automáticamente en atención a la presunción legal en comento, “…se imputará primeramente a los intereses…”, en su orden, convencionales, moratorios, y si algo sobra, a Capital; siguiendo el ejemplo, imputado el pago, sería así: a Intereses convencionales $ 300.000,oo, a intereses de mora $ 500.000,oo, y los $ 200.000,oo restantes, a capital, quedando entonces este reducido a $ 800.000,oo que comenzaran a generar nuevamente intereses de mora a partir del día siguiente del pago efectuado, no de la imputación.

Ahora, si Pedro, como acreedor extiende a Juan un recibo anunciando expresamente haber recibido el capital de $ 1´000.000,oo, sin mencionar que quedan pendiente intereses, se presumirán estos, tanto convencionales como moratorios, pagados, con lo que quedará liberado de pagarlos.

Imputación voluntaria del pago a diferentes deudas que causan/generan intereses

Pero, cuando entre un mismo deudor y un mismo acreedor, existieren distintas deudas, en mora una, alguna, o ninguna, el Artículo 1654 establece que, de cualquier pago efectuado:

“…Si hay diferentes deudas, puede el deudor imputar el pago a la que elija; pero sin el consentimiento del acreedor no podrá preferir la deuda no devengada a la que lo está; y si el deudor no imputa el pago de ninguna en particular, el acreedor podrá hacer la imputación en la carta de pago; y si el deudor lo acepta, no le será lícito reclamar después…”

Aclaremos previamente que una “…deuda no devengada..” es aquella que aun no es exigible, es decir, está pendiente de un plazo o condición, aunque puede estar generando intereses convencionales en tanto se concrete este, para el capital no ha llegado la fecha de retorno.

Asi, en el contexto del Artículo 1654, si Pedro tiene tres deudas con Juan:

  • $ 1´000.000,oo por capital que ha generado $ 300.000,oo a titulo de intereses convencionales, asi como causados $ 500.000,oo por intereses de mora;
  • $ 1´300.000,oo por capital que ha generado $ 200.000,oo a titulo de intereses convencionales, asi como causados $ 100.000,oo por intereses de mora,
  • $ 2´000.000,oo por capital que ha generado $ 400.000,oo a titulo de intereses convencionales, pero que aun no se ha hecho exigible porque el plazo continua vigente,

y efectúa un pago de $ 1´000.000,oo, la primera opción para imputación, la tendrá Pedro como deudor, eligiendo siempre dentro de la presunción legal del Artículo 1653, [intereses convencionales, intereses moratorios y si algo sobra a capital], imputarlo comunicándolo a Juan en el aviso de pago que lo hace, por ejemplo, a la totalidad de los intereses convencionales de las obligaciones enlistadas como 1º, 2º, y 3º, asi como la totalidad de los intereses de mora de la obligación del item 2º .

Si Pedro simplemente hace el pago, pero no comunica a Juan como debe ser la imputación, correspondería a este como acreedor, ejercer la segunda opción para la respectiva imputación en el correspondiente recibo, como mejor considere hacerlo.

Imputación legal del pago

En el evento que el deudor como tampoco el acreedor, procedan a efectuar la imputación del pago, subsidiariamente, pero con carácter impositivo, el Artículo 1655, dispone que se hará de la siguiente manera:

“…Si ninguna de las partes ha imputado el pago, se preferirá la deuda que al tiempo del pago estaba devengada a la que no lo estaba; y no habiendo diferencia bajo este respecto, la deuda que el deudor eligiere…”

, esto es, el pago se aplicará aunque forzadamente, bajo la misma indicación del Artículo 1653, prefiriendo a las obligaciones vencidas sobre las aun no exigibles, pero, de estar todas vencidas, o de no estarlo ninguna, nuevamente regresa al deudor, la potestad de elegir a su conveniencia la imputación.

La presunción legal de pago del Artículo 1628

No podríamos terminar esta primera parte de la exposición, sin traer a referencia, como quizá una de las razones fundamentales del porqué el pseudo gremio de agiotistas y goteros no entregan recibos de pago a sus deudores –entiéndase, victimas-, se encuentra quizá, en la presunción de pago legal contenida en el Artículo 1628:

“…En los pagos periódicos la carta de pago de tres períodos determinados y consecutivos hará presumir los pagos de los anteriores períodos, siempre que hayan debido efectuarse entre los mismos acreedor y deudor…”

Esto es, no es necesario para el deudor tener todos los recibos de pago desde el primero de hace cinco años para acreditar el pago de periodos anteriores, sino es suficiente tener los tres últimos recibos de pago consecutivos para que se presuma como efectivamente pagados todos los anteriores, presunción que aplica para cualesquier clase de obligación por periodos, cuotas, cánones o instalamentos, de tal forma que el deudor al carecer de recibos de pago, en la práctica tanto para el acreedor como para la ley, no ha efectuado pago alguno.

La importancia practica del desconocimiento de estas normas

El agio y el gota gota se nutre visceralmente tanto de la necesidad como del desconocimiento, al caso, dejando de lado el primer item, revisemos como estas operaciones se dividen en dos partes, una, el mutuo o préstamo de dinero de naturaleza eminentemente civil regulada por el Código Civil, y otra, la letrica o el chequecito firmados en blanco, regladas por el Código de Comercio de la cual se agarran como gato patas arriba amparados en el Artículo 11 del Código de Comercio ya visto al comienzo de este editorial, en cuanto que cuando las personas

“… ejecuten ocasionalmente operaciones mercantiles no se considerarán comerciantes, pero estarán sujetas a las normas comerciales en cuanto a dichas operaciones…”

de tal forma que si el mutuo se rige por el Código Civil al momento de su perfeccionamiento, de igual manera, su extinción por pago se rige por este mismo ordenamiento bajo las premisas ya vistas de los Artículos 1617, 1628, 1652, 1653, 1654 y 1655, pero no; para el agio y el gota gota, al firmarse letras y/o cheques, bajo el amparo referido, cambia las condiciones y forma de pago a las reguladas para operaciones comerciales, aspectos inmemoriales que todos conocemos, ya como afectados, abogados, jueces, magistrados y fiscales, pero pocos muy pocos profundizamos en neutralizar, en tanto como un cáncer se comen los ahorros, las pensiones, las casas, los carritos, el televisor y la maquina de coser de quienes por la sentencia del sector financiero, sus centrales de riesgo aunados en fallos insulsos de jueces timoratos, condenan en la picota pública a quien se retrasó unos meses en pagar la tarjeta de crédito, y que ahora para poder pagarla debe forzosamente recurrir a este poder financiero oculto a la vista gorda de todos.

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Una opinión
  1. Patricia Rodriguez dice:

    Buenos dias

    Quiero hacer una consulta, tengo problemas con el pago de la administración debo una 1.645.000

    yo les pase una propuesta de pagar 250.000.oo mensuales incluida la adminstracion la adminstracion cuesta 122.100, no tengo empleo fijo ni mi esposo y la adminstradora dice que no acepta que espera reunion con el consejo, yo tengo la disposicion para el pago que hago si no aceptan

    gracias por su ayuda

    patricia rodriguez

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