El litisconsorcio es la presencia de varias personas en una misma parte del proceso, como demandantes o como demandados. El Código General del Proceso (CGP) distingue tres clases: el facultativo (artículo 60), en el que varias personas litigan juntas por conveniencia; el necesario (artículo 61), en el que la relación debatida exige que todos estén en el proceso para que el juez pueda decidir; y el cuasinecesario (artículo 62), en el que quien no fue citado puede intervenir porque la sentencia lo afectará.
Qué es el litisconsorcio.
En todo proceso hay dos partes, la demandante y la demandada, pero cada una puede estar integrada por varias personas. Cuando eso ocurre hay litisconsorcio, y cada una de esas personas es un litisconsorte. Si son varios demandantes, el litisconsorcio es activo; si son varios demandados, pasivo; y si ocurre en ambas partes, mixto.
Por ejemplo, hay litisconsorcio cuando los tres herederos de una persona demandan juntos la simulación de una venta que sacó un inmueble de la herencia, o cuando se demanda a los dos vendedores de un bien que pertenecía a ambos.
Clases de litisconsorcio.
| Clase | Norma | ¿Deben estar todos? | Efecto de los actos de uno |
|---|---|---|---|
| Facultativo | Art. 60 CGP | No | No favorecen ni perjudican a los demás |
| Necesario | Art. 61 CGP | Sí, para que el juez pueda decidir de fondo | Los recursos y actuaciones de uno favorecen a los demás |
| Cuasinecesario | Art. 62 CGP | No, pero pueden intervenir | La sentencia los afecta aunque no intervengan |
Litisconsorcio facultativo.
Lo regula el artículo 60 del CGP:
«Salvo disposición en contrario, los litisconsortes facultativos serán considerados en sus relaciones con la contraparte, como litigantes separados. Los actos de cada uno de ellos no redundarán en provecho ni en perjuicio de los otros, sin que por ello se afecte la unidad del proceso.»
Se presenta cuando varias personas deciden litigar juntas por economía procesal, aunque cada una podría hacerlo por separado, porque sus pretensiones tienen la misma causa, el mismo objeto o se sirven de las mismas pruebas. Como lo ha explicado la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, en el litisconsorcio facultativo es la voluntad libre de los interesados la que los lleva a litigar juntos, por economía procesal, aunque cada uno actúa como parte separada, con pretensiones distintas y decisiones independientes.
Por ejemplo, las víctimas de un mismo accidente de tránsito pueden demandar juntas al conductor y al propietario del vehículo, o cada una por su lado. Si demandan juntas, la sentencia puede ser distinta para cada una.
Litisconsorcio necesario.
Lo regula el artículo 61 del CGP, cuyo primer inciso señala:
«Cuando el proceso verse sobre relaciones o actos jurídicos respecto de los cuales, por su naturaleza o por disposición legal, haya de resolverse de manera uniforme y no sea posible decidir de mérito sin la comparecencia de las personas que sean sujetos de tales relaciones o que intervinieron en dichos actos, la demanda deberá formularse por todas o dirigirse contra todas; si no se hiciere así, el juez, en el auto que admite la demanda, ordenará notificar y dar traslado de esta a quienes falten para integrar el contradictorio, en la forma y con el término de comparecencia dispuestos para el demandado.»
La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, sentencia SC5635-2018, con ponencia de la magistrada Margarita Cabello Blanco, lo resumió así:
«Por sabido se tiene que cuando uno o los dos extremos del debate procesal está integrado por varios sujetos titulares de una relación de derecho sustancial o un acto jurídico que por su naturaleza o por disposición legal no fuere posible resolver de mérito y de manera uniforme sin la presencia de todos, se presenta la figura del litisconsorcio necesario, sea por activa, ya por pasiva;»
El caso típico es la demanda de nulidad o de simulación de un contrato: la sentencia no puede anular el contrato para una de las partes y mantenerlo para la otra, de modo que deben estar en el proceso todos los que lo celebraron. Lo mismo ocurre cuando se demanda la resolución de una compraventa en la que hubo varios compradores.
Litisconsorcio cuasinecesario.
Lo regula el artículo 62 del CGP:
«Podrán intervenir en un proceso como litisconsortes de una parte y con las mismas facultades de esta, quienes sean titulares de una determinada relación sustancial a la cual se extiendan los efectos jurídicos de la sentencia, y que por ello estaban legitimados para demandar o ser demandados en el proceso.»
Está a medio camino entre los anteriores: la persona no tiene que ser citada, porque el juez puede decidir sin ella, pero como la sentencia la va a afectar, puede intervenir si quiere. Si interviene después de decretadas las pruebas de las partes, toma el proceso en el estado en que se encuentre.
Es el caso, por ejemplo, de quien adquiere el derecho que se discute en el proceso: según el inciso tercero del artículo 68 del CGP, puede intervenir como litisconsorte de quien se lo cedió, y la sentencia lo afectará de todos modos.
Diferencia entre litisconsorcio necesario y facultativo.
La diferencia está en la relación que se discute. En el necesario es una sola e indivisible, y el juez no puede decidirla sin escuchar a todos sus titulares; en el facultativo hay varias relaciones que se tramitan juntas por conveniencia, y cada una puede decidirse por separado.
Por eso, si falta un litisconsorte necesario, el proceso no puede terminar con sentencia de fondo hasta que se le vincule; si falta un litisconsorte facultativo, el proceso sigue sin problema, y el ausente conserva su derecho a demandar por su cuenta.
Qué pasa si falta un litisconsorte necesario.
El CGP prevé varias oportunidades para integrar el contradictorio:
- En el auto admisorio, el juez debe ordenar notificar a quienes falten (artículo 61).
- Después, el juez puede citarlos de oficio o a petición de parte mientras no se haya dictado sentencia de primera instancia, y el proceso se suspende durante el término para que comparezcan.
- El demandado puede alegarlo como excepción previa: no comprender la demanda a todos los litisconsortes necesarios (numeral 9 del artículo 100 del CGP), como se explica en el artículo sobre las excepciones previas.
De acuerdo con nuestro criterio, si el proceso llega a sentencia sin que se haya integrado el litisconsorcio necesario, la decisión de fondo queda expuesta a ser anulada, porque se habría dictado sin escuchar a quien debía ser parte; la jurisprudencia ha considerado esta situación como un vicio que afecta la validez de lo actuado frente al ausente.
¿Un litisconsorte puede apelar por los demás?
En el litisconsorcio necesario, sí: según el artículo 61 del CGP, los recursos y, en general, las actuaciones de cada litisconsorte favorecen a los demás. Pero los actos que implican disposición del derecho en litigio, como conciliar, transigir o desistir, solo son eficaces si los realizan todos.
En el litisconsorcio facultativo, en cambio, cada litisconsorte actúa por su cuenta: la apelación de uno no beneficia a los demás (artículo 60).
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué es un litisconsorte?
Cada una de las personas que integran una misma parte del proceso cuando esta la conforman varias, como varios demandantes o varios demandados.
¿Cuáles son los tipos de litisconsorcio?
Facultativo, necesario y cuasinecesario, regulados en los artículos 60, 61 y 62 del CGP. También se clasifica en activo, pasivo o mixto, según ocurra entre los demandantes, entre los demandados o en ambas partes.
¿Qué es el litisconsorcio necesario en el CGP?
El que se presenta cuando la relación o el acto discutido debe resolverse de manera uniforme para todos sus titulares, de modo que el juez no puede decidir de fondo sin que todos estén en el proceso (artículo 61 del CGP).
¿Hasta cuándo se puede integrar el litisconsorcio necesario?
Hasta antes de que se dicte la sentencia de primera instancia, de oficio o a petición de parte.