En este artículo 23 secciones
- Qué es la responsabilidad civil.
- Responsabilidad contractual y extracontractual.
- Elementos de la responsabilidad civil.
- La intención no cambia la indemnización.
- Clases de responsabilidad extracontractual en el Código Civil.
- Quién puede reclamar la indemnización.
- Cómo se reclama la responsabilidad civil.
- Prescripción de la acción.
- Preguntas frecuentes.
- ¿Qué es la responsabilidad civil?
- ¿Qué dice el artículo 2341 del Código Civil?
- ¿Cuáles son los elementos de la responsabilidad civil?
- ¿Quién debe probar el daño?
- ¿Qué clases de responsabilidad civil existen?
- ¿Qué es la acción indemnizatoria?
- ¿Un abogado responde si dejó prescribir mi caso aunque no me cobró?
- ¿Cuánto tiempo tengo para demandar por responsabilidad civil?
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La responsabilidad civil es la obligación de reparar el daño que se causa a otro, ya sea por incumplir un contrato o por un hecho que no deriva de ningún contrato. Su regla general está en el artículo 2341 del Código Civil, según el cual quien ha cometido un delito o culpa que ha inferido daño a otro está obligado a indemnizarlo. ¿Qué elementos deben probarse, qué clases de responsabilidad existen y cómo se reclama la indemnización?
Qué es la responsabilidad civil.
La responsabilidad civil parte de un principio sencillo: nadie debe causar daño a otro, y quien lo causa debe repararlo. El artículo 2341 del Código Civil lo formula así:
«El que ha cometido un delito o culpa, que ha inferido daño a otro, es obligado a la indemnización, sin perjuicio de la pena principal que la ley imponga por la culpa o el delito cometido.»
La norma deja claras dos cosas. La primera, que la responsabilidad nace tanto del delito, cuando hay intención de dañar, como de la culpa, cuando el daño se causa por negligencia o imprudencia. La segunda, que la responsabilidad civil es independiente de la penal: el atracador que hiere a su víctima responde ante el juez penal por el delito y, además, debe indemnizar los perjuicios.
El artículo 2343 complementa la regla al señalar quién debe pagar:
«Es obligado a la indemnización el que hizo el daño y sus herederos. El que recibe provecho del dolo ajeno, sin haber tenido parte en él, solo es obligado hasta concurrencia de lo que valga el provecho que hubiere reportado.»
Así, la muerte del responsable no extingue la obligación de indemnizar: pasa a sus herederos, como cualquier otra deuda de la herencia.
Responsabilidad contractual y extracontractual.
La responsabilidad civil se divide en dos grandes clases, según el origen del daño.
Contractual. Nace del incumplimiento de un contrato, o de su cumplimiento imperfecto o tardío. El arrendatario que no paga el canon o el contratista que no termina la obra responde frente a la otra parte.
Extracontractual. Nace de un hecho que causa daño a alguien con quien no existía ningún contrato. El conductor que atropella a un peatón o el vecino cuya construcción agrieta la casa contigua responde por esta vía.
Las dos tienen reglas distintas en materia de prueba, de graduación de la culpa y de perjuicios indemnizables, que se explican en el artículo sobre la responsabilidad contractual y extracontractual.
Elementos de la responsabilidad civil.
Para que alguien sea condenado a indemnizar, quien reclama debe probar los elementos de la responsabilidad. La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, en la sentencia SC282-2021, los enunció así:
«En materia de responsabilidad civil contractual o extracontractual, las reglas de la carga de prueba imponen al demandante, salvo excepciones legales o convencionales, o de una eventual flexibilización, demostrar los elementos constitutivos de la misma -hecho, factor de atribución, daño y nexo causal-, laborío que no puede ser sustituido por el fallador a través de pruebas oficiosas, pues se convertiría en un juez-parte.»
Son, entonces, cuatro elementos, que conviene explicar uno a uno.
El hecho.
Es la conducta, por acción u omisión, que causa el daño: conducir, construir, prestar un servicio o incumplir lo pactado. Puede ser un hecho propio o un hecho de las personas o cosas por las que se responde, como los hijos menores, los trabajadores o los animales.
El factor de atribución.
Es la razón por la cual la ley le imputa el daño a una persona. Puede ser de dos clases:
- Subjetivo, cuando se responde por haber actuado con dolo o con culpa, es decir, con negligencia, imprudencia o impericia. Las clases de culpa se explican en el artículo sobre las clases de culpa en derecho civil.
- Objetivo, cuando se responde por el riesgo creado, sin que haga falta probar la culpa, como ocurre en las actividades peligrosas.
El daño.
Es el menoscabo que sufre la víctima en su patrimonio o en sus bienes personales. Sin daño no hay responsabilidad, por grave que sea la conducta. Así lo explicó la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia en la sentencia del 18 de diciembre de 2008, expediente 88001-3103-002-2005-00031-01:
«De suyo, que si el daño es uno de los elementos estructurales de la responsabilidad civil, tanto contractual como extracontractual, su plena demostración recae en quien demanda, salvo las excepciones legal o convencionalmente establecidas, lo que traduce que, por regla general, el actor en asuntos de tal linaje, está obligado a acreditarlo, cualquiera sea su modalidad, de donde, en el supuesto señalado, era -y es- imperioso probar que el establecimiento producía utilidades, o estaba diseñado para producirlas en un determinado lapso de tiempo, sin que este último caso, pueda confundirse con el daño meramente eventual o hipotético, que desde ningún punto de vista es admisible.»
De la providencia se desprende la exigencia más importante: el daño debe ser cierto. No se indemniza el daño eventual o hipotético, sino el que efectivamente ocurrió o el que, siendo futuro, es razonablemente seguro.
El daño puede ser de dos clases:
- Patrimonial o material, que comprende el daño emergente, es decir, la pérdida sufrida, y el lucro cesante, la ganancia que se dejó de obtener. Ambos se explican en el artículo sobre el lucro cesante y el daño emergente.
- Extrapatrimonial o inmaterial, que comprende el daño moral, es decir, el dolor y la aflicción, y otros perjuicios que la jurisprudencia ha reconocido, como el daño a la vida de relación, que es la afectación de la vida cotidiana y de las actividades placenteras de la víctima.
El nexo causal.
Es la relación de causa y efecto entre el hecho y el daño. No basta que el demandado haya actuado mal y que la víctima haya sufrido un daño: hay que demostrar que el daño fue consecuencia de esa conducta.
El nexo causal se rompe cuando el daño proviene de una causa extraña, como la fuerza mayor, el hecho exclusivo de la víctima o el hecho exclusivo de un tercero, que son los eximentes de responsabilidad.
La intención no cambia la indemnización.
En la responsabilidad extracontractual no importa si el daño se causó a propósito o sin querer: en ambos casos se indemniza todo el perjuicio. La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, en la sentencia SC5193-2020, lo recordó así:
«La diferenciación de la intención o no de dañar, resulta vana en materia de responsabilidad extracontractual.»
Y retomó lo dicho en su sentencia del 20 de mayo de 1952:
«Los efectos de la responsabilidad civil por culpa extracontractual no se modifican ni se agravan por el hecho de que se originen en delitos penales o civiles, y no en simples cuasidelitos o culpas. En uno u otro caso, el agente responde civilmente por la plenitud del daño causado que esa consecuencia del hecho culposo o delictuoso. En la culpa aquiliana, no existen, como en la contractual, las graduaciones de grave, leve y levísima, ni opera tampoco la distinción de perjuicios previstos o previsibles y perjuicios consecuenciales inmediatos o directos (artículos 1604 y 1616 del C.C.) (…)».»
La diferencia con la responsabilidad contractual es importante: allí la culpa sí se gradúa según el contrato, y el deudor que no actuó con dolo solo responde de los perjuicios que se previeron o pudieron preverse al contratar, según el artículo 1616 del Código Civil.
Clases de responsabilidad extracontractual en el Código Civil.
Además de la regla general del artículo 2341, el Código Civil regula situaciones especiales en las que se responde por hechos de otras personas, por cosas o por animales. Estas son las principales:
| Clase | Norma | Quién responde |
|---|---|---|
| Por el hecho propio | Artículo 2341 | Quien causa el daño con dolo o culpa |
| Solidaria | Artículo 2344 | Todos los que cometieron el delito o la culpa, solidariamente |
| Por ebriedad | Artículo 2345 | El ebrio, que responde del daño que cause |
| Por daños de menores de 12 años | Artículo 2346 | Las personas a cuyo cargo estén, si se les puede imputar negligencia |
| Por el hecho ajeno | Artículos 2347 a 2349 | Los padres por sus hijos menores, los tutores, los directores de colegios y los empleadores por sus trabajadores |
| Por edificio en ruina | Artículos 2350 y 2351 | El dueño que omitió las reparaciones necesarias |
| Por animales | Artículos 2353 y 2354 | El dueño del animal o quien se sirve de él |
| Por cosas que caen o se arrojan de un edificio | Artículo 2355 | Todas las personas que habitan la misma parte del edificio, salvo que se pruebe la culpa de una sola |
| Por actividades peligrosas | Artículo 2356 | Quien ejerce la actividad peligrosa |
En la responsabilidad por el hecho ajeno, según el último inciso del artículo 2347, la responsabilidad cesa si quienes tienen a su cargo a otra persona prueban que, con la autoridad y el cuidado que su calidad les confiere, no pudieron impedir el hecho.
Y en todos los casos, el artículo 2357 permite reducir la indemnización cuando la víctima se expuso imprudentemente al daño, en lo que se conoce como concurrencia de culpas.
Quién puede reclamar la indemnización.
La acción indemnizatoria corresponde, en primer lugar, a quien sufrió el daño. El artículo 2342 del Código Civil la concede respecto de los daños en las cosas a estas personas:
- El dueño o poseedor de la cosa dañada, o sus herederos.
- El usufructuario, el habitador o el usuario, si el daño afecta su derecho.
- El que tiene la cosa con obligación de responder de ella, en ausencia del dueño.
Cuando el daño recae sobre una persona, puede reclamar la víctima directa y también quienes sufren un perjuicio propio por el daño a la víctima, como los familiares que pierden el sustento o padecen dolor por su muerte o sus lesiones. Son las llamadas víctimas de rebote, que deben probar su propio perjuicio.
Cómo se reclama la responsabilidad civil.
La indemnización puede acordarse directamente con el responsable o su aseguradora, o reclamarse judicialmente. En este segundo caso, se tramita un proceso declarativo ante el juez civil, en el que se pide que se declare la responsabilidad del demandado y se lo condene a pagar los perjuicios.
Antes de demandar conviene tener en cuenta estas reglas del Código General del Proceso:
- Conciliación previa. Por regla general, en los procesos declarativos civiles debe intentarse la conciliación extrajudicial antes de demandar, salvo que se pidan medidas cautelares.
- Juramento estimatorio. Quien pide una indemnización debe estimarla razonadamente bajo juramento en la demanda, según el artículo 206. Si la cantidad estimada excede en más del 50 % la que resulte probada, puede ser sancionado.
- Medidas cautelares. Desde la presentación de la demanda puede pedirse la inscripción de la demanda sobre los bienes sujetos a registro del demandado, según el literal b) del numeral 1 del artículo 590.
Sobre esa medida, el mismo literal agrega:
«Si la sentencia de primera instancia es favorable al demandante, a petición de este el juez ordenará el embargo y secuestro de los bienes afectados con la inscripción de la demanda, y de los que se denuncien como de propiedad del demandado, en cantidad suficiente para el cumplimiento de aquella.»
El demandado puede evitar estas medidas o pedir que se levanten si presta caución por el valor de las pretensiones. Por eso, quien desarrolla actividades que pueden causar daños a terceros, como conducir o construir, debería contar con una póliza de responsabilidad civil.
La indemnización debe ser integral.
El juez debe valorar el daño atendiendo los principios de reparación integral y equidad, según el artículo 16 de la ley 446 de 1998. La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, en sentencia del 24 de abril de 2009, xon expediente 23417-31-03-001-2001-00055-01 explicó el alcance de esa regla frente a los daños futuros:
«concluye la Corte que en esta labor es indispensable acudir a las reglas generales del derecho, y admitir que el juez está dotado de relativa libertad o de determinada discrecionalidad para llegar a conclusiones que consulten la equidad, siendo, como es, irrealizable a todas luces una justicia de exactitud matemática, luego tratándose de daños ciertos que se proyectan en el futuro, la prestación de la indemnización debe consultar una compensación equitativa, que ponga a los damnificados en una situación patrimonial más o menos equivalente a la que tenían antes del acontecimiento que les causo el menoscabo»
La indemnización busca dejar a la víctima, en lo posible, como estaba antes del daño, pero no enriquecerla.
Prescripción de la acción.
El término para reclamar depende de quién sea el demandado y del origen del daño:
- Contra el autor del daño, la acción prescribe por regla general en diez años, que es el término de la acción ordinaria del artículo 2536 del Código Civil.
- Si el hecho es además un delito, la acción contra el responsable penal prescribe en el término que el Código Penal fija para la prescripción de la pena principal, según el primer inciso del artículo 2358.
- Contra los terceros responsables, como los padres o los empleadores que responden por el hecho ajeno, la acción prescribe en tres años contados desde la perpetración del acto, según el segundo inciso del artículo 2358.
La prescripción, en general, se explica en el artículo sobre la prescripción extintiva en materia civil.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué es la responsabilidad civil?
Es la obligación de reparar el daño causado a otro, ya sea por incumplir un contrato o por un hecho ajeno a cualquier contrato.
¿Qué dice el artículo 2341 del Código Civil?
Que quien ha cometido un delito o culpa que ha inferido daño a otro está obligado a indemnizarlo, sin perjuicio de la pena que la ley le imponga.
¿Cuáles son los elementos de la responsabilidad civil?
El hecho, el factor de atribución, el daño y el nexo causal entre el hecho y el daño. Todos deben ser probados por quien reclama.
¿Quién debe probar el daño?
El demandante. El daño debe ser cierto, y el daño eventual o hipotético no se indemniza.
¿Qué clases de responsabilidad civil existen?
La contractual, que nace del incumplimiento de un contrato, y la extracontractual, que nace de un hecho dañoso sin contrato. Dentro de esta última hay regímenes especiales por el hecho ajeno, por las cosas, por los animales y por las actividades peligrosas.
¿Qué es la acción indemnizatoria?
Es la acción judicial con la que la víctima pide que se declare la responsabilidad de quien le causó el daño y se le condene a indemnizarlo.
¿Un abogado responde si dejó prescribir mi caso aunque no me cobró?
Sí. La obligación del abogado de actuar con diligencia no depende de que cobre honorarios. Si su negligencia le causó un perjuicio, puede reclamarle la indemnización, además de la queja disciplinaria.
¿Cuánto tiempo tengo para demandar por responsabilidad civil?
Por regla general diez años contra el autor del daño. Contra los terceros que responden por el hecho ajeno, tres años desde el hecho.