Sí, pero las horas del sábado son trabajo extra y se pagan con recargo, porque la jornada semanal ya se completó de lunes a viernes. El sábado no es un día de descanso obligatorio como el domingo o el festivo, pero cuando la jornada pactada es de lunes a viernes deja de ser un día laborable para ese trabajador. ¿Cómo se pagan esas horas y cuántas se pueden trabajar?
El sábado en las jornadas de lunes a viernes.
Con la reducción de la jornada máxima a 42 horas semanales, vigente desde el 15 de julio de 2026 por la ley 2101 de 2021, muchas empresas distribuyen la jornada de lunes a viernes, con algo más de 8 horas diarias. El artículo 161 del Código Sustantivo del Trabajo permite repartir la jornada semanal en cinco o seis días.
En esas jornadas, el sábado queda por fuera de lo pactado. El Código Sustantivo del Trabajo no le da al sábado la condición de día de descanso obligatorio, de modo que trabajarlo no causa el recargo dominical. Pero, de acuerdo con nuestro criterio, las horas que se trabajen ese día exceden la jornada ordinaria pactada y son, por tanto, horas extras.
Cómo se pagan las horas del sábado.
Las horas del sábado se pagan como horas extras:
- Diurnas, entre las 6 a. m. y las 7 p. m., con un recargo del 25%.
- Nocturnas, entre las 7 p. m. y las 6 a. m., con un recargo del 75%.
Supongamos un trabajador con un salario de $5.000.000 y la jornada de 42 horas. Su hora ordinaria vale $23.810 ($5.000.000 ÷ 210). Si trabaja cuatro horas el sábado en la mañana, se le pagan $119.048 ($23.810 × 1,25 × 4). El cálculo de las horas extras lo explicamos en trabajo extra o suplementario.
Cuántas horas se pueden trabajar el sábado.
El límite de las horas extras es de 2 horas diarias y 12 a la semana, según el artículo 22 de la ley 50 de 1990. La ley no dice cómo se aplica ese límite al sábado de quien trabaja de lunes a viernes.
De acuerdo con nuestro criterio, dos reglas permiten resolverlo:
- El límite semanal de 12 horas extras incluye las del sábado. Si de lunes a viernes se trabajaron 2 horas extras diarias, el sábado ya no se puede trabajar.
- El sábado no debería trabajarse más que la jornada diaria de lunes a viernes, porque todo lo que se trabaje ese día es extra.
¿Me pueden obligar a trabajar el sábado?
El empleador puede exigir trabajo suplementario cuando lo requiera, dentro de los límites legales y pagándolo con su recargo. Si la jornada de lunes a viernes está pactada en el contrato, cambiarla de forma permanente para incluir el sábado es una modificación del contrato que requiere el acuerdo del trabajador.
Distinto es que el trabajador pida trabajar el sábado para reponer tiempo no trabajado, como un permiso: allí no hay horas extras, sino la reposición acordada del tiempo, siempre que no se crucen horas ordinarias con extras, como explicamos en permisos laborales.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Trabajar el sábado son horas extras?
Sí, si su jornada pactada es de lunes a viernes. Si es de lunes a sábado, el sábado es un día ordinario.
¿El sábado se paga con recargo dominical?
No. El sábado no es un día de descanso obligatorio; se paga con el recargo de las horas extras.
¿Cuántas horas se trabajan los sábados en una jornada de lunes a sábado?
Las que resulten de distribuir las 42 horas semanales en seis días, por ejemplo 7 horas diarias, o un reparto distinto pactado con jornadas de 4 a 9 horas diarias.
¿Si mi contrato es de lunes a viernes me pueden obligar a trabajar los sábados?
De forma ocasional, como trabajo suplementario pagado. De forma permanente, no sin su acuerdo, porque cambia la jornada pactada.
He trabajado durante 4 años de lunes a viernes. Ahora el empleador me pide que trabaje los sábados gratis por colaboración, ya que la empresa está en una situación delicada. Yo me niego a ir los sábados a trabajar 8 horas que no van a ser pagadas. ¿Qué debo hacer?
No es obligación del trabajador trabajar gratis ni puede ser despedido por negarse, o mejor, sí puede ser despedido, pero será un despido injusto y la empresa tendrá que pagarle la indemnización por despido injusto.