¿Si el plazo para demandar al empleador vence un domingo o festivo, el término se agota ese día o se corre hasta el día hábil siguiente?

A pesar de que el plazo que concede la ley al trabajador para demandar al empleador es amplio, a veces resulta insuficiente. La mayoría de las veces la culpa de que la demanda llegue al juzgado cuando el término de los tres años se está extinguiendo es del trabajador, bien porque prefiere esperar confiando en que el empleador le va a cancelar voluntariamente, o porque le da “jartera” embarcarse en un litigio que le exige incurrir en unos gastos que por lo general el trabajador no tiene cómo cubrir.  Otras veces la culpa es del abogado que recibe los papeles y sólo se apresura a elaborar la demanda cuando el tiempo apremia.

De todas maneras, la demora en presentar la demanda es un arma de doble filo. Es ventajosa para el trabajador en la medida en que la indemnización moratoria va en aumento y eso hace que al final el recaudo sea significativo. Pero es inconveniente por cuanto puede dar lugar a que el empleador se insolvente, fallezca, se mude a un lugar desconocido por el trabajador, etc.  Nosotros privilegiamos la opción de la inmediatez.

Y es que el no actuar con la debida prontitud puede llevar al abogado a fatigantes y riesgosas carreras de última hora, tal como le sucedió al protagonista del caso que les vamos a exponer a continuación.

Aunque la sentencia que cerró el caso no da detalles de las razones por las cuales la demanda del trabajador no se radicó descansadamente durante los días previos al momento crítico de la extinción del término con que contaba el trabajador para ello, el tema es que el abogado hizo las siguientes cuentas: como el contrato de trabajo había terminado el 5 de noviembre de 2002 el plazo de los 3 años se vencía el 5 de noviembre de 2005, pero como ese día era sábado y el lunes era festivo, el plazo se corría hasta el martes 8 de noviembre de ese año.

Para establecer que el plazo se movía hasta el martes 8 de noviembre, el abogado del trabajador se basó en lo establecido por el art. 121 del Código de Procedimiento Civil, que dice:

“En los términos de días no se tomarán en cuenta los de vacancia judicial, ni aquellos en que por cualquier circunstancia permanezca cerrado el despacho. Los términos de meses y de años se contarán conforme al calendario.”

Basado en la lectura de que para el conteo del término no se tenían en cuenta los días de vacancia, y dado que los sábados, domingos y festivos los despachos judiciales están cerrados,  el abogado se sintió dentro del término y presentó la demanda el 8 de noviembre.

Sin embargo, el Juez consideró que la demanda había sido radicada fuera de término, pues a su juicio el plazo había vencido el sábado 5 de noviembre, y con base en esa interpretación declaró que las obligaciones en litigio se habían hecho exigibles a la terminación del contrato de trabajo, esto es, el 5 de noviembre de 2002 y que como la demanda se había instaurado el 8 de noviembre de 2005, habían transcurrido más de 3 años  y por lo mismo había operado, con todas sus consecuencias jurídicas, la prescripción como causal de extinción de las obligaciones reclamadas. El juez no encontró aceptable el argumento del actor “sobre la extensión del plazo al día siguiente hábil al del vencimiento del término de los tres años, por tratarse de un día festivo”, de conformidad con el artículo 121 del Código de Procedimiento Civil.

Inconforme con la decisión del a quo, el trabajador apeló la sentencia y el negocio subió a la Sala Laboral del respectivo Tribunal Superior, quien la confirmó.

Contra la sentencia del juez de segunda instancia el trabajador interpuso el recurso de casación.

El abogado del trabajador denunció en  su demanda de casación  que el Tribunal había interpretado erróneamente el artículo 121 del Código de Procedimiento Civil, e inaplicado el artículo 70 del Código Civil, subrogado por el Art. 62 del Código de Régimen Político y Municipal y adujo que es el mismo legislador quien mediante los preceptos legales contenidos en los artículos 7º del Código Civil subrogado por el 62 del Código de Régimen Político y Municipal y 829 del Código de Comercio puntualiza que si el último día del término fijado en el mes o años, finaliza en día feriado o de vacante, se extenderá hasta el día siguiente hábil, y como en este caso el término de los 3 años para presentar la demanda se venció el 5 de noviembre de 2005 que era un día sábado vacante, el plazo se extendió hasta el día martes 8 de noviembre de 2005, que es el día hábil siguiente, puesto que ese fin de semana hubo puente festivo, y por ello la decisión de segunda instancia había quebrantado por absoluta falta de aplicación esos artículos, al confirmar la prescripción de la acción declarada por la juez de primera instancia.
Al efectuar el estudio correspondiente, la Corte precisó que tratándose de plazos o términos de meses o años, el primero y el último día del plazo o del término, deben tener el mismo número de los respectivos meses, esto es, deben contarse de fecha a fecha. Y rememoró lo dicho por esa Corporación en su sentencia de 7 de julio de 1992: en la cual había dicho que:

“(…) el artículo 59 del Código de Régimen Político y Municipal, subrogatorio del 67 del Código Civil, preceptúa con meridiana claridad que los plazos de años y de meses de que se haga mención legal deben entenderse como los del calendario común y que el primero y el último día de un plazo de meses o de años deberán tener “un mismo número en los respectivos meses”.

Y como consecuencia de lo anterior, la Corte mantuvo en firme la sentencia impugnada.

Quien desee profundizar en el tema puede consultar la sentencia  Rad. 40480 de octubre 30 de 2012 – C S. de J. Sala de Casación Laboral Rad. 40480 - Acta 39, M.P.: Dra. Elsy del Pilar Cuello Calderón.

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