Tratamiento tributario de la indemnización por daño emergente

La indemnización por daño emergente tiene un tratamiento tributario especial, y además depende del tipo de indemnización, lo cual puede causar alguna confusión ya que estas indemnizaciones se pueden clasificar en dos grupos, cada una con un tratamiento diferente.

En primer lugar está la indemnización por seguro de daño, aspecto regulado por el artículo 45 del estatuto tributario, donde se establece que el la indemnización por seguro de daño en la parte que corresponde al daño emergente, es un ingreso no constitutivo de renta ni ganancia ocasional, y es requisito indispensable invertir el pago respectivo en la adquisición de bienes iguales o similares a los siniestrados que dieron origen a la indemnización.

En este primer punto, ha de tenerse muy claro que el artículo 45 del estatuto tributario se está refiriendo única y exclusivamente a la indemnización por seguro de daño, es decir, que obligatoriamente ese pago  debe obedecer al cumplimiento de un contrato de seguro, de tal manera necesariamente ha de existir un contrato de seguro de por medio.

Esta aclaración es pertinente para tratar el siguiente punto, relativo a las indemnizaciones que no tienen origen en un contrato de seguros, sino que son pagadas directamente por quien causa el daño más no por una aseguradora. En este caso no aplica el artículo 45 del estatuto tributario.

Por ejemplo, puede ser el caso de una empresa que al ampliar su planta de producción causa un perjuicio a un predio vecino, por lo que se ve obligada a reparar ese daño mediante el pago de una indemnización, pago que lo hará directamente el propietario del predio afectado.

¿Qué tratamiento tributario podrá darle el dueño del predio que recibió la indemnización?

En este caso es preciso recurrir al artículo 17 del decreto 187 de 1975 que dice textualmente: “No son susceptibles de producir incremento neto del patrimonio los ingresos por reembolsos de capital o indemnización por daño emergente”.

Ahora, si nos remitimos al artículo 26 del estatuto tributario, este dice que se consideran los ingresos ordinarios y extraordinarios que sean susceptibles de producir un incremento neto del patrimonio en el momento de su percepción y que no hayan sido expresamente exceptuados.

De modo que, por un lado la norma nos dice que la indemnización por daño emergente no es susceptible de incrementar el patrimonio, y por el otro lado nos dice que la renta líquida se determina con base a los ingresos que son susceptibles de incrementar el patrimonio, lo que nos lleva a considerar que en efecto, los ingresos por indemnización por daño emergente no son gravados con el impuesto a la renta. Vale precisar que para este tipo de indemnización no hay requisito especial como en el artículo 45 donde obliga a reinvertir el dinero en la reposición del bien.

Estos ingresos no se toman como no constitutivos de renta porque la ley no les otorgó tal calidad, ni mucho menos rentas exentas;  simplemente son ingresos no gravados, y algunos contribuyentes ni siquiera los declaran, puesto que no hacen parte de los ingresos señalados por el artículo 26 del estatuto tributario, aunque por supuesto  lo menor es declararlos, puesto que ello evita que la Dian pueda suponer que hay una omisión de ingresos e iniciar una actuación administrativa innecesaria y desgastante para el contribuyente.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

Una opinión
  1. LAURA dice:

    Hola buenas tardes...! Tengo una duda... para las indemnizaciones por daño emergente por muerte de un familiar (papá) es el mismo tratamiento tributario? y en ese caso hay algún requisito para el beneficio??

    Gracias por la respuesta....

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.