Los capitales golondrina son inversiones extranjeras de corto plazo que llegan a un país atraídas por una rentabilidad temporal, como tasas de interés altas, y se van tan pronto como esa oportunidad desaparece o aparece otra mejor. Se llaman así porque, como las golondrinas, llegan en una temporada y emigran en otra. Su entrada revalúa la moneda y su salida repentina puede provocar devaluaciones bruscas y crisis. ¿Cómo funcionan y qué pueden hacer los países frente a ellos?
Qué son los capitales golondrina.
Un capital golondrina es dinero del exterior que se invierte en un país por poco tiempo, buscando una ganancia rápida, y que se retira en cuanto las condiciones cambian. También se les llama capitales golondrinos, capitales especulativos o dinero caliente.
No se invierten en fábricas, cultivos o infraestructura, sino en activos financieros que se pueden vender fácilmente: títulos de deuda pública, acciones, depósitos. Por eso pueden entrar y salir en días o semanas.
Se distinguen así de la inversión extranjera directa, que es la que se destina a crear o comprar empresas y a instalar capacidad productiva. Esa inversión se queda años en el país, genera empleo y transfiere tecnología; la golondrina, en cambio, solo aprovecha una oportunidad financiera.
Por qué llegan.
Los capitales golondrina llegan cuando un país ofrece una rentabilidad financiera mayor que la de otros con un riesgo que los inversionistas consideran aceptable. La causa más común son las tasas de interés altas.
Supongamos que en Estados Unidos un bono paga el 4% y en Colombia un TES del mismo plazo paga el 10%. Un inversionista puede tomar dinero en dólares, cambiarlo a pesos, comprar TES y ganar la diferencia. Esta estrategia, conocida como carry trade, es rentable mientras el peso no se devalúe más de lo que se gana en tasa de interés.
Mientras muchos inversionistas hacen lo mismo, entran dólares al país, el peso se fortalece y la estrategia se vuelve aún más rentable. Pero basta que cambien las expectativas para que todos quieran salir al mismo tiempo.
Efectos de los capitales golondrina.
La entrada y la salida de estos capitales tienen efectos distintos.
Cuando entran.
La llegada de estos capitales produce cuatro efectos principales:
- Revaluación de la moneda: la abundancia de dólares abarata la divisa y fortalece el peso. Eso perjudica a los exportadores, que reciben menos pesos por lo que venden, como explicamos en el artículo sobre la revaluación de la moneda.
- Inflación más baja: la revaluación abarata las importaciones y ayuda a contener los precios.
- Burbujas: el exceso de dinero puede inflar el precio de los activos financieros o inmobiliarios.
- Financiación más barata: la mayor demanda de títulos de deuda reduce las tasas que paga el Gobierno.
Cuando salen.
Su salida, en cambio, suele ser repentina y produce los efectos contrarios:
- Devaluación brusca: la salida simultánea de muchos inversionistas dispara el precio del dólar.
- Caída de los precios de los activos: la venta masiva de títulos y acciones reduce su valor.
- Alza de las tasas de interés: el Gobierno y las empresas deben pagar más para financiarse.
- Crisis: en casos extremos, la salida repentina, conocida como parada súbita, puede desencadenar crisis cambiarias y financieras.
El problema no es solo el efecto, sino su volatilidad: la economía real se ajusta durante la entrada de estos capitales y luego sufre su salida abrupta. Es un caso típico de desconexión entre la economía financiera y la economía real.
Ejemplos de capitales golondrina.
La historia económica tiene varios ejemplos. En la crisis mexicana de 1994, conocida como efecto tequila, la salida masiva de capitales de corto plazo provocó una fuerte devaluación del peso mexicano y contagió a otros países de la región.
En la crisis asiática de 1997, varios países del sudeste de Asia, que habían recibido grandes flujos de capital de corto plazo, sufrieron su salida repentina, con devaluaciones, quiebras bancarias y recesiones profundas.
Colombia también ha vivido episodios de entrada abundante de capitales. A mediados de la década de 2000, el fuerte ingreso de dólares contribuyó a una intensa revaluación del peso, y las autoridades adoptaron medidas para desestimular las inversiones de corto plazo.
Cómo se controlan.
Los países tienen varias herramientas para limitar los capitales golondrina o reducir sus efectos:
- Permanencia mínima: exigir que la inversión extranjera se mantenga en el país durante un tiempo mínimo.
- Depósitos obligatorios: exigir que una parte del capital que entra se deposite sin intereses en el banco central durante un periodo, lo que reduce la rentabilidad de las inversiones de muy corto plazo.
- Impuestos a las transacciones: gravar la entrada o salida de capitales, para desestimular las operaciones rápidas.
- Acumulación de reservas: que el banco central compre dólares cuando entran, para moderar la revaluación y tener con qué responder cuando salgan.
Estas medidas tienen un costo: también pueden desestimular la inversión de largo plazo que el país sí necesita. Por eso los gobiernos suelen aplicarlas de forma temporal y enfocadas en la inversión de portafolio de corto plazo, sin afectar la inversión extranjera directa.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué son los capitales golondrina?
Son inversiones extranjeras de corto plazo que llegan a un país atraídas por una rentabilidad temporal y se van rápidamente cuando esa oportunidad desaparece.
¿Por qué se llaman capitales golondrina?
Porque, como las golondrinas, llegan en una temporada y emigran en otra, sin quedarse.
¿Qué diferencia hay entre capital golondrina e inversión extranjera directa?
El capital golondrina se invierte en activos financieros por poco tiempo; la inversión extranjera directa se destina a empresas y capacidad productiva y se queda años.
¿Qué efectos tienen los capitales golondrina?
Cuando entran, revalúan la moneda, bajan la inflación y pueden formar burbujas. Cuando salen, provocan devaluaciones, caída de los activos y alza de las tasas de interés.
¿Cuáles son ejemplos de capitales golondrina?
La crisis mexicana de 1994 y la crisis asiática de 1997 son los ejemplos más citados de salidas masivas de capitales de corto plazo.
¿Cómo se controlan los capitales golondrina?
Con permanencias mínimas, depósitos obligatorios, impuestos a las transacciones de capital y acumulación de reservas internacionales.