Compraventa entre cónyuges

En Colombia la ley no prohíbe a los cónyuges realizar contratos de venta entre sí, por lo tanto, este tipo de transacciones es válida.

Prohibición del contrato de compraventa entre cónyuges no divorciados.

Desde tiempos pretéritos el artículo 1852 del código civil colombiano prohibía la celebración de contratos de compraventa entre cónyuges no divorciados, y consideraba su nulidad de pleno derecho.

La razón para que existiera esa prohibición era para evitar que por medio de contratos de compraventa simulados se pudiera defraudar a terceros, como acreedores, pues el traspaso de bienes de un cónyuge a otro haría imposible perseguirlos en cabeza de quien tenía una deuda u obligación.

Sin embargo, la Corte constitucional en sentencia C-068 de 199 declaró inexequible esa prohibición, así que hoy en día es perfectamente legal que entre cónyuges se celebren contratos de compraventa de cualquier tipo, como inmuebles, vehículos, acciones, etc.

Aunque esta prohibición estuvo vigente por más de un siglo, la Corte la declaró inexequible en razón a que dicha prohibición se fundamentaba en la presunción de la mala fe de los cónyuges que celebraban un contrato de compraventa, pues se suponía que lo hacían en fraude de terceros.

Para la Corte, esa presunción de mala fe contraria a nuestra Constitución nacional, en razón a que esta se basa en el principio de la buena fe, que siempre se debe presumir.

Cómo debe hacerse una compraventa entre cónyuges.

En razón a la razonable suspicacia que puede generar la compraventa entre cónyuges, si estos deciden firmar un contrato de compraventa sobre un inmueble o derechos que sean representativos, deben asegurarse de que la operación sea transparente y verificable.

Esto en razón a que cualquier tercero que se sienta afectado por esa compraventa y que pueda demostrar un interés que lo legitime, puede demandar esa compraventa por simulación, alternativa que la misma Corte plantea en la sentencia antes referida.

Acción de simulación.La acción de simulación es una acción civil que permite demandar los contratos que se han simulado para defraudar a terceros.

Por ejemplo, Pedro le presta dinero a Carlos, dinero que Carlos no paga, y lo lógico es que Pedro intente embargar la casa que figura a nombre de Carlos, pero este para evitar que le sea embargada, decide vendérsela a su esposa mediante una compraventa simulada.

Pedro puede demandar la simulación de esa compraventa a fin de que sea declarada nula por el juez, y así la casa regrese al patrimonio de Carlos para proceder a embargarla.

Para evitar lo anterior, esa compraventa entre cónyuges debe hacerse en condiciones normales, y debe poderse probar que la venta fue real, que fue onerosa y que el dinero correspondiente se pagó, lo que a decir verdad también resulta sencillo simular, y precisamente por eso mismo fue que el código civil había considerad la nulidad de cualquier compraventa realizada entre cónyuges.

Recomendados.

Compártalo en Facebook Compártalo en Twitter

Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecer un mejor servicio. Al seguir navegando acepta su uso.