En este artículo 43 secciones
- Por qué unos dividendos son gravados y otros no.
- La fórmula del artículo 49 paso a paso.
- Paso 1: la renta líquida gravable y las ganancias ocasionales gravables.
- Paso 2: el impuesto básico de renta y el impuesto de ganancias ocasionales.
- Paso 3: el descuento por impuestos pagados en el exterior sobre dividendos.
- Paso 4: lo que se suma.
- Paso 5: la utilidad máxima no gravada frente a la utilidad comercial.
- Ejemplo completo de liquidación.
- Los escenarios que cambian el resultado.
- Utilidad comercial mayor que la fiscal: dividendos gravados.
- Utilidad fiscal mayor que la comercial: el exceso del numeral 5.
- Pérdida fiscal con utilidad comercial.
- Utilidad fiscal con pérdida comercial.
- Rentas exentas y beneficios que no se trasladan al socio.
- Compensación de pérdidas fiscales y renta presuntiva.
- Descuentos tributarios distintos del artículo 254.
- Tasa mínima de tributación y puntos adicionales.
- Sociedades del régimen simple de tributación.
- Utilidades de 2016 y anteriores.
- Utilidades retenidas de varios años y reservas.
- Dividendos en acciones y capitalización de utilidades.
- Compañías holding colombianas.
- Qué paga el socio según el tipo de dividendo y de socio.
- Obligaciones de la sociedad: contabilización, cuentas de orden y certificado.
- Preguntas frecuentes.
- ¿Quién determina si un dividendo es gravado o no gravado?
- ¿Cómo se calcula la utilidad máxima no gravada?
- ¿El impuesto básico de renta incluye los descuentos tributarios?
- ¿El impuesto a adicionar por la tasa mínima de tributación se resta en la fórmula?
- ¿Qué pasa si la utilidad comercial supera la utilidad máxima no gravada?
- ¿Qué pasa si la utilidad máxima no gravada supera la utilidad comercial?
- ¿Una sociedad con pérdida fiscal puede repartir dividendos no gravados?
- ¿Las rentas exentas producen dividendos gravados?
- ¿La compensación de pérdidas fiscales afecta los dividendos?
- ¿Cómo se califican los dividendos de una sociedad del régimen SIMPLE?
- ¿Los dividendos de utilidades de 2016 y anteriores pagan impuesto a los dividendos?
- ¿El dividendo pagado en acciones se califica con el artículo 49?
- ¿Cuánto paga el socio por un dividendo gravado?
- ¿Es obligatorio expedir el certificado de dividendos?
- Artículos relacionados
Cuando una sociedad reparte utilidades debe decirle a cada socio qué parte del dividendo es no gravada y qué parte es gravada, porque de esa calificación depende el impuesto que paga el socio y la retención que practica la sociedad. La calificación no la decide la asamblea ni el contador a su criterio: la fija el procedimiento del artículo 49 del estatuto tributario, que parte de la renta líquida gravable, resta el impuesto básico de renta y compara el resultado con la utilidad comercial. ¿Cómo se aplica ese procedimiento en cada uno de los escenarios que puede tener una sociedad?
Por qué unos dividendos son gravados y otros no.
El punto de partida es el artículo 48 del estatuto tributario, según el cual los dividendos y participaciones no constituyen renta ni ganancia ocasional para el socio cuando corresponden a utilidades que ya fueron declaradas y tributaron en cabeza de la sociedad. La idea es que una misma utilidad no pague el impuesto de renta dos veces: primero en la sociedad y luego en el socio.
De ahí se sigue la regla inversa: la utilidad que la sociedad repartió sin haber tributado sobre ella es gravada para el socio, que es quien termina pagando el impuesto que la sociedad no pagó. Esa es la utilidad que el parágrafo 2 del artículo 49 califica como gravada.
¿Por qué una sociedad puede repartir más utilidad de la que tributó? Porque la utilidad contable y la utilidad fiscal rara vez coinciden. Las rentas exentas, los ingresos no constitutivos de renta, las deducciones especiales, la compensación de pérdidas de años anteriores y las diferencias entre las normas contables y las fiscales hacen que la sociedad tenga utilidad para repartir sobre la que no liquidó impuesto.
Conviene precisar que desde la ley 1819 de 2016 existe, además, un impuesto propio sobre los dividendos no gravados que paga el socio, con las tarifas de los artículos 242 y siguientes. Que un dividendo sea «no gravado» en los términos del artículo 49 no significa que el socio no pague nada: significa que no paga la tarifa general del impuesto de renta de las sociedades, que sí recae sobre los dividendos gravados. Esa diferencia la desarrollamos más adelante, al tratar el impuesto del socio.
La fórmula del artículo 49 paso a paso.
El artículo 49 ordena a la sociedad calcular, cada año, la utilidad máxima que puede repartir como ingreso no constitutivo de renta ni de ganancia ocasional. Los numerales 1 a 3 contienen la fórmula:
«1. Tomará la Renta Líquida Gravable más las Ganancias Ocasionales Gravables del respectivo año y le restará el resultado de tomar el Impuesto Básico de Renta y el Impuesto de Ganancias Ocasionales liquidado por el mismo año gravable, menos el monto de los descuentos tributarios por impuestos pagados en el exterior correspondientes a dividendos y participaciones a los que se refieren los literales a), b) y c) del inciso segundo del artículo 254 de este Estatuto.
2. Al resultado así obtenido se le adicionará el valor percibido durante el respectivo año gravable por concepto de: a) Dividendos o participaciones de otras sociedades nacionales y de sociedades domiciliadas en los países miembros de la Comunidad Andina de Naciones, que tengan el carácter no gravado; y b) Beneficios o tratamientos especiales que, por expresa disposición legal, deban comunicarse a los socios, accionistas, asociados, suscriptores, o similares.
3. El valor obtenido de acuerdo con lo dispuesto en el numeral anterior constituye la utilidad máxima susceptible de ser distribuida a título de ingreso no constitutivo de renta ni de ganancia ocasional.»
Expresada como una operación, la fórmula queda así:
Utilidad máxima no gravada = (Renta líquida gravable + Ganancias ocasionales gravables) − (Impuesto básico de renta + Impuesto de ganancias ocasionales − Descuento por impuestos pagados en el exterior sobre dividendos) + Dividendos no gravados recibidos + Beneficios trasladables a los socios.
Cada elemento tiene reglas propias y es donde se cometen los errores, de modo que los repasamos uno a uno.
Paso 1: la renta líquida gravable y las ganancias ocasionales gravables.
La renta líquida gravable es la del artículo 26 del estatuto tributario: ingresos menos devoluciones, ingresos no constitutivos de renta, costos, deducciones, compensaciones y rentas exentas. Es la cifra sobre la que se aplica la tarifa del impuesto, y así figura en la declaración de renta de la sociedad, como explicamos en el artículo sobre la renta líquida gravable.
Es la renta líquida gravable, no la renta líquida ordinaria ni la utilidad contable. Por eso las rentas exentas y las compensaciones de pérdidas, que la reducen, reducen también la utilidad no gravada, con las consecuencias que veremos en los escenarios.
A esa cifra se le suma la ganancia ocasional gravable del mismo año, es decir, la ganancia ocasional neta después de restar las pérdidas ocasionales y las ganancias ocasionales exentas. Las ganancias ocasionales que estén exentas no entran en este paso, por la misma razón que las rentas exentas: la sociedad no tributó sobre ellas.
Paso 2: el impuesto básico de renta y el impuesto de ganancias ocasionales.
A la base anterior se le resta el impuesto que la sociedad liquidó sobre ella. La norma habla del impuesto básico de renta, que es el que resulta de aplicar la tarifa a la renta líquida gravable, antes de restar cualquier descuento tributario. No es el impuesto neto de renta, que es el que queda después de los descuentos.
La Dian precisó en el concepto 13565 de 2026 que, en el formulario 110, el impuesto básico de renta corresponde a la casilla 91, «Total impuesto sobre las rentas líquidas gravables», que suma el impuesto a la tarifa general, los puntos adicionales cuando aplican y los impuestos sobre dividendos recibidos que liquida la sociedad.
Dos consecuencias prácticas se desprenden de esa precisión. La primera es que los puntos adicionales que pagan, por ejemplo, las entidades financieras, sí se restan, porque hacen parte de la casilla 91. La segunda es que el impuesto a adicionar por la tasa mínima de tributación no se resta, porque no hace parte de esa casilla ni el legislador lo incorporó al artículo 49, como explicamos en el escenario correspondiente.
El impuesto de ganancias ocasionales es el 15% de la ganancia ocasional gravable, y se resta junto con el impuesto básico de renta.
Paso 3: el descuento por impuestos pagados en el exterior sobre dividendos.
El numeral 1 ordena restar el impuesto básico menos el descuento tributario por impuestos pagados en el exterior que corresponda a dividendos recibidos de sociedades extranjeras, en los términos de los literales a, b y c del inciso segundo del artículo 254 del estatuto tributario.
La lógica es la siguiente. Los dividendos que la sociedad recibe del exterior son gravados en Colombia y hacen parte de la renta líquida gravable, pero el impuesto que pagaron en el exterior se descuenta del impuesto colombiano. Si se restara el impuesto básico completo, se estaría tratando como no tributada una utilidad que sí tributó, solo que en otro país. Por eso el descuento se resta del impuesto antes de restarlo de la base, lo que aumenta la utilidad no gravada.
Es el único descuento tributario que afecta la fórmula. Los demás descuentos, como el de donaciones o el del IVA en activos fijos reales productivos, no se tienen en cuenta, porque la norma habla del impuesto básico y no del impuesto neto.
Paso 4: lo que se suma.
Al resultado se le suman dos partidas que no hicieron parte de la renta líquida gravable pero que, por su naturaleza, pueden trasladarse al socio como no gravadas.
Dividendos no gravados recibidos. Son los dividendos que la sociedad recibió de otras sociedades nacionales, o de sociedades domiciliadas en países de la Comunidad Andina, con el carácter de no gravados. Como ya tributaron en la sociedad que los generó, la sociedad que los recibe los trata como ingreso no constitutivo de renta, no están en su renta líquida gravable y la norma permite trasladarlos al socio con la misma calidad. Los dividendos gravados que reciba no se suman, porque esos sí hicieron parte de la renta líquida gravable y tributaron en la sociedad receptora.
Conviene recordar que, en el oficio 28589 de 2017, la Dian sostuvo que los dividendos recibidos de sociedades de la Comunidad Andina solo pueden trasladarse como no gravados a socios residentes en países miembros, porque la Decisión 578 de 2004 no cobija a residentes de terceros países.
Beneficios o tratamientos especiales trasladables. Son los beneficios tributarios que, por disposición expresa de la ley, deben comunicarse a los socios. La ley no trae una lista: es cada norma que concede un beneficio la que dice si se traslada o no. Si la norma no lo dice, el beneficio se agota en la sociedad y la utilidad que generó es gravada para el socio, según el parágrafo 1 del artículo 49.
Paso 5: la utilidad máxima no gravada frente a la utilidad comercial.
El resultado del paso anterior es la utilidad máxima susceptible de distribuirse como no gravada. Es un tope, no la cifra que se reparte: lo que efectivamente se reparte es la utilidad comercial después de impuestos, que sale de los estados financieros, y las dos cifras se comparan.
De esa comparación salen las tres situaciones que gobiernan todo lo demás:
- Si la utilidad comercial es igual a la utilidad máxima no gravada, todo el dividendo es no gravado.
- Si la utilidad comercial es mayor, el exceso es gravado para el socio, según el parágrafo 2.
- Si la utilidad comercial es menor, sobra cupo no gravado, que se controla en cuentas de orden y puede usarse en otros años, según el numeral 5.
Cada una de ellas tiene su escenario más adelante.
Ejemplo completo de liquidación.
Supongamos que una sociedad cerró el año gravable 2025 con estas cifras, en millones de pesos:
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Renta líquida gravable | 1.000 |
| Ganancia ocasional gravable (venta de un inmueble poseído más de dos años) | 200 |
| Impuesto básico de renta (1.000 × 35%) | 350 |
| Impuesto de ganancias ocasionales (200 × 15%) | 30 |
| Descuento por impuestos pagados en el exterior sobre dividendos de una filial extranjera | 20 |
| Dividendos no gravados recibidos de una sociedad nacional | 50 |
| Beneficios trasladables a los socios | 0 |
| Utilidad comercial después de impuestos | 950 |
La liquidación de la utilidad máxima no gravada queda así:
| Paso | Operación | Valor |
|---|---|---|
| 1. Base fiscal | 1.000 + 200 | 1.200 |
| 2. Impuestos liquidados | 350 + 30 | 380 |
| 3. Menos descuento del artículo 254 | 380 − 20 | 360 |
| Resultado del numeral 1 | 1.200 − 360 | 840 |
| 4. Más dividendos no gravados recibidos | 840 + 50 | 890 |
| 4. Más beneficios trasladables | 890 + 0 | 890 |
| Utilidad máxima no gravada (numeral 3) | 890 |
Como la utilidad comercial es de 950 y la utilidad máxima no gravada es de 890, la sociedad reparte 890 como no gravados y 60 como gravados, que es el exceso del parágrafo 2.
Si la sociedad tiene dos socios con el 60% y el 40%, el certificado de cada uno queda así:
| Socio | Dividendo total | No gravado | Gravado |
|---|---|---|---|
| Socio A (60%) | 570 | 534 | 36 |
| Socio B (40%) | 380 | 356 | 24 |
| Total | 950 | 890 | 60 |
La proporción entre gravado y no gravado es la misma para todos los socios, porque la calificación se hace sobre la utilidad de la sociedad y no sobre cada socio.
Los escenarios que cambian el resultado.
La fórmula es la misma para todas las sociedades, pero el resultado cambia según la situación de cada una. Estos son los casos que debe contemplar quien liquida los dividendos.
Utilidad comercial mayor que la fiscal: dividendos gravados.
Es el caso del ejemplo anterior y el más frecuente cuando la sociedad tiene rentas exentas, ingresos no gravados distintos de dividendos, deducciones que no son gasto contable o compensó pérdidas fiscales. Lo regula el parágrafo 2 del artículo 49:
«Las utilidades comerciales después de impuestos, obtenidas por la sociedad en el respectivo período gravable que excedan el resultado previsto en el numeral 3 tendrán la calidad de gravadas. Dichas utilidades constituirán renta gravable en cabeza de los socios, accionistas, asociados, suscriptores, o similares, en el año gravable en el cual se distribuyan, cuando el exceso al que se refiere este parágrafo no se pueda imputar en los términos del numeral 5 de este artículo. La sociedad efectuará la retención en la fuente sobre el monto del exceso calificado como gravado, en el momento del pago o abono en cuenta, de conformidad con los porcentajes que establezca el Gobierno Nacional para tal efecto.»
¿Qué se debe hacer? La sociedad separa contablemente las dos porciones, las certifica a los socios y, al pagar o abonar en cuenta el dividendo gravado, practica la retención con la tarifa general del impuesto de renta y luego la retención propia de cada tipo de socio, como explicamos más adelante.
Antes de calificar el exceso como gravado, la sociedad debe revisar si tiene saldos de cupo no gravado de años anteriores controlados en cuentas de orden, porque el parágrafo 2 solo grava el exceso «cuando no se pueda imputar en los términos del numeral 5».
Utilidad fiscal mayor que la comercial: el exceso del numeral 5.
Ocurre cuando la sociedad tuvo gastos no deducibles, provisiones, impuestos asumidos o cualquier partida que es gasto contable pero no fiscal. La utilidad máxima no gravada supera la utilidad comercial, de modo que todo el dividendo es no gravado y sobra cupo. Lo regulan los numerales 4 a 6 del artículo 49:
«4. El valor de que trata el numeral 3 de este artículo deberá contabilizarse en forma independiente de las demás cuentas que hacen parte del patrimonio de la sociedad hasta concurrencia de la utilidad comercial. 5. Si el valor al que se refiere el numeral 3 de este artículo excede el monto de las utilidades comerciales del período, el exceso se podrá imputar a las utilidades comerciales futuras que tendrían la calidad de gravadas y que sean obtenidas dentro de los cinco años siguientes a aquel en el que se produjo el exceso, o a las utilidades calificadas como gravadas que hubieren sido obtenidas durante los dos períodos anteriores a aquel en el que se produjo el exceso. 6. El exceso al que se refiere el numeral 5 de este artículo se deberá registrar y controlar en cuentas de orden.»
Supongamos que en el ejemplo anterior la utilidad comercial hubiera sido de 800 en lugar de 950. La utilidad máxima no gravada sigue siendo 890, de modo que los 800 se reparten como no gravados y quedan 90 de exceso, que se registran en cuentas de orden.
Ese exceso tiene dos destinos posibles:
- Hacia adelante. Puede imputarse a las utilidades comerciales de los cinco años siguientes que tendrían la calidad de gravadas. Si en 2026 la sociedad tiene una utilidad máxima no gravada de 325 y una utilidad comercial de 400, los 75 que serían gravados se cubren con el exceso de 2025, y todo el dividendo de 2026 es no gravado. Quedan 15 de exceso para los años siguientes, hasta 2030.
- Hacia atrás. Puede imputarse a las utilidades calificadas como gravadas de los dos años anteriores que todavía no se hayan distribuido. Si en 2023 quedaron 40 de utilidades gravadas sin repartir, el exceso de 2025 permite reclasificarlas como no gravadas antes de repartirlas.
En el oficio 55211 de 2014 la Dian precisó que tanto el exceso como las utilidades a las que se imputa deben ser utilidades obtenidas a partir de 2013, porque la imputación la introdujo la ley 1607 de 2012 y no existía en el régimen anterior.
De acuerdo con nuestro criterio, la imputación hacia atrás solo es útil si las utilidades gravadas de los dos años anteriores no se han distribuido, porque una vez pagadas o abonadas en cuenta ya se practicó la retención y el socio ya las declaró como gravadas.
Pérdida fiscal con utilidad comercial.
Es el caso de la sociedad que arrojó pérdida en la declaración de renta, por ejemplo por una deducción especial o por una depreciación fiscal acelerada, pero obtuvo utilidad en los estados financieros.
Como la renta líquida gravable es cero, el resultado del numeral 1 es cero. La utilidad máxima no gravada se limita a lo que se sume en el numeral 2: los dividendos no gravados recibidos y los beneficios trasladables. Todo lo demás es gravado.
Supongamos una sociedad con pérdida fiscal, dividendos no gravados recibidos por 50 y utilidad comercial de 300. Reparte 50 como no gravados y 250 como gravados, salvo que tenga excesos de los cinco años anteriores en cuentas de orden, que se imputan primero.
Utilidad fiscal con pérdida comercial.
Es el caso contrario: la sociedad pagó impuesto de renta, pero sus estados financieros arrojaron pérdida y no hay nada que repartir.
La utilidad máxima no gravada se calcula de todos modos, porque la norma no la condiciona a que exista utilidad comercial. Como la utilidad comercial es cero, toda la utilidad máxima no gravada es exceso, se registra en cuentas de orden y queda disponible para imputarse a las utilidades gravadas de los cinco años siguientes o de los dos anteriores.
Omitir ese cálculo es un error frecuente y costoso, porque la sociedad pierde un cupo no gravado que la ley le reconoce.
Rentas exentas y beneficios que no se trasladan al socio.
Las rentas exentas no hacen parte de la renta líquida gravable, de modo que la utilidad que generan no entra en la fórmula. Esa utilidad sí está en los estados financieros, lo que produce utilidad comercial mayor que la fiscal y, por tanto, dividendos gravados. El parágrafo 1 del artículo 49 lo confirma:
«Lo dispuesto en el numeral 2 y 5 de este artículo no será aplicable a los excesos de utilidades que provengan de rentas exentas u otras rentas o beneficios tributarios cuyo tratamiento especial no se pueda trasladar a los socios, accionistas, asociados, suscriptores, o similares por disposición expresa de la ley.»
El efecto es que el beneficio tributario de la sociedad se recupera en cabeza del socio, salvo que la ley que concede el beneficio diga expresamente que se traslada. Cuando lo dice, la utilidad correspondiente se suma en el literal b del numeral 2 y el dividendo es no gravado.
De acuerdo con nuestro criterio, antes de aprovechar una renta exenta la sociedad debe revisar si la norma que la concede permite trasladarla a los socios, porque si no lo permite el ahorro de la sociedad se convierte en impuesto del socio al momento de repartir.
Compensación de pérdidas fiscales y renta presuntiva.
Cuando la sociedad compensa pérdidas fiscales de años anteriores, la compensación reduce la renta líquida gravable y con ella la utilidad máxima no gravada. La utilidad comercial del año no se reduce, de modo que la compensación produce dividendos gravados por el valor compensado.
Supongamos una renta líquida ordinaria de 800, una compensación de pérdidas de 300 y una utilidad contable antes de impuestos también de 800. La renta líquida gravable es 500, el impuesto básico es 175 y la utilidad máxima no gravada es 325. La utilidad comercial después de impuestos es 625, de modo que la sociedad reparte 325 como no gravados y 300 como gravados: exactamente el valor compensado. La pérdida que la sociedad dedujo en su declaración termina pagando impuesto en cabeza de los socios, tema que desarrollamos en el artículo sobre la compensación de pérdidas fiscales.
Cuando la sociedad liquidaba el impuesto sobre renta presuntiva, la renta líquida gravable era la presuntiva, de modo que el impuesto sobre ella se restaba y la utilidad no gravada podía existir aun con pérdida ordinaria. Desde el año gravable 2021 la tarifa de la renta presuntiva es del 0%, de modo que ese escenario solo interesa para utilidades de años anteriores que aún no se hayan distribuido.
Descuentos tributarios distintos del artículo 254.
Los descuentos tributarios reducen el impuesto que la sociedad paga, pero no reducen el impuesto básico que se resta en el numeral 1, salvo el del artículo 254 sobre dividendos del exterior.
El resultado es que un descuento tributario produce dividendos gravados. Supongamos una renta líquida gravable de 1.000, un impuesto básico de 350 y un descuento por donaciones de 50. La utilidad máxima no gravada es 650, pero la sociedad pagó solo 300 de impuesto, de modo que su utilidad comercial después de impuestos es 700. Los 50 de diferencia son gravados para el socio.
Es un efecto que conviene tener presente al evaluar un descuento tributario, porque parte del beneficio se recupera en el socio, como explicamos en el artículo sobre los descuentos tributarios en el impuesto de renta.
Tasa mínima de tributación y puntos adicionales.
El parágrafo 6 del artículo 240 del estatuto tributario obliga a algunas sociedades a liquidar un impuesto a adicionar cuando su tasa de tributación depurada es inferior al 15%. La Dian, en concepto 006038 int 202 de 2024, sostuvo en un primer momento que ese impuesto a adicionar hacía parte del impuesto básico de renta del artículo 49.
La sección cuarta del Consejo de Estado anuló ese criterio en la sentencia del 23 de julio de 2026, expediente 28920, al considerar que la ley 2277 de 2022 no modificó el artículo 49 y que la Dian no podía incorporar el impuesto a adicionar a la fórmula por vía interpretativa. La Dian acogió el fallo en el concepto 13565 de 2026, ya citado.
En consecuencia, el impuesto a adicionar por la tasa mínima no se resta en el numeral 1. Como ese impuesto sí reduce la utilidad comercial, su efecto es el contrario al de los descuentos: reduce la utilidad gravada que llega al socio. Tampoco se suma a la renta líquida gravable la utilidad depurada sobre la que se calcula, según el concepto 13389 de 2024.
Los puntos adicionales a la tarifa general, como los 5 puntos de las entidades financieras, sí se restan, porque son impuesto básico de renta y hacen parte de la casilla 91 del formulario 110.
Sociedades del régimen simple de tributación.
Las sociedades del régimen simple de tributación no liquidan renta líquida gravable ni impuesto básico de renta, de modo que la fórmula del artículo 49 no puede aplicarse literalmente. El artículo 1.2.1.10.7 del decreto 1625 de 2016 resolvió el punto: las utilidades que provienen de ingresos que estuvieron sometidos en su totalidad al impuesto unificado se entienden declaradas en cabeza de la sociedad y se reparten como no gravadas.
El impuesto que se detrae de esas utilidades es el componente nacional del impuesto unificado, no el componente de industria y comercio, según lo precisó la Dian en el concepto 1264 de 2021. Las utilidades que no estuvieron sometidas en su totalidad al SIMPLE, como las ganancias ocasionales, que en ese régimen tributan por las reglas generales, se califican con el artículo 49.
La sociedad del SIMPLE no practica retención en la fuente sobre los dividendos que reparte, y el mecanismo de imputación de excesos del numeral 5 no le aplica. El socio, en cambio, sí paga el impuesto sobre los dividendos con las tarifas del artículo 242 si es persona natural residente.
Utilidades de 2016 y anteriores.
El artículo 246-1 del estatuto tributario dispone que el impuesto a los dividendos de los artículos 242, 245 y 246 solo aplica a las utilidades generadas a partir del año gravable 2017. Las utilidades de 2016 y anteriores que se repartan hoy conservan el régimen anterior.
La calificación entre gravados y no gravados se hizo en su momento con el artículo 49 vigente para cada año, de modo que la sociedad no la recalcula: toma la que quedó registrada. Lo que cambia es el impuesto del socio: los dividendos no gravados de esos años no pagan impuesto a los dividendos ni soportan retención, y los gravados tributan en cabeza del socio con la retención del artículo 1.2.4.7.1 del decreto 1625 de 2016, del 20%, o del 33% si el beneficiario no está obligado a declarar.
Por eso la sociedad que acumula utilidades de varios años debe llevar el control por año de generación, y el acta que decreta el dividendo debe identificar de qué año se reparte. De acuerdo con nuestro criterio, conviene decretar los dividendos año por año y en orden cronológico, para que el certificado identifique sin ambigüedad el año de la utilidad y el régimen que le aplica.
Utilidades retenidas de varios años y reservas.
Cada año gravable tiene su propia liquidación del artículo 49, y la calificación que resulte acompaña a la utilidad hasta que se reparta, sin importar cuántos años permanezca en utilidades retenidas o en reservas.
Cuando la asamblea libera una reserva para repartirla, el dividendo es gravado o no gravado según la calificación de la utilidad con la que se constituyó, y la sociedad debe conservar el detalle para certificarlo. Cuando reparte utilidades acumuladas de varios años, cada año aporta su porción gravada y no gravada y el certificado al socio las discrimina.
Dividendos en acciones y capitalización de utilidades.
Desde la ley 1819 de 2016, el artículo 30 del estatuto tributario define el dividendo como toda distribución de beneficios en dinero o en especie, de modo que el dividendo pagado en acciones y la capitalización de utilidades son dividendos sometidos a las mismas reglas: se califican con el artículo 49 y, en la parte gravada, pagan impuesto y retención.
La Dian lo precisó en el oficio 5875 de 2020: las acciones que se entregan al capitalizar utilidades son un dividendo en especie, sometido al impuesto y a las retenciones de los artículos 242, 242-1, 245 y 246 según el tipo de socio, con base en el valor bruto de las acciones. Entregar acciones en lugar de dinero no evita el impuesto ni la retención; solo obliga a la sociedad a conseguir el dinero para retener sobre un pago que no fue en efectivo.
Hasta el año gravable 2022 existía una excepción: el artículo 36-3 del estatuto tributario trataba como ingreso no constitutivo de renta la capitalización de la cuenta de revalorización del patrimonio y, en las sociedades inscritas en bolsa, la capitalización de las utilidades que excedieran lo no gravado de los artículos 48 y 49. El artículo 96 de la ley 2277 de 2022 derogó ese artículo, de modo que desde 2023 esas capitalizaciones siguen el régimen general: se califican con el artículo 49 y la parte gravada tributa, como lo confirmó la Dian en el concepto 2769 de 2026 para la revalorización del patrimonio.
Compañías holding colombianas.
El parágrafo 4 del artículo 49 remite al régimen de las compañías holding colombianas, cuyos dividendos tienen reglas propias en los artículos 894 y siguientes del estatuto tributario.
En síntesis, los dividendos que la holding recibe de sus filiales del exterior son rentas exentas, y los que la holding reparte con cargo a esos dividendos se consideran de fuente extranjera para los socios no residentes, que no tributan en Colombia, mientras que para los socios residentes tributan conforme a las reglas de ese régimen. Es un régimen especial que no modifica la fórmula del artículo 49 para las demás sociedades.
Qué paga el socio según el tipo de dividendo y de socio.
La calificación del artículo 49 determina el impuesto y la retención, que cambian según quién recibe el dividendo. Para utilidades de 2017 en adelante, el régimen vigente es este:
| Tipo de socio | Dividendo no gravado | Dividendo gravado |
|---|---|---|
| Persona natural residente | Se suma a la renta líquida de la cédula general y tributa con la tabla del artículo 241, con el descuento del artículo 254-1. Retención del 15% sobre lo que exceda 1.090 UVT | Primero el 35% del artículo 240; sobre el saldo, el mismo tratamiento del no gravado |
| Sociedad nacional | No constituye renta (artículo 48). Retención trasladable del 10% del artículo 242-1 | Primero el 35%; sobre el saldo, la retención del 10% |
| Persona natural no residente o sociedad extranjera | 20% del artículo 245, salvo tarifa menor de un convenio de doble tributación | Primero el 35%; sobre el saldo, el 20% |
| Sucursal o establecimiento permanente de sociedad extranjera | 20% del artículo 246 | Primero el 35%; sobre el saldo, el 20% |
El 35% del dividendo gravado es la tarifa general del impuesto de renta de las sociedades del año en que se paga o abona en cuenta el dividendo, de modo que si esa tarifa cambia, cambia el impuesto sobre el dividendo gravado. Con esa carga el socio paga el impuesto que la sociedad no pagó, y luego paga, sobre el saldo, el impuesto a los dividendos que paga cualquier socio.
Las tarifas de retención, el momento en que se practica y el tratamiento de la retención trasladable los desarrollamos en el artículo sobre la retención en la fuente por dividendos y participaciones, y la forma en que la persona natural declara esos ingresos, en el artículo sobre los dividendos en el impuesto de renta de las personas naturales.
Obligaciones de la sociedad: contabilización, cuentas de orden y certificado.
La fórmula no se agota en el cálculo. El artículo 49 impone a la sociedad tres obligaciones de registro e información que se cumplen cada año, se repartan o no las utilidades.
Contabilizar por separado la utilidad no gravada.
El numeral 4 ordena contabilizar la utilidad máxima no gravada en forma independiente de las demás cuentas del patrimonio, hasta concurrencia de la utilidad comercial. En la práctica se abren subcuentas en las cuentas de utilidades del ejercicio y de utilidades acumuladas, una para la porción no gravada y otra para la gravada, y se conserva esa separación cuando la utilidad pasa a reservas.
Controlar el exceso en cuentas de orden.
El numeral 6 ordena registrar y controlar en cuentas de orden el exceso del numeral 5. El registro se hace en el año en que se produce el exceso, se disminuye a medida que se imputa a utilidades gravadas y se cancela cuando vencen los cinco años sin haberse utilizado.
Llevar ese control por año de origen es indispensable, porque cada exceso tiene su propio plazo de cinco años y la sociedad debe saber cuál vence primero.
Informar al socio el valor no gravado.
El numeral 7 obliga a la sociedad a informar a los socios, en el momento de la distribución, el valor no gravable. Esa información es la que el socio usa para declarar y la que la sociedad reporta en la información exógena, de modo que las dos deben coincidir.
El certificado debe identificar, como mínimo, el año de la utilidad que se reparte, el valor total del dividendo, la parte no gravada, la parte gravada y la retención practicada sobre cada una. Un modelo sencillo es el siguiente:
CERTIFICADO DE DIVIDENDOS Y PARTICIPACIONES
La sociedad [razón social], NIT [número], certifica que en el año gravable [año] pagó o abonó en cuenta al socio [nombre], identificado con [documento], los siguientes dividendos, decretados por la asamblea del [fecha] con cargo a las utilidades del año gravable [año de la utilidad]:
Dividendos no constitutivos de renta ni ganancia ocasional (artículo 49, numeral 3, del estatuto tributario): $[valor].
Dividendos gravados (artículo 49, parágrafo 2, del estatuto tributario): $[valor].
Retención en la fuente practicada sobre los dividendos gravados a la tarifa del artículo 240: $[valor].
Retención en la fuente practicada a la tarifa del artículo [242, 242-1, 245 o 246]: $[valor].
Se expide en [ciudad], el [fecha].
[Firma del representante legal o del contador]
Con ese documento el socio tiene lo que necesita para declarar, y la sociedad deja constancia de haber cumplido el numeral 7.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Quién determina si un dividendo es gravado o no gravado?
La sociedad que reparte las utilidades, aplicando el procedimiento del artículo 49 del estatuto tributario, y debe informárselo al socio en el momento de la distribución. El socio declara con base en esa información.
¿Cómo se calcula la utilidad máxima no gravada?
Se toma la renta líquida gravable más la ganancia ocasional gravable, se resta el impuesto básico de renta y el de ganancias ocasionales, disminuidos en el descuento por impuestos pagados en el exterior sobre dividendos, y se suman los dividendos no gravados recibidos y los beneficios trasladables a los socios. Para mayor facilidad, utilice nuestra calculadora de dividendos o gravados.
¿El impuesto básico de renta incluye los descuentos tributarios?
No. Es el impuesto antes de descuentos, que en el formulario 110 corresponde a la casilla 91. El único descuento que afecta la fórmula es el del artículo 254 por impuestos pagados en el exterior sobre dividendos.
¿El impuesto a adicionar por la tasa mínima de tributación se resta en la fórmula?
No. El Consejo de Estado anuló el criterio de la Dian que lo incluía, en la sentencia del 23 de julio de 2026, expediente 28920, y la Dian lo acogió en el concepto 13565 de 2026.
¿Qué pasa si la utilidad comercial supera la utilidad máxima no gravada?
El exceso es gravado para el socio, según el parágrafo 2 del artículo 49, salvo que pueda cubrirse con excesos de años anteriores controlados en cuentas de orden. Sobre la parte gravada la sociedad practica la retención con la tarifa general del impuesto de renta.
¿Qué pasa si la utilidad máxima no gravada supera la utilidad comercial?
Todo el dividendo es no gravado y el sobrante se registra en cuentas de orden. Puede imputarse a las utilidades gravadas de los cinco años siguientes o a las de los dos años anteriores que no se hayan distribuido.
¿Una sociedad con pérdida fiscal puede repartir dividendos no gravados?
Depende. Solo hasta el valor de los dividendos no gravados que haya recibido, de los beneficios trasladables y de los excesos de años anteriores. El resto de la utilidad comercial es gravado.
¿Las rentas exentas producen dividendos gravados?
Sí, salvo que la ley que concede la exención disponga expresamente que se traslada a los socios. En los demás casos la utilidad exenta queda por fuera de la fórmula y es gravada para el socio.
¿La compensación de pérdidas fiscales afecta los dividendos?
Sí. Reduce la renta líquida gravable y con ella la utilidad no gravada, de modo que el valor compensado se convierte en dividendo gravado.
¿Cómo se califican los dividendos de una sociedad del régimen SIMPLE?
Las utilidades de ingresos sometidos al impuesto unificado se entienden declaradas y se reparten como no gravadas, detrayendo el componente nacional del SIMPLE. Las utilidades no sometidas al SIMPLE se califican con el artículo 49.
¿Los dividendos de utilidades de 2016 y anteriores pagan impuesto a los dividendos?
No. Conservan el régimen anterior: los no gravados no pagan impuesto ni soportan retención, y los gravados tributan en cabeza del socio con la retención del 20% o del 33%.
¿El dividendo pagado en acciones se califica con el artículo 49?
Sí. Es un dividendo en especie y se califica igual que el pagado en dinero. Solo la capitalización de la revalorización del patrimonio es ingreso no constitutivo de renta.
¿Cuánto paga el socio por un dividendo gravado?
Primero el 35%, que es la tarifa general del impuesto de renta de las sociedades, y sobre el saldo el impuesto a los dividendos que corresponda a su tipo de socio: la tabla del artículo 241 para personas naturales residentes, el 10% para sociedades nacionales y el 20% para socios del exterior.
¿Es obligatorio expedir el certificado de dividendos?
Sí. El numeral 7 del artículo 49 obliga a informar al socio el valor no gravable en el momento de la distribución, y el certificado es la forma de cumplirlo y de respaldar la declaración del socio.
Qué información tan valiosa. Muchas gracias. Sería bueno que enriquecieran este blog con un ejemplo básico. Mil gracias.
Gracias por sus comentarios.
Buen día,
¿Cómo se registra contablemente el exceso de utilidad no gravada? ¿En cuál cuenta de orden? Agradezco su respuesta.
Si se refiere a las utilidades que recibe de una empresa en la que se tiene una inversión, se contabiliza como un ingreso para el cual puede crear una subcuenta.