Pensión de sobrevivientes compartida entre cónyuge y compañera permanente

La pensión de sobrevivientes en algunos casos es compartida, ya sea entre cónyuge y compañera permanente, o entre cónyuge e hijos menores de edad.

Pensión compartida entre cónyuge y compañera permanente.

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Cuando el pensionado o fallece y deja una cónyuge o compañera permanente, la pensión de sobrevivientes puede ser compartida entre las dos, si ambas cumplen los requisitos para tener derecho a ella.

La pensión de sobrevivientes puede darse en situaciones como las siguientes, de acuerdo al abogado laborista Alonso Riobó Rubio:

  1. El causante era casado y hacía vida marital con la esposa y la compañera, o sea, que había convivencia simultánea.
  2. El causante era casado, pero se había separado de hecho de su esposa y convivía con una compañera permanente, pero la sociedad conyugal (producto de su matrimonio) se mantenía vigente.
  3. El causante era casado, se había separado de hecho de su esposa y convivía con una compañera permanente, pero la sociedad conyugal (producto de su matrimonio) se había liquidado.
  4. El causante era casado, se había divorciado de su esposa, y convivía con una compañera permanente, pero tenía a cargo suyo una obligación alimentaria con su ex cónyuge.
  5. El causante era soltero (o viudo) pero vivía simultáneamente con dos compañeras permanentes.
  6. El causante era soltero (o viudo) y había vivido con dos o más compañeras en distintas épocas.

De acuerdo al señor Riobó, las anteriores situaciones se resuelven de la siguiente manera:

  1. En el primer caso (el causante era casado y hacía vida marital con la esposa y la compañera, o sea, que hubo convivencia simultánea durante los últimos años de vida del finado): la pensión se reparte entre la viuda y la compañera en proporción al tiempo que cada una de ellas convivió con el causante.
  2. En el segundo caso (el causante era casado, pero se había separado de hecho de su esposa y convivía con una compañera permanente, pero la sociedad conyugal (producto de su matrimonio) se mantenía vigente: la pensión se reparte entre la esposa y la compañera en partes iguales, pero la esposa deberá probar que convivió con el finado al menos 5 años, en cualquier época.
  3. En el tercer caso (El causante era casado, se había separado de hecho de su esposa y convivía con una compañera permanente, pero la sociedad conyugal (producto de su matrimonio) se había liquidado: la pensión le corresponde a la compañera permanente, pues la viuda no tendría derecho ante la falta de convivencia en los últimos años de vida del causante y el hecho de haber liquidado la sociedad conyugal.
  4. En el cuarto caso (el causante era casado, se había divorciado de su esposa, y convivía con una compañera permanente, pero tenía a cargo suyo una obligación alimentaria con su ex cónyuge): la pensión le corresponde a la compañera, pero quedará a cargo de ésta la obligación alimentaria que tenía su marido con la viuda. En el quinto caso (el causante era soltero (o viudo) pero vivía simultáneamente con dos compañeras permanentes): la pensión se distribuye entre las dos compañeras en proporción al tiempo de convivencia o en partes iguales.
  5. En el sexto caso (el causante era soltero (o viudo) y había vivido con dos o más compañeras en distintas épocas): la pensión le corresponde a la compañera que convivió con el finado durante los últimos años. La otra u otras compañeras no tienen derecho a compartir la pensión.

Pensión de sobrevivientes – Requisitos y beneficiarios

Requisitos para que la compañera permanente comparta la pensión con la cónyuge.

Los requisitos que debe cumplir la compañera permanente son básicamente los mismos que debe cumplir la cónyuge, toda vez que la ley no privilegia a una o a otra.

Así, el artículo 74 de la ley 100 de 1993 en los literales a) y b) contempla los requisitos para que tanto cónyuge como compañera permanente puedan acceder a la pensión de sobrevivientes:

  • En forma vitalicia, el cónyuge o la compañera o compañero permanente o supérstite, siempre y cuando dicho beneficiario, a la fecha del fallecimiento del causante, tenga 30 o más años de edad. En caso de que la pensión de sobrevivencia se cause por muerte del pensionado, el cónyuge o la compañera o compañero permanente supérstite, deberá acreditar que estuvo haciendo vida marital con el causante hasta su muerte y haya convivido con el fallecido no menos de cinco (5) años continuos con anterioridad a su muerte.
  • En forma temporal, el cónyuge o la compañera permanente supérstite, siempre y cuando dicho beneficiario, a la fecha del fallecimiento del causante, tenga menos de 30 años de edad, y no haya procreado hijos con este. La pensión temporal se pagará mientras el beneficiario viva y tendrá una duración máxima de 20 años. En este caso, el beneficiario deberá cotizar al sistema para obtener su propia pensión, con cargo a dicha pensión. Si tiene hijos con el causante aplicará el literal a).

La compañera permanente todo lo que debe acreditar es la convivencia de 5 años que exige la ley, siempre que se trate de la pensión de sobrevivientes y no la sustitución pensional.

Tiempo de convivencia para acceder a la pensión de sobrevivientes

Convivencia para efecto de la pensión de sobrevivientes compartida.

Para que una compañera permanente pueda reclamar la pensión de sobrevivientes debe acreditar que convivió con el fallecido por el término que exige la ley, pero ¿qué ese entiende por convivencia?

Una simple relación sentimental o de noviazgo no es suficiente para que nazca el derecho a la pensión de sobrevivientes, pues se requiere que haya existido convivencia con las implicaciones que ello supone.

La sala laboral de la Corte suprema de justicia reiteradamente ha señalado que la convivencia comprende la comunidad de vida de la pareja, lazos afectivos, sentimentales o de apoyo o socorro, solidaridad, acompañamiento espiritual y ayuda mutua, rasgos esenciales y distintivos de la convivencia entre una pareja, lo que va más allá de una simple relación sentimental sin mayor compromiso entre la pareja.

Es así como en sentencia SL5524-2016 señaló que:

«En otras palabras, la condición de compañero (a) permanente no se adquiere por una declaración formal ante notario, ni por ninguna otra ritualidad, sino por el devenir cotidiano de la pareja que comparte su vida con la intención de conformar una familia por la voluntad responsable de hacerlo, en los términos del artículo 42 de la Constitución Política.»

Y luego señala la Corte:

«Se deriva entonces, tal condición, de esa convivencia establecida de manera responsable con miras a integrar una familia y que existe según la Sala, cuando entre los miembros de la pareja estén presentes el «acompañamiento espiritual permanente, apoyo económico y vida en común, entendida ésta, aún en estados de separación impuesta por la fuerza de las circunstancias, como podrían ser las exigencias laborales o imperativos legales o económicos, lo que implica  necesariamente una vocación de convivencia».

Lo anterior debe ser acreditado por quien alega ser la compañera permanente, y, como la corte lo ha señalado, no es suficiente una declaración extrajuicio ni la afiliación al sistema de seguridad social como beneficiaria/o en calidad de cónyuge.

Requisitos cuando el pensionado convive simultáneamente con la cónyuge y la compañera permanente.

Cuando hay convivencia simultánea del pensionado con su cónyuge y una compañera permanente, la pensión de sobrevivientes se debe compartir entre las dos en proporción al tiempo que cada una haya convivido con el causante.

Así lo dispone el inciso 3 de literal b del artículo 13 de la ley 797 de 2003, con los condicionamientos que le hiciera la Corte constitucional en C-1035 de 2008, que afirma, que:

«la compañera o compañero permanente podrá reclamar una cuota parte de lo correspondiente al literal a en un porcentaje proporcional al tiempo convivido con el causante siempre y cuando haya sido superior a los últimos cinco años antes del fallecimiento del causante.».

Aquí emerge un requisito indispensable, que es la convivencia de 5 años continuos antes del fallecimiento del causante o pensionado.

Es importante señalar que la exigencia de los 5 años aplica tanto para la cónyuge como para la compañera permanente, tal como lo expuso la sala laboral de la Corte suprema de justicia en sentencia 63518 del 28 de noviembre de 2018 con ponencia del magistrado Ernesto Forero Vargas:

«Según la disposición reproducida, la convivencia por un lapso no inferior a 5 años es condicionante del surgimiento del derecho a la pensión de sobrevivientes, tanto en beneficio de la compañera permanente como de la cónyuge, tal como se expresó en la sentencia CSJ SL4925- 2015.»

Es claro que, en la pensión de sobrevivientes, tanto el (la) cónyuge como el compañero(a) permanente deben acreditar una convivencia no inferior a 5 años con anterioridad al fallecimiento del causante.

Pero tratándose de la pensión de sobrevivientes en los casos en que hay convivencia simultánea con la cónyuge y la compañera permanente, cambia un poco la exigencia de respecto a la cónyuge, como lo señala la Corte suprema de justicia en la sentencia antes referida:

«Es importante el citado criterio jurisprudencial, en tanto que, la inconformidad de la censura radica en que el precepto legal exige como condición que la convivencia con la compañera permanente haya sido singular en los últimos cinco años antes del fallecimiento del causante, y que la señora (…) demostró que entre el año 1998 y el 25 de diciembre de 2002 fue simultánea y solo a partir de ese momento y hasta el deceso del afiliado el 9 de octubre de 2005 fue singular, es decir únicamente 3 años. Sin embargo, ese requisito no lo consagra esta norma, en tanto que una de las hipótesis que regula es la «de convivencia simultánea en los últimos cinco años, antes del fallecimiento del causante entre un cónyuge y una compañera o compañero permanente», situación en la que la pensión será proporcional al tiempo de convivencia con cada una de ella, de lo que surge evidente que el artículo 13 de la Ley 797 de 2003 no exige que la convivencia sea singular como lo pretende hacer ver la censura, pues solo basta con acreditar la cohabitación con el de cujus no menos de 5 años continuos inmediatamente anteriores a su muerte con la compañera y en cualquier tiempo la cónyuge, y en tales condiciones no existe en este asunto derecho prevalente de la cónyuge sobre la compañera.» Negrillas fuera de texto.

Es decir que mientras a la compañera permanente se le exige acreditar una convivencia de 5 años continuos inmediatamente antes del fallecimiento, a la cónyuge se le exige haberlos cumplido en cualquier tiempo, no necesariamente hasta justo antes del fallecimiento.

En otras palabras, se exige que la compañera permanente haya convivido con el pensionado hasta su fallecimiento, pero a la cónyuge no se le exige tal requisito, de modo que esta puede demostrar la convivencia de 5 años en cualquier tiempo, es decir que no debe haber convivido con el causante hasta su fallecimiento.

Se precisa que esta circunstancia particular aplica únicamente en los casos en que hay convivencia simultánea, en vista a como quedó redactado el inciso 3 del literal b del artículo 13 de la ley 797, que es lo que señala la corte en la sentencia referida.

Pensión compartida entre cónyuge e hijos menores de edad.

La cónyuge y los hijos menores de edad tiene igual derecho a la pensión de sobreviviente, por lo tanto, esta debe ser compartida entre ellos.

Los hijos tienen derecho a la pensión de sobrevivientes en los siguientes casos de acuerdo al artículo 74 de la ley 100.

  • Son menores de 18 años.
  • Tienen entre 18 y 25 años, son estudiantes y dependientes económicamente del fallecido.
  • De cualquier edad y edad que son inválidos o discapacitados dependientes económicamente del fallecido.

En tal caso, a la cónyuge le corresponde el 50% de la pensión y el otro 50% se distribuye entre los hijos que con derecho.

Ahora, si existe cónyuge, compañera permanente e hijos con derecho, los hijos siguen teniendo derecho a al 50%, y el otro 50% se comparte entre cónyuge y compañera permanente.

Supongamos que la pensión se debe compartir entre la cónyuge, la compañera permanente y 3 hijos mejores de edad.

La distribución de la pensión sería así:

Beneficiario. Porcentaje.
Cónyuge. 25%.
Compañera permanente. 25%
Pedrito. 16.667%
Pablito. 16.667%
Juanito. 16.667%
Total 100%

Por supuesto que cada beneficiario debe acreditar los requisitos que la norma exige y los documentos que los acredite.

Pensión de sobrevivientes compartida cuando muere uno de los beneficiarios.

Cuando la pensión de sobrevivientes es compartida entre varias personas, esta se distribuye según lo que disponga la ley, y luego, si uno de esos beneficiarios fallece o pierde el derecho en vista a que es temporal (el hijo cumplió 25 años, por ejemplo), surge la duda respecto a lo que pasa con la parte que le tocaba a esa persona que ha fallecido o que ha perdido el derecho.

En esos casos, la pensión de sobrevivientes que correspondía al fallecido o a quien perdió el derecho acrecentará la de los otros beneficiarios, pues en todo caso el 100% de la pensión de sobrevivientes se ha de pagar a quien o a quienes demuestren ser beneficiarios, y si en el camino uno de ellos fallece o pierde el derecho, se redistribuye entre los beneficiarios que sobreviven.

En la sentencia 51833 del 29 de junio de 2016 con ponencia del magistrado Luz Mila Henao, de la sala laboral de la Corte suprema de justicia podemos encontrar un de las muchas decisiones de la corte en ese sentido:

«En consecuencia, se revocará  la decisión del Juzgado Diecisiete Laboral del Circuito de Medellín del 26 de marzo de 2010, para en su lugar condenar al Instituto de Seguros Sociales, hoy Administradora Colombiana de Pensiones,- Colpensiones, a reconocer a  (…) en calidad de cónyuge y en representación de su hijo menor J.M.H., la suma de $102.512.098.13, por concepto de mesadas atrasadas de la pensión de sobrevivientes causadas por la muerte de su cónyuge y padre (…), en proporción del 50% para cada uno desde el 16 de marzo de 2006 hasta el 2 de agosto de 2011, fecha esta en la que el menor cumplió la mayoría de edad sin acreditar los requisitos exigidos por la ley para continuar devengándola hasta los 25 años de edad. Por tanto, la cuota parte que correspondía al menor acrecentará la de su progenitora, quien en consecuencia deberá recibir el 100% de la pensión desde el 2 de agosto de 2011.»

Para ilustrar lo anterior planteamos el siguiente supuesto: la pensión de sobrevivientes es compartida por la cónyuge y dos hijos menores de edad, uno de 12 años y otro de 15, la cual se distribuye así:

  • Cónyuge: 50%
  • Hijo de 12 años: 25%
  • Hijo de 15 años: 25%.

Cuando el hijo de 15 años cumpla 18 o 25 si está estudiando, el 25% que le corresponde acrecienta la pensión de su hermano menor, de manera que este tendrá una alícuota del 50%.

Cuando le hermano menor cumpla la edad, entonces su parte de pensión que ya está en 50%, acrecentará la pensión de la cónyuge del causante, y esta al quedar como única beneficiaria recibirá entonces el 100% de la pensión.

Obsérvese que cuando el primer hermano pierde el derecho, su parte le corresponde al otro hermano y no a la cónyuge, puesto que la ley dispone que el 50% de la pensión se distribuye entre los hijos, sea muchos o pocos, y el otro 50% para la cónyuge.

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