¿Se puede alegar la nulidad de un contrato firmado por un representante legal que no estaba autorizado para ello?

El representante legal de una empresa o sociedad, como su nombre lo indica, representa a la sociedad en cualquier contrato o negocio jurídico en que esta participe, y en algunos casos para que el representante legal pueda suscribir determinados contratos o negocios jurídicos, se requiere una previa autorización de la juta directiva, por ejemplo.

Ahora, ¿qué pasa si ese representante legal firmó un contrato que no podía hacerlo puesto que los estatutos de la sociedad exigían una previa autorización, autorización de la que no disponía?

¿Se puede alegar la nulidad de ese negocio jurídico?

La superintendencia de sociedades ante una cuestión similar respondió de la siguiente forma mediante oficio 220-128078  del 7 de noviembre de 2011:

Adicionalmente, en cuanto a su inquietud relacionada con la nulidad del negocio derivado de la extralimitación de funciones del representante legal, así como del supuesto engaño en que hizo incurrir a los asociados respecto de la clase de contrato que suscribió en nombre de su administrada, es preciso tener en cuenta que a más de las responsabilidades que le incumben a los administradores al excederse en el desarrollo del objeto social y que traen implicaciones dentro del ámbito societario, bien pueden derivarse otras consecuencias frente a la normatividad civil, penal, etc. las cuales solo se determinan en cada caso en concreto.

En cuanto a las consecuencias de naturaleza civil derivadas de la extralimitación de las funciones de los administradores, bien vale efectuar algunas consideraciones sobre la falta de capacidad como causa generadora de vicios en los negocios jurídicos.

Es así como, se han establecido en nuestro ordenamiento jurídico cuatro elementos indispensables y necesarios de validez de los contratos, siendo uno de ellos, como se verá a continuación, la capacidad.

(…)

Ahora, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 899 y 900 del Código de Comercio, la nulidad del negocio jurídico podrá ser absoluta o relativa (anulabilidad), así:

“Art. 899.- Será nulo absolutamente el negocio jurídico en los siguientes casos:

1. Cuando contraría una norma imperativa, salvo que la ley disponga otra cosa;

2. Cuando tenga causa u objeto ilícitos, y

3. Cuando se haya celebrado por persona absolutamente incapaz.”

“Art. 900.- Será anulable el negocio jurídico celebrado por persona relativamente incapaz y el que haya sido consentido por error, fuerza o dolo, conforme al Código Civil.

Esta acción sólo podrá ejercitarse por la persona en cuyo favor se haya establecido o por sus herederos, y prescribirá en el término de dos años, contados a partir de la fecha del negocio jurídico respectivo. Cuando la nulidad provenga de una incapacidad legal, se contará el bienio desde el día en que ésta haya cesado.”

Por su parte, el artículo 1504 del Código Civil define quiénes son absolutamente incapaces así:

“Art. 1504.- Son absolutamente incapaces los dementes, los impúberes y sordomudos, que no puedan darse a entender por escrito.

Sus actos no producen ni aún obligaciones naturales, y no admiten caución.
(…)”

Expuesto lo anterior y atendiendo al hecho de que el representante legal de la compañía de su consulta no se encuentra contemplado por la ley como un sujeto absolutamente incapaz, se tiene que ante la falta de capacidad suya que tiene como fuente el contrato social, derivada de la necesidad de contar con la autorización de un tercero que en este caso es la junta directiva, el negocio jurídico celebrado bajo tal incapacidad se reputará viciado de nulidad relativa, para cuya solicitud de declaratoria ante la justicia ordinaria, según lo expuesto, los interesados cuentan con un término de dos años, contados a partir de la fecha del negocio jurídico, so pena de la caducidad de la acción pertinente.

Se concluye que en tal caso es posible que la sociedad inicie un proceso judicial que busque declarar la nulidad relativa del negocio jurídico que su representante legal suscribió sin la debida autorización que se requería, y hasta tanto el juez no declare la nulidad, los efectos jurídicos del negocio o contrato firmado siguen su curso.

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Una opinión
  1. José Moreno dice:

    Buenos días, quiero preguntar si yo puedo firmar un contrato de arrendamiento como administrador o como representante del dueño ya que este se encuentra fuera del pais y extender recibos de dinero por el mismo concepto.
    Quiero decirles que únicamente cuento con el puesto de administrador de palabra y los inquilinos lo saben por eso mi pregunta porque se tienen que renovar los contratos que vencen en este año y que fueron elaborados de la siguente manera: ” Celebran contrato José Moreno en representación de Pedro Pérez propietario del inmueble ubicado en …..y Juan Arias en cuanto arrendatario., aqui puede caber la palabra en cuanto administrador en lugar de representación.
    En espera de recibir orientación, les doy las gracias por su atención.

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