Activo fijo no es lo mismo que activo no corriente

Un activo fijo no siempre es igual a un activo no corriente, confusión que puede llevar a una errada clasificación de los activos, o incluso a un problema de carácter tributario.

Diferencia entre activo fijo y corriente.

La definición de activo no corriente hace que se confunda con activo fijo, toda vez que los activos no corrientes son aquellos que la empresa no pretende enajenar en el corto plazo, en el giro ordinario de su negocio.

Activos no corrientes.El activo corriente es aquel que no puede o no se quiere convertir en efectivo en el corto plazo, por lo que no aportan a la liquidez de la empresa.

Se ha aceptado que los activos no corrientes son aquellos que se pueden convertir en efectivo en un periodo superior a un año.

La calidad de activo fijo no lo da el tiempo durante el cual la empresa lo posea, sino la destinación que se le dé, que puede coincidir o no con su naturaleza física.

Un activo fijo es aquel que por su naturaleza no se puede desplazar como los inmuebles, y un inmueble puede ser un activo corriente o uno no corriente.

Un activo fijo puede ser corriente o no corriente. Y un activo no corriente puede ser fijo o no (mueble).

Así, un activo que permanezca en el poder de la empresa por dos años pero que no tenga una destinación relacionada con el desarrollo del objeto social de la empresa, difícilmente puede tratarse como activo fijo para efectos fiscales.

La principal confusión, además de la definición de activo no corriente, viene de una norma tributaria, que como siempre, va en contravía de las buenas políticas contables.

En efecto, dice el artículo 300 del estatuto tributario:

«No se considera ganancia ocasional sino renta líquida, la utilidad en la enajenación de bienes que hagan parte del activo fijo del contribuyente y que hubieren sido poseídos por menos de 2 años.»

Según la norma transcrita, así se trate de un activo fijo, si este es vendido antes de los dos años, se tratará como renta líquida, más no cómo ganancia ocasional, concepto que corresponde a la utilidad producto de la venta de un activo fijo.

Esto ha llevado a que en algunos casos los activos fijos poseídos por menos de dos años, sean tratados como movibles, o como activos corrientes.

Por lo general al concepto de activos fijos y no corrientes se aplica indistintamente para referirse a los que no se venden en el corto plazo.

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Una opinión
  1. Brenda Arlette Féliz Matos Dice:

    Muy útil su contenidos

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