Deducción de intereses pagados por créditos al Icetex
Los intereses que la persona natural pague por un crédito educativo del Icetex se pueden deducir del impuesto de renta hasta 100 UVT anuales, aunque no tengan ninguna relación con su actividad generadora de renta, por expresa autorización del artículo 119 del estatuto tributario. Es una deducción de alcance limitado y con dos restricciones que conviene conocer antes de contar con ella: solo cubre educación superior y solo la del propio contribuyente.
Qué intereses se pueden deducir.
El artículo 119 del estatuto tributario, que es la norma que permite deducir los intereses de los créditos de vivienda, fue extendido a los créditos educativos del Icetex. La autorización es puntual y de ella se desprenden las dos restricciones.
Solo educación superior. El crédito debe corresponder a formación de educación superior, que es en todo caso aquello para lo que el Icetex otorga financiación. Un crédito educativo de otra naturaleza, o con otra entidad, no está cubierto por la norma.
Solo la del propio contribuyente. La formación debe ser para quien deduce. No se deducen los intereses del crédito que financia la educación de los hijos ni la del cónyuge, aunque el contribuyente sea el deudor y quien efectivamente paga.
Nótese que lo deducible son los intereses y no el abono a capital. El contribuyente que paga una cuota mensual debe separar sus dos componentes, y el certificado anual del Icetex es el documento que hace esa separación.
Los dos límites.
Como toda deducción imputable, esta tiene su tope propio y comparte un cupo con las demás. En este caso el tope propio es bajo, lo que hace que el beneficio sea modesto.
- Límite individual. 100 UVT en el año gravable. Por el año gravable 2025 equivalen a $4.980.000.
- Límite general. El del artículo 336 del estatuto tributario: el conjunto de rentas exentas y deducciones imputables no puede superar el 40 % del ingreso neto ni exceder de 1.340 UVT.
De modo que el beneficio máximo son 100 UVT, y solo si queda cupo dentro de las 1.340 UVT que esta deducción comparte con los aportes voluntarios, las cuentas AFC, la renta exenta del 25 %, los intereses de vivienda, los dependientes, la medicina prepagada y el GMF. El funcionamiento del cupo compartido se desarrolla en las deducciones imputables especiales.
De acuerdo con nuestro criterio, esta deducción rara vez cambia el impuesto de quien ya tiene otras rentas exentas, pero sí es relevante para el profesional recién graduado que todavía no hace aportes voluntarios ni tiene crédito de vivienda, y que suele ser precisamente quien está pagando el Icetex.
Qué se debe acreditar.
Los requisitos son dos y ambos se acreditan con documentos que el contribuyente ya tiene.
Que pagó los intereses. Se acredita con el certificado que el Icetex expide anualmente, en el que consta el valor pagado por intereses en el año gravable, separado del abono a capital.
Que el crédito es para educación superior. Se acredita con el contrato o convenio de crédito firmado al momento de la solicitud, donde consta el programa financiado.
El certificado del Icetex se descarga del portal de la entidad y conviene hacerlo cada año, porque es el soporte que la Dian pide si hay requerimiento. El contrato, en cambio, se firma una sola vez y sirve para todos los años de la deducción, de modo que vale la pena conservarlo desde el principio.
En qué subcédulas se puede declarar.
A diferencia de la deducción por salud, esta no está ligada a las rentas de trabajo, de modo que su alcance dentro de la cédula general es amplio.
Se puede declarar en las cuatro subcédulas de la cédula general: rentas de trabajo, rentas de trabajo que no provienen de una relación laboral, rentas de capital y rentas no laborales.
No se puede declarar en la cédula de pensiones ni en la de dividendos y participaciones, y tampoco afecta la sección de ganancias ocasionales. Y como toda deducción imputable se resta una sola vez: quien tiene varias subcédulas elige en cuál la imputa.
Por qué es una deducción especial y no un gasto.
Vale la pena cerrar con esta precisión, porque explica por qué la deducción existe y por qué tiene tope.
Los intereses de un crédito educativo son un gasto personal sin relación de causalidad con la renta que se declara, de modo que bajo el artículo 107 del estatuto tributario no serían deducibles: no son necesarios para producir la renta del año ni guardan proporción con ella. La ley los admite como beneficio, y precisamente por eso les fija un tope, que las deducciones ordinarias no tienen.
La consecuencia práctica es que no hay que acreditar causalidad ni necesidad ni proporcionalidad, pero tampoco hay forma de deducir más allá de las 100 UVT invocando que el gasto fue mayor.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Se puede deducir el abono a capital del crédito del Icetex?
No. Solo son deducibles los intereses. El certificado anual del Icetex separa los dos componentes de las cuotas pagadas, y es el valor de los intereses el que se lleva a la declaración.
¿Puedo deducir el crédito del Icetex de mi hijo?
No. La deducción procede únicamente respecto de la formación del propio contribuyente, aunque sea él quien figure como deudor y quien efectivamente haga los pagos.
¿Cuánto es el tope de la deducción?
100 UVT en el año gravable, y además dentro del límite general del 40 % del ingreso neto sin exceder de 1.340 UVT, que esta deducción comparte con las rentas exentas y las demás deducciones imputables.
¿Sirve un crédito educativo con un banco en lugar del Icetex?
La autorización del artículo 119 está referida a los créditos educativos del Icetex. De acuerdo con nuestro criterio, un crédito de libre inversión destinado a estudios no queda cubierto, porque la norma identifica la entidad y el destino.
¿Puedo deducir los intereses de un posgrado?
Sí, siempre que el crédito sea del Icetex y corresponda a educación superior, categoría que comprende los programas de posgrado.
¿Qué pasa si no pedí el certificado del Icetex?
Conviene descargarlo del portal de la entidad y conservarlo, porque es el soporte que se exige si hay requerimiento, no al momento de declarar. Si la deducción se omitió por no tener el dato, puede incluirse corrigiendo la declaración dentro del término que la ley concede para las correcciones que disminuyen el impuesto.