En este artículo 17 secciones
- El retiro de inventarios causa IVA.
- Inventarios perdidos, dañados u obsoletos.
- El inventario al liquidar la empresa o cerrar el negocio.
- La venta de un establecimiento de comercio.
- Preguntas frecuentes.
- ¿El retiro de inventarios genera IVA?
- ¿Qué valor se toma como base del IVA en el retiro de inventarios?
- ¿Los inventarios perdidos o dañados generan IVA?
- ¿La venta de mercancía obsoleta tiene IVA?
- ¿Qué pasa con el IVA del inventario al liquidar una empresa?
- ¿La venta de un establecimiento de comercio causa IVA?
- Artículos relacionados
Cuando un responsable saca bienes gravados de su inventario para usarlos, regalarlos o convertirlos en activos fijos, debe generar el IVA sobre su valor comercial, como si los vendiera, según el literal b) del artículo 421 del Estatuto Tributario. En cambio, la pérdida, el daño o la destrucción de inventarios no causan IVA, aunque sí pueden obligar a ajustar el IVA descontable. ¿Qué pasa en cada caso y qué ocurre con el inventario al cerrar el negocio?
El retiro de inventarios causa IVA.
El artículo 421 del Estatuto Tributario enumera los hechos que se consideran venta para efectos del IVA, y en su literal b) incluye este:
«Los retiros de bienes corporales muebles e inmuebles hechos por el responsable para su uso o para formar parte de los activos fijos de la empresa;»
Es el caso de la tienda de electrodomésticos que saca un televisor del inventario para ponerlo en su sala de juntas, del fabricante que regala sus productos en una campaña de publicidad o del supermercado que toma productos para la cafetería de sus empleados. Aunque nadie los compra, la ley los trata como una venta.
La razón es de equidad y de control. El responsable descontó el IVA que pagó al comprar esos bienes, porque estaban destinados a la venta; si los consume él mismo sin generar IVA, se habría quedado con un descuento al que no tenía derecho.
La base gravable es el valor comercial.
El IVA del retiro no se liquida sobre el costo del bien, sino sobre su valor comercial, según el artículo 458:
«En los retiros a que se refiere el literal b) del artículo 421 del Estatuto Tributario, la base gravable será el valor comercial de los bienes.»
La duda es si el valor comercial es el precio al que el responsable compró el bien o el precio al que lo vende. La sección cuarta del Consejo de Estado se inclinó por el segundo en la sentencia 19639 del 22 de septiembre de 2016:
«Ahora, independientemente de que los bienes retirados pasen a formar parte de los activos fijos de la sociedad, para ser arrendados y para prestar servicios de comunicación y cómputo a los clientes, el valor de mercado de esos bienes es el valor a la fecha en que se hace el retiro, por lo tanto, debe tomarse el valor comercial que tendrían los bienes al momento de comercializarlos a terceros.»
Supongamos que la tienda compró el televisor en $1.000.000 y lo vende en $1.200.000. El IVA del retiro se liquida sobre $1.200.000 y es de $228.000, aunque el bien salga del inventario por su costo de $1.000.000.
El IVA del retiro es costo o gasto.
Como nadie paga ese IVA, lo asume el propio responsable, y se convierte en mayor valor del gasto o del activo al que se destina el bien. La sección cuarta del Consejo de Estado lo precisó en la sentencia 19004 del 28 de agosto de 2013:
«La Sala advierte finalmente que el IVA generado por el retiro de productos del inventario para uso de la sociedad para premios y publicidad no es un gasto independiente, sino que resulta accesorio al gasto incurrido por la sociedad, en este caso el de publicidad, razón por la cual contrario a lo señalado por el a quo, no es aplicable el artículo 115 del Estatuto Tributario, por cuanto dicho IVA debe ser tratado como un mayor valor del costo o gasto.»
Si el bien retirado se convierte en activo fijo, el IVA hace parte de su costo y se recupera en renta mediante la depreciación.
La facturación del retiro.
La Dian ha sostenido que el retiro de inventarios debe soportarse en una factura, aunque no haya comprador, para que conste el IVA generado. Explicamos la forma de hacerlo en el artículo sobre la facturación en el retiro de bienes y las muestras gratis.
Inventarios perdidos, dañados u obsoletos.
La pérdida, el hurto, el daño o la destrucción de inventarios no son una venta ni un retiro para uso propio, de modo que no causan IVA. La Dian lo reiteró la Dian en oficio 903870 de 2022:
«En lo relacionado con aquellos bienes que se rompen, pierden o sufren daño estos no causan el impuesto sobre las ventas, ya que tales hechos no constituyen venta para efectos del impuesto, debiendo contabilizarse como una pérdida, la cual deberá soportarse con los documentos pertinentes que dan crédito del hecho.»
Por eso conviene documentar la pérdida o la destrucción con actas, denuncias o certificados, para demostrar que los bienes no se vendieron ni se retiraron.
Pero sí obliga a ajustar el IVA descontable.
Que la pérdida no genere IVA no significa que no tenga efecto en el impuesto. El parágrafo del artículo 486 obliga a restar del IVA descontable el que corresponda a los bienes perdidos:
«Habrá lugar al ajuste de que trata este artículo en el caso de pérdidas, hurto o castigo de inventario a menos que el contribuyente demuestre que el bien es de fácil destrucción o pérdida, y la pérdida no excede del 3% del valor de la suma del inventario inicial más las compras.»
En otras palabras, el IVA que el responsable descontó al comprar los bienes perdidos debe reversarse, salvo que se trate de bienes de fácil destrucción o pérdida, como los perecederos, y la pérdida no supere el 3% del inventario inicial más las compras. El ajuste reduce el IVA descontable del periodo, como explicamos en el artículo sobre el IVA descontable.
La venta de inventarios obsoletos.
La venta de mercancía obsoleta o deteriorada sí causa IVA, porque es una venta como cualquier otra. El problema está en la base mínima: el artículo 463 impide que la base sea inferior al valor comercial. Como el valor comercial de un bien deteriorado es menor, el responsable puede venderlo más barato, pero conviene documentar su estado para que la Dian no le aplique el precio de un producto en buen estado.
El inventario al liquidar la empresa o cerrar el negocio.
Cuando una empresa se liquida o un negocio se cierra, el inventario que queda no desaparece del IVA. Hay tres caminos, y todos tienen consecuencias:
- Si el inventario se vende, se genera IVA como en cualquier venta, y la empresa lo declara mientras siga existiendo.
- Si se entrega a los socios como pago de sus aportes o de su parte en la liquidación, hay una transferencia de dominio, que el literal a) del artículo 421 considera venta aunque sea gratuita. El IVA se liquida sobre el valor comercial y la entrega debe facturarse.
- Si el dueño de un negocio de persona natural se queda con el inventario para su uso personal, hay un retiro para uso propio del literal b), que también causa IVA sobre el valor comercial.
En la última declaración de IVA la empresa descuenta el IVA de sus compras procedentes, y si resulta un saldo a favor puede pedirlo en devolución o compensación. Antes de cancelar la responsabilidad del IVA en el RUT, conviene haber resuelto el inventario, como explicamos en el artículo sobre el cambio de responsabilidad en el IVA.
La venta de un establecimiento de comercio.
Cuando se vende un establecimiento de comercio completo, con su mercancía, la venta se presume hecha en bloque, según el artículo 525 del código de comercio. Pero para efectos tributarios la Dian ha señalado, en el oficio 33645 de 2018, que hay que separar los bienes que lo integran:
«La enajenación de un establecimiento de comercio se presume en bloque o como unidad económica, sin necesidad de especificar detalladamente los elementos que lo integran de conformidad con el artículo 525 del Código de Comercio. Sin embargo, para efectos fiscales se deberán separar e identificar los activos que conforman el establecimiento de comercio, para poder determinar los efectos fiscales de cada uno de estos de forma individual.»
De acuerdo con nuestro criterio, la consecuencia es que la parte del precio que corresponde a las mercancías gravadas del inventario causa IVA, mientras que la que corresponde a los activos fijos no lo causa, porque su venta no está gravada, como explicamos en el artículo sobre la venta de activos fijos. Por eso conviene que el contrato discrimine el valor de cada grupo de bienes.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿El retiro de inventarios genera IVA?
Sí, cuando el responsable retira bienes gravados para su uso o para convertirlos en activos fijos, según el literal b) del artículo 421 del E.T. El IVA se liquida sobre el valor comercial del bien.
¿Qué valor se toma como base del IVA en el retiro de inventarios?
El valor comercial, que según el Consejo de Estado es el precio al que el responsable vende el bien a terceros en la fecha del retiro, no su costo.
¿Los inventarios perdidos o dañados generan IVA?
No, porque no son una venta ni un retiro. Pero obligan a restar del IVA descontable el que corresponde a esos bienes, salvo que sean de fácil destrucción y la pérdida no supere el 3% del inventario inicial más las compras.
¿La venta de mercancía obsoleta tiene IVA?
Sí, porque es una venta. Puede venderse por menos de su precio normal, pero conviene documentar su estado para justificar que su valor comercial es menor.
¿Qué pasa con el IVA del inventario al liquidar una empresa?
Si se vende, genera IVA. Si se entrega a los socios, también, porque es una transferencia de dominio, y se liquida sobre el valor comercial. En ambos casos la entrega debe facturarse.
¿La venta de un establecimiento de comercio causa IVA?
Sobre la parte del precio que corresponde a las mercancías gravadas del inventario, de acuerdo con nuestro criterio, sí. La parte que corresponde a los activos fijos no causa IVA.