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Plazos y vencimiento de los contratos: cómo se cuentan

Saber exactamente cuándo empieza y cuándo termina el plazo de un contrato no es un detalle formal: de esa fecha depende si hay incumplimiento, desde cuándo corren los intereses de mora y hasta cuándo se puede reclamar. El artículo 829 del Código de Comercio fija las reglas para contar plazos en horas, días, meses y años en los negocios mercantiles, y no siempre coinciden con lo que la intuición sugiere. ¿Cómo se cuentan, qué son los días comunes y qué pasa cuando el plazo vence en un día no hábil?

Cuándo vence un contrato.

Un contrato vence cuando expira el término fijado o cuando llega la fecha estipulada para su terminación. Su duración va desde la fecha en que inicia hasta la fecha en que termina, y ambas deben poder determinarse con precisión. La duración puede pactarse en horas, en días, en meses o en años.

Conviene distinguir tres fechas que suelen confundirse: la de suscripción, que es cuando se firma; la de inicio, que es cuando comienza la ejecución; y la de vencimiento, que es cuando expira el plazo. No tienen por qué coincidir, y el plazo se cuenta desde la fecha de inicio pactada, no desde la firma.

Las reglas del artículo 829 del Código de Comercio.

El artículo 829 del Código de Comercio establece siete reglas para el cómputo de los plazos en los negocios mercantiles:

  1. Cuando el plazo sea de horas, comenzará a contarse a partir del primer segundo de la hora siguiente y se extenderá hasta el último segundo de la última hora, inclusive.
  2. Cuando el plazo sea de días, se excluirá el día en que el negocio jurídico se haya celebrado, salvo que de la intención expresa de las partes se desprenda otra cosa.
  3. Cuando el plazo sea de meses o de años, su vencimiento tendrá lugar el mismo día del correspondiente mes o año; si este no tiene tal fecha, expirará en el último día del respectivo mes o año.
  4. El plazo que venza en día feriado se prorrogará hasta el día siguiente.
  5. El día de vencimiento será hábil hasta las seis de la tarde.
  6. Los plazos de días señalados en la ley se entenderán hábiles; los convencionales, comunes.
  7. Los plazos de gracia concedidos mediante acuerdo de las partes, con anterioridad al vencimiento del término, se entenderán como prórroga del mismo.

En los contratos civiles rige una regla equivalente para los meses y los años: según el artículo 67 del Código Civil, el primero y el último día de un plazo de meses o de años deben tener el mismo número en los respectivos meses, de modo que un plazo de un mes puede ser de 28, 29, 30 o 31 días.

Días comunes y días hábiles.

La sexta regla del artículo 829 decide muchas discusiones. Cuando el plazo lo fija la ley, los días son hábiles; cuando lo fijan las partes en el contrato, son comunes.

  • Días comunes son los que hoy llamamos días calendario o corridos: se cuentan todos, incluidos sábados, domingos y festivos.
  • Días hábiles son los que excluyen los domingos y los festivos. El Código de Comercio no los define, pero el artículo 62 de la ley 4 de 1913 dispone que en los plazos de días señalados en las leyes se entienden suprimidos los feriados y los de vacancia, de modo que el sábado es, en principio, día hábil.

La excepción son los términos judiciales: el artículo 118 del Código General del Proceso excluye del cómputo los días en que el despacho permanece cerrado, y como los juzgados no atienden los sábados, esos días no cuentan en los plazos procesales.

Como los plazos convencionales se cuentan en días comunes, quien quiera días hábiles debe pactarlo expresamente. De acuerdo con nuestro criterio, conviene escribir siempre en el contrato si los días son hábiles o calendario, aunque la ley ya lo resuelva: la regla supletiva es poco conocida y quien la ignora suele contar mal.

Cómo se cuentan los días.

El día en que se celebró el negocio no se cuenta. Supongamos que el 8 de octubre se pacta un plazo de quince días para entregar una mercancía: el conteo empieza el 9 de octubre, y como el plazo es convencional, se cuentan días corridos, de modo que vence el 23 de octubre. Si ese día fuera festivo, el plazo se prorrogaría hasta el día siguiente.

Cómo se cuentan los meses y los años.

El plazo en meses vence el mismo día del mes correspondiente. Un plazo de tres meses que corre desde el 13 de marzo vence el 13 de junio, y uno de un año que corre desde el 1 de enero de 2026 vence el 1 de enero de 2027.

La excepción es el mes que no tiene esa fecha. Un plazo de un mes contado desde el 31 de enero vence el 28 de febrero, o el 29 si el año es bisiesto, porque febrero no tiene día 31.

Ahora bien, muchos contratos no fijan un plazo que corre desde una fecha, sino una vigencia que incluye el primer día, como el arrendamiento «por un año a partir del 1 de enero» o la prestación de un servicio «por dos meses desde el 1 de julio», en que la ejecución empieza ese mismo día. De acuerdo con nuestro criterio, en esos casos la intención de las partes es que el primer día cuente como día de ejecución, y la vigencia termina el día anterior al de igual número: el contrato de dos meses desde el 1 de julio termina el 31 de agosto, y el de un año desde el 1 de enero, el 31 de diciembre. Para evitar la discusión, lo mejor es escribir en el contrato la fecha exacta de terminación.

Puede usar nuestra calculadora de plazos para determinar la fecha de vencimiento según el tipo de plazo acordado.

Qué pasa si el plazo vence en día festivo.

La norma dispone que el plazo que venza en día feriado se prorroga hasta el día siguiente. Esa regla tiene una consecuencia sobre los intereses que conviene entender bien:

  • Si el vencimiento cae en día festivo, la obligación se hace exigible el día hábil siguiente, y los intereses de mora se cuentan a partir del día posterior a ese, no desde la fecha originalmente pactada.
  • Si el vencimiento cae en día hábil y el siguiente es festivo, no hay prórroga, porque esta opera solo cuando el vencimiento mismo cae en feriado. Los intereses de mora empiezan a correr desde el día siguiente al vencimiento, aunque ese día sea inhábil.

Conviene además recordar el límite horario: el día de vencimiento es hábil hasta las seis de la tarde, de modo que el cumplimiento después de esa hora ya no se entiende oportuno.

Prórroga y plazo de gracia.

Según la séptima regla, cuando las partes acuerdan un plazo de gracia antes de que venza el término, ese plazo se entiende como una prórroga: el deudor no está en mora durante él y la obligación se vuelve exigible al terminar el nuevo plazo. Si el acuerdo se hace después del vencimiento, el deudor ya estaba en mora, y lo que hay es una refinanciación o una tolerancia del acreedor. La distinción entre extender el mismo contrato y celebrar uno nuevo se explica en el artículo sobre prorrogar y renovar un contrato.

Qué pasa si el contrato no tiene fecha de vencimiento.

No siempre hace falta una fecha. Hay contratos cuya terminación no la marca el calendario sino un hecho: el contrato de obra termina cuando la obra se entrega, y el de suministro puede pactarse por tiempo indefinido.

Pero cuando el contrato no fija plazo ni permite determinarlo, aparecen dos problemas: resulta difícil establecer si hubo incumplimiento, porque el incumplimiento supone una fecha vencida, y el vínculo puede prolongarse indefinidamente. En los contratos de tracto sucesivo sin plazo, cualquiera de las partes puede darlos por terminados avisando con antelación razonable, pero no interrumpirlos de forma intempestiva, porque ello genera responsabilidad por los perjuicios causados.

De acuerdo con nuestro criterio, en todo contrato sin plazo determinado debería pactarse expresamente el preaviso y su forma, porque la ley rara vez lo fija y su ausencia deja el asunto al criterio de un juez.

Los intereses de mora por el pago tardío.

Vencido el plazo sin que se pague, nace el derecho a cobrar intereses moratorios. Es la consecuencia patrimonial directa del vencimiento.

Si el contrato pactó intereses.

Se cobran los pactados, con un límite: no pueden exceder la tasa de usura, que corresponde a una y media veces el interés bancario corriente que certifica la Superintendencia Financiera para la modalidad de crédito respectiva. Superar ese límite no solo da lugar a la reducción de la tasa: puede configurar el delito de usura.

Si el contrato no pactó intereses.

En materia mercantil se aplica el artículo 884 del Código de Comercio, según el cual, a falta de estipulación, el interés moratorio equivale a una y media veces el interés bancario corriente. Al demandar conviene pedir expresamente la aplicación de esa norma, porque una pretensión genérica de «intereses legales» puede llevar al juez a reconocer el interés civil del seis por ciento anual, sustancialmente inferior.

La diferencia entre uno y otro se explica en los artículos sobre el interés legal y el interés remuneratorio y moratorio.

Desde cuándo y hasta cuándo se pagan.

Los intereses de mora se causan desde el día siguiente a aquel en que venció el plazo, y se pagan hasta el día en que efectivamente se realice el pago, con la salvedad ya explicada de la prórroga por día feriado. En los contratos bilaterales, además, nadie está en mora mientras la otra parte no haya cumplido o no se allane a cumplir, según explicamos en el artículo sobre la excepción de contrato no cumplido.

Por qué importa fijar bien las fechas.

Cuatro consecuencias dependen directamente de la fecha de vencimiento:

  • El incumplimiento: antes del vencimiento no lo hay, por evidente que sea que la otra parte no alcanzará a cumplir.
  • La mora y los intereses moratorios, que se causan desde el día siguiente.
  • La exigibilidad de la cláusula penal, que requiere que el deudor esté constituido en mora.
  • La prescripción, cuyo término empieza a correr desde que la obligación se hizo exigible, como se explica en el artículo sobre la acción de cumplimiento de contrato.

Ese último punto suele descuidarse y es el que hace perder derechos: el reloj de la prescripción arranca con el vencimiento.

Preguntas frecuentes.

A continuación, damos respuesta a las preguntas frecuentes realizadas por nuestros lectores.

¿Cómo se cuentan los días de un plazo contractual?

No se cuenta el día en que se celebró el negocio: el conteo empieza al día siguiente. Si el plazo lo fijaron las partes, los días son comunes o calendario e incluyen sábados, domingos y festivos; si lo fija la ley, son hábiles (art. 829 del Código de Comercio).

¿Qué son los días comunes?

Son los días calendario o corridos, sin excluir ninguno. Son la regla en los plazos fijados por las partes, salvo que pacten días hábiles.

¿El sábado es día hábil?

Sí, en principio, para los plazos legales no judiciales (art. 62 de la ley 4 de 1913); en los términos judiciales no cuenta, porque los despachos están cerrados (art. 118 del Código General del Proceso).

Si un contrato empieza el 13 de marzo y dura tres meses, ¿cuándo termina?

Depende. Si el plazo corre desde el 13 de marzo, vence el 13 de junio, porque los plazos en meses vencen el mismo día del mes correspondiente. Si la vigencia incluye el 13 de marzo como primer día de ejecución, de acuerdo con nuestro criterio termina el 12 de junio. Lo seguro es escribir la fecha exacta.

¿Qué significa fecha de suscripción del contrato?

Es la fecha en que las partes firman el contrato. No necesariamente coincide con la fecha de inicio, que es cuando comienza la ejecución y la que marca el comienzo del plazo.

¿Qué pasa si el plazo vence un día festivo?

Se prorroga hasta el día siguiente, y los intereses de mora se cuentan desde el día posterior a esa prórroga. La prórroga opera solo cuando el vencimiento mismo cae en feriado.

¿Qué pasa si el contrato no tiene fecha de vencimiento?

Mientras no haya una fecha vencida difícilmente puede hablarse de incumplimiento. En los contratos de tracto sucesivo sin plazo, cualquiera puede terminarlos avisando con antelación razonable, pero no interrumpirlos de forma intempestiva.

¿Qué intereses de mora se cobran si no se pactaron en el contrato?

En materia mercantil, los del artículo 884 del Código de Comercio, equivalentes a una y media veces el interés bancario corriente, que conviene pedir expresamente en la demanda.

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Forma de citar este artículo (APA):

Gerencie.com. (2026, octubre 2). Plazos y vencimiento de los contratos: cómo se cuentan [Entrada de blog]. Recuperado de https://www.gerencie.com/inicio-y-terminacion-de-los-plazos-en-los-contratos.html

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7 comentarios

  1. Si yo tuve un contrato laboral en una empresa, pero quiero hacer prácticas, me dicen que no se puede, ya que tuve un contrato laboral. ¿Ese contrato no tiene una fecha de vencimiento? ¿O es que no es válido ya que no laboro en la empresa desde hace dos años?

    Responder a DIANA 1 respuesta
    1. ¿Se refiere a que desea firmar un contrato de aprendizaje en una empresa con la que en el pasado había firmado un contrato laboral?

  2. Tengo un contrato que comenzó el 13 de marzo del presente año en un centro de enseñanza automovilística. Dice que el contrato tiene vigencia de tres meses. ¿El contrato comienza el mismo mes o se comienza a contar a partir de abril? ¿Qué mes terminaría este contrato?

    Responder a lili 1 respuesta
    1. El contrato inició el 13 de marzo y terminará el 13 de abril del año siguiente, cuando se cumplen 13 meses.

  3. Si un contrato inicia el 1 de julio y tiene una duración de dos meses, terminará el 31 de agosto.

    Responder a Clarita 1 respuesta
    1. En mi humilde opinión y conocimiento , el contrato terminaría el 30 de junio.

      Yohana

      1. Yohana.