Ladrillos y bloques frente al Impuesto a las ventas

Consejo de Estado, Sección cuarta.

LADRILLOS Y BLOQUES FRENTE AL IVA - Al no ser definidos expresamente por el legislador, estos deben entenderse en su sentido actual y obvio; se usan para construir la estructura básica de muros para edificaciones / LADRILLOS Y BLOQUES - Definición para efectos del IVA / TABLONES, TABLETAS, TABLONES Y TEJAS - Son diferentes para efectos del iva a los ladrillos y bloques

Toda vez que el legislador no definió expresamente las expresiones “ladrillos y bloques”, éstas deben entenderse “en su sentido natural y obvio, según el uso general de las mismas palabras”, según dispone el artículo 28 del Código Civil. Para desentrañar el significado usual de las palabras “ladrillos y bloques” puede acudirse, entre otros medios, al Diccionario de la Real Academia de la lengua española, que define estos términos. Estas definiciones responden al uso comercial, a la imagen que en general se tiene de los ladrillos y de los bloques, es decir, como aquel material de construcción en forma de prisma rectangular. Es el mismo sentido que se otorga a estas expresiones entre quienes ejercen profesiones vinculadas con la construcción, como los ingenieros o arquitectos. Lo anterior se comprueba al examinar los catálogos de productos de algunos fabricantes de bloques y ladrillos, en los que estos bienes tienen la misma forma rectangular, cuadrilátero cuyos lados opuestos son paralelos entre sí. Los bloques son regularmente huecos y se utilizan por lo general para muros de división. Los ladrillos son conocidos también como toletes. Atendiendo el artículo 29 del Código Civil, el sentido que les otorgan a las expresiones “ladrillos y bloques” quienes se dedican a profesiones relacionadas con la arquitectura o con la ingeniería civil, no se incluyen los tablones, las tabletas o las tejas, los cuales en esas ciencias, son productos diferentes de los “ladrillos y bloques”. Los “ladrillos y bloques” se usan para construir la estructura básica de muros para edificaciones (casa, edificios, bodegas, etc.). Los demás productos son los llamados “acabados”, que no son elementos fundamentales para conformar la estructura esencial de una construcción.

LADRILLOS Y BLOQUES FRENTE AL IVA - La forma es determinante para establecer su gravamen o no / PRODUCTOS PARA LA CONSTRUCCIÓN - El legislador no le otorgó exención del IVA a todos / IVA EN LA VENTA DE LADRILLOS Y BLOQUES - El legislador no pretendió hacer extensiva su exclusión a bienes diferentes a aquellos / BIENES EXCLUIDOS DEL IVA - Son solamente los ladrillos y bloques de acuerdo a su uso general y técnico / LADRILLOS Y BLOQUES EXCLUIDOS DEL IVA - Son aquellos que regularmente se usan en obras de construcción, sin perjuicio que se utilicen en otros fines

La Sala comparte el criterio de la representante del Ministerio Público en cuanto a que la forma es determinante para la descripción de estos bienes, lo que significa que son productos fabricados con arcilla, cal o base de cemento, pero si tienen apariencia diferente, no son ladrillos o bloques. De la historia de la disposición, puede concluirse que el legislador no pretendió otorgar el beneficio a todos los productos vinculados con la construcción o elaborados de arcilla. Esta exclusión fue otorgada por el artículo 43 de la Ley 488 de 1998 y en el proyecto inicial presentado por el Gobierno Nacional no fue propuesta. En síntesis, no hay elementos que permitan acudir al espíritu de la ley para establecer su finalidad o su objetivo, de suerte que puede concluirse que el legislador no pretendió otorgar el beneficio a otros bienes distintos de los enumerados en la norma, pues en tal caso, así lo hubiese señalado expresamente. No es posible hacer una interpretación extensiva de la disposición para que el beneficio se aplique a otros productos. En conclusión, la Sala no encuentra la ilegalidad invocada por el actor en las siguientes expresiones acusadas del concepto: “Lo anterior significa que ladrillos y bloques de formas diferentes no son beneficiarios de la exclusión” y “La exclusión no se extiende a las tejas ni a los enchapes y bienes distintos aun elaborados con arcilla, como tampoco a las baldosas y tabletas”, toda vez que como ya se indicó, estos productos no corresponden al uso general ni técnico de las expresiones “ladrillos” y “bloques”, ni fue la intención del legislador incluirlos dentro del beneficio. En relación con la expresión también demandada “los usualmente utilizados en obras de construcción, principalmente para levantar muros y paredes”, tampoco encuentra la Sala la ilegalidad invocada, pues contrario a lo señalado por el actor, esta frase no está significando que la exclusión se condicione al destino de los ladrillos y bloques, sino simplemente está describiendo los productos, señalando el uso regular que tienen, lo cual resulta evidente con el empleo del adverbio “usualmente”.

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Consejera ponente: LIGIA LÓPEZ DÍAZ

Bogotá D. C., diecinueve (19) de mayo de dos mil cinco (2005)

Radicación número: 11001-03-27-000-2002-00070-01(14098)

Actor: JULIO ENRIQUE CORREA RESTREPO

Demandado: DIRECCIÓN DE IMPUESTOS Y ADUANAS NACIONALES

ACCIÓN DE NULIDAD

F A L L O

El ciudadano JULIO ENRIQUE CORREA RESTREPO, actuando en nombre propio y en ejercicio de la acción pública consagrada en el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo, demandó la nulidad de algunos apartes del Concepto Unificado del Impuesto sobre las Ventas N° 0001 del 19 de junio de 2003, expedido por la Oficina Jurídica de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales.

EL ACTO DEMANDADO

Se demanda la nulidad de los apartes que se destacan a continuación del Título III “Bienes”, Capítulo I “Bienes Excluidos”, en su numeral 3 “Algunos bienes excluidos”, en cuanto contiene la definición de “ladrillos y bloques de calicanto, arcilla y con base en cemento y bloques de arcilla silvocalcárea”, así:

“Ladrillos (Art. 424 del Estatuto Tributario).
Como bienes excluidos, el artículo 424 del mismo ordenamiento señala los ladrillos y bloques de calycanto, de arcilla y con base en cemento, bloques de arcilla silvocalcárea.
De acuerdo con lo dispuesto por el artículo 28 del Código Civil, las palabras de la ley se entenderán en su sentido natural y obvio, según el uso general, salvo cuando se hayan definido para ciertas materias. Así las cosas, al no existir una definición legal para el caso particular, debemos atenernos al uso general. De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española, el ladrillo corresponde a un prisma rectangular, y los bloques a un paralelepípedo rectangular recto, entendiéndose estos como los usualmente utilizados en obras de construcción, principalmente para levantar muros y paredes.
Lo anterior significa que ladrillos y bloques de formas diferentes no son beneficiarios de la exclusión.
La exclusión no se extiende a las tejas ni a los enchapes y bienes distintos aun elaborados con arcilla, como tampoco a las baldosas y tabletas.
Adicionalmente, cuando se estipula A con (Sic) base en cemento no se está queriendo decir que deba ser en su totalidad de dicho material, siendo posible que se mezcle con otros materiales, siempre y cuando, el elemento esencial sea el cemento. En consecuencia, los bloques elaborados con arena y cemento se encuentran excluidos del impuesto sobre las ventas, (partida 68.10 del Arancel de Aduanas).”

DEMANDA

El demandante consideró que los apartes acusados del Concepto 001 de 2003 de la DIAN vulneran los artículos 424 último inciso del Estatuto Tributario, y 150 numeral 12 y 338 de la Constitución Política.

Explicó que según el artículo 424 del Estatuto Tributario están excluidos del impuesto sobre las ventas los “ladrillos y bloques de calicanto, de arcilla, y con base en cemento, bloques de arcilla silvocalcárea”, sin distinguir si se utilizan en actividades de construcción o si se destinan para enchapes o como tejas. Sin embargo, el concepto demandado limita la exoneración legal.

En su criterio están excluidos del IVA los ladrillos y bloques independientemente de su destinación, incluyendo los que se emplean para adoquinar o recubrir calles, pisos de residencias y los tejados de las construcciones.

Agregó que la definición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española de “ladrillos” o “bloques”, citada en el concepto, también comprende los aplanados, los cuales usualmente se denominan tablones, tabletas etc.

Indicó que las figuras descritas en el concepto para identificar el ladrillo del bloque, corresponden a la misma forma, toda vez que el prisma rectangular es un paralelepípedo, porque ambos cuentan con igual número de paralelogramos (6), que cada dos son opuestos y paralelos entre sí. Pueden tener seis caras y por tanto ocho lados, lo que implica que puedan quedar comprendidos ladrillos y bloques de formas diversas y con más lados.

Afirmó que el concepto incorporó sólo algunas acepciones de los términos “ladrillo” y “bloque”. Para demostrarlo invocó otras definiciones de éstas y otras palabras que se equiparan a ellas, tales como azulejo, baldosa, baldosín, sillar, Gres y solar.

Manifestó que la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales vulneró los artículos 150 y 338 de la Constitución Política, por pretender modificar la ley a través de un concepto, como ocurrió en este caso al limitar la exención tributaria y variar la base gravable.

SUSPENSIÓN PROVISIONAL

El demandante solicitó la suspensión provisional de los apartes del concepto acusado y esta Corporación mediante Auto del 26 de febrero de 2004 decidió negarla. Contra la anterior decisión no se interpuso ningún recurso.

OPOSICIÓN

La apoderada judicial de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN contestó la demanda solicitando negar las pretensiones.

Señaló que la venta de todos los bienes corporales muebles está sometida al impuesto al valor agregado, salvo aquéllos que de manera taxativa a dispuesto el artículo 424 del Estatuto Tributario, como es el caso de los “ladrillos y bloques de calicanto, de arcilla, y con base en cemento, bloques de arcilla silvocalcárea”. Agregó que las excepciones son de interpretación y aplicación restrictiva, por lo que sólo abarcan los bienes y servicios que cumplan los requisitos fijados en la ley.

Precisó que la exclusión cobija los “ladrillos” y “bloques”, no a los materiales con los que se elaboran, ni las forma diferentes a ladrillo u bloque que se elaboren con las mismas materias primas.
Según la entidad acusada, cuando se extiende el beneficio a otros bienes como los denominados enchapes, baldosas, baldosines, azulejos, gres, losas, sillar, tejas, etc., se está modificando la naturaleza del producto que esté excluido del impuesto sobre las ventas y constituye una interpretación analógica que incluye artículos no previstos en la norma.

Manifestó que ante la ausencia de definición legal, en el concepto demandado se acudió a las acepciones más comunes de las expresiones “ladrillo” y “bloque”, remitiéndose al diccionario de la real academia de la lengua española, que define la primera palabra como “un prisma rectangular” y la segunda como “un paralelepípedo rectangular recto”, entendiéndose que estos bienes corresponden a los más usados en obras de construcción para levantar muros y paredes.

Indicó que los “ladrillos” y “bloques” son productos diferentes de los enchapes, baldosas, baldosines, enchapes, tejas, etc., que a pesar de estar elaborados con los mismos materiales, tienen formas muy diferentes y son utilizados para acabados decorativos y ornamentales.

Concluyó que el concepto acusado no pretendió restringir el beneficio, sino en concordancia con la norma superior, delimitar el beneficio para los ladrillos y bloques, transcribiendo la definición del diccionario, con el fin de hacer más explícita la diferencia frente a otros artículos.

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN

El demandante destacó que el artículo 424 del Estatuto Tributario, de acuerdo con el texto del artículo 30 de la Ley 788 de 2002, no identificó los ladrillos y los bloques excluidos del IVA, de acuerdo con la nomenclatura NANDINA, como lo hizo con los demás bienes.

Toda vez que el legislador omitió la referencia al arancel, se entiende que comprenden todo tipo de ladrillos y bloques elaborados con los materiales allí mencionados, sin distinguir ni forma, destinación o utilización específica, como lo hizo la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales en el concepto demandado a limitar el beneficio a los utilizados en obras de construcción y excluyendo a los bienes de formas diferentes a las enunciadas den la doctrina oficial.

Llamó la atención sobre la remisión a la posición 68.10 del arancel que hizo el concepto demandado, pues dicha partida comprende todas las manufacturas de cemento, hormigón o piedra artificial, incluyendo las tejas.

También advirtió que los ladrillos están relacionados en otras posiciones del arancel otorgándoles un carácter similar al de otros bienes. Es el caso de las partidas 69.01, 69.02, 69.04, 69.07 y 69.08.

Invocó el artículo 27 del Código Civil, para sentenciar que donde la ley no distingue, no puede el interprete distinguir, como lo hizo el concepto tributario denunciado que en consecuencia viola las normas superiores.

La parte demandada reiteró los argumentos expuestos en la contestación de la demanda, manifestando que no se vulneraron las normas invocadas por el actor.

MINISTERIO PÚBLICO

La Procuradora Sexta (6ª) Delegada ante esta Corporación manifestó que dentro de los bienes que no causan el impuesto sobre las ventas, citados por el artículos 424 del Estatuto Tributario se encuentran los “ladrillos y bloques de calicanto, de arcilla, y con base de cemento, bloques de arcilla silvocalcarea”, pero dado que la ley no definió expresamente estos conceptos, deben ser delimitados por el intérprete de acuerdo con el artículo 28 del Código Civil, mediante la acepción que comprenda su connotación más obvia y natural, según su uso más general.

De acuerdo con el diccionario de la Real Academia de la Lengua se entiende por “ladrillo” aquel prisma rectangular y por “bloque” aquel paralelepípedo rectangular recto de materia dura. Para la representante del Ministerio Público, éstas son las definiciones que corresponden al sentido natural y obvio, así como a lo pretendido por el legislador.

Consideró que dentro de estas definiciones no se incluyen las baldosas, baldosines, enchapes, tejas, etc., teniendo en cuenta que prima la forma de los productos, como los materiales con los que han sido elaborados. Estos bienes no corresponden con el sentido natural y obvio de “ladrillos” o “bloques”.

Aclaró que si bien el diccionario de la Real Academia de la Lengua señala que “por extensión reciben este nombre otros elementos de construcción semejantes…”; ampliar a otros bienes la exclusión, implica interpretar extensivamente la norma, lo cual no es posible tratándose de disposiciones de excepción.

En consecuencia, estimó que las expresiones demandadas “ladrillos y bloques de formas diferentes no son beneficiarios de la exclusión” o “La exclusión no se extiende a las tejas ni a los enchapes y bienes distintos aun elaborados con arcilla”, del Concepto 001 de 2003 de la DIAN resultan plenamente válidas y legales.

Por el contrario, la expresión “los usualmente utilizados en obras de construcción, principalmente para levantar muros y paredes” contenida en el concepto, debe ser anulada, toda vez que las definiciones de ladrillos y bloques no discriminan respecto de la destinación que se les de a dichos bienes.

Por lo expuesto, la señora Procuradora delegada solicitó acceder parcialmente a las súplicas de la demanda.

CONSIDERACIONES DE LA SECCIÓN

Corresponde a la Sala resolver sobre la legalidad de los apartes demandados del Concepto Unificado de Impuesto sobre las Ventas N° 0001 del 19 de junio de 2003, expedido por la Oficina Jurídica de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales.

El debate se concreta en definir si la entidad demandada a través del Concepto acusado, limitó la exclusión del impuesto sobre las ventas que la ley dispuso para los ladrillos y bloques, y por tanto si excedió sus potestades.

El acto acusado, en los apartes que se discuten, pretendió interpretar la exclusión que contiene el artículo 424 del Estatuto Tributario el cual dispone:

“Artículo 424.—Modificado. L. 788/2002, art. 30. Bienes excluidos del impuesto. Los siguientes bienes se hallan excluidos del impuesto y por consiguiente su venta o importación no causa el impuesto a las ventas. Para tal efecto se utiliza la nomenclatura arancelaria Nandina vigente:
(…)
Ladrillos y bloques de calicanto, de arcilla, y con base en cemento, bloques de arcilla silvocalcare.” (Sic)

Se advierte que en este caso, el legislador no describió los bienes utilizando la nomenclatura arancelaria, como ocurre con los demás productos excluidos que se mencionan en el artículo 424 del Estatuto Tributario.

Por ello, para establecer el alcance del beneficio tributario, se debe acudir a las reglas de interpretación consagradas en los artículos 25 y siguientes del Código Civil.

Toda vez que el legislador no definió expresamente las expresiones “ladrillos y bloques”, éstas deben entenderse “en su sentido natural y obvio, según el uso general de las mismas palabras”, según dispone el artículo 28 del Código Civil.

Para desentrañar el significado usual de las palabras “ladrillos y bloques” puede acudirse, entre otros medios, al Diccionario de la Real Academia de la lengua española, que define estos términos así:

“Ladrillo. 1. m. Masa de barro, en forma de paralelepípedo [1] rectangular, que, después de cocida, sirve para construir muros, solar habitaciones, etc. 2. m. Elemento de construcción semejante hecho de otra materia.”
“Bloque. 1. m. Trozo grande de un material compacto, especialmente de piedra sin labrar. Bloque de hielo. 2. m. Sillar[2] artificial hecho de hormigón. 3. m. Paralelepípedo recto rectangular de materia dura.”

Estas definiciones responden al uso comercial, a la imagen que en general se tiene de los ladrillos y de los bloques, es decir, como aquel material de construcción en forma de prisma rectangular.

Es el mismo sentido que se otorga a estas expresiones entre quienes ejercen profesiones vinculadas con la construcción, como los ingenieros o arquitectos. Lo anterior se comprueba al examinar los catálogos de productos de algunos fabricantes de bloques y ladrillos, en los que estos bienes tienen la misma forma rectangular, cuadrilátero cuyos lados opuestos son paralelos entre sí. Los bloques son regularmente huecos y se utilizan por lo general para muros de división. Los ladrillos son conocidos también como toletes.[3]

Atendiendo el artículo 29 del Código Civil, el sentido que les otorgan a las expresiones “ladrillos y bloques” quienes se dedican a profesiones relacionadas con la arquitectura o con la ingeniería civil, no se incluyen los tablones, las tabletas o las tejas, los cuales en esas ciencias, son productos diferentes de los “ladrillos y bloques”.

Los “ladrillos y bloques” se usan para construir la estructura básica de muros para edificaciones (casa, edificios, bodegas, etc.). Los demás productos son los llamados “acabados”, que no son elementos fundamentales para conformar la estructura esencial de una construcción.

Es por ello que la Sala comparte el criterio de la representante del Ministerio Público en cuanto a que la forma es determinante para la descripción de estos bienes, lo que significa que son productos fabricados con arcilla, cal o base de cemento, pero si tienen apariencia diferente, no son ladrillos o bloques.

De la historia de la disposición, puede concluirse que el legislador no pretendió otorgar el beneficio a todos los productos vinculados con la construcción o elaborados de arcilla. Esta exclusión fue otorgada por el artículo 43 de la Ley 488 de 1998 y en el proyecto inicial presentado por el Gobierno Nacional no fue propuesta.[4]

Posteriormente en la ponencia para segundo debate del proyecto de ley, la Cámara de Representantes incluyó una modificación “para incluir con la tarifa del 10% a los ladrillos de arcilla”.[5] Sin embargo el texto aprobado en primer debate en sesión conjunta de las comisiones terceras y cuartas de la Cámara de Representantes y el Senado de la República para el artículo 27 “Bienes que no causan el impuesto (sobre las ventas)”, fue el siguiente:

También estarán excluidos los dispositivos anticonceptivos para uso femenino, los cuadernos, el agua, la leche en polvo maternizada, el ladrillo de arcilla, los medicamentos acondicionados para ventas al por menor (…) [6]

Finalmente la plenaria de la Cámara de Representantes aprobó el siguiente texto, que se mantuvo en los debates posteriores hasta quedar en el artículo 43 de la Ley 488 de 1998:

“Artículo 27. Bienes que no causan el impuesto. El artículo 424 del Estatuto Tributario quedará así:
“Artículo 424. Bienes que no causan el impuesto. Los siguientes bienes se hallan excluidos del impuesto y por consiguiente su venta o importación no causa el impuesto a las ventas. Para tal efecto se utiliza la nomenclatura arancelaria Nandina vigente:
(…)
Ladrillos y bloques de calicanto, de arcilla, y con base en cemento, bloques de arcilla silvocalcárea.” (Sic)

Como se observa en los debates del Congreso de la República inicialmente se planteó el beneficio para los “ladrillos de arcilla” y posteriormente se amplió también a los “de calicanto” y aquellos “con base en cemento”, así como a los “bloques” hechos en los mismos materiales.

Hecho el seguimiento de la expedición de la ley 488 de 1998, este artículo apareció sin explicación alguna en la Gaceta 171 del 7 de septiembre de 1998 gravando los ladrillos de arcilla con una tarifa diferencial menor, después en la gaceta 318 del 4 de diciembre de 1998 aparecen los bienes pero excluidos del IVA, sin que se indiquen las razones para ello. En síntesis, no hay elementos que permitan acudir al espíritu de la ley para establecer su finalidad o su objetivo, de suerte que puede concluirse que el legislador no pretendió otorgar el beneficio a otros bienes distintos de los enumerados en la norma, pues en tal caso, así lo hubiese señalado expresamente. No es posible hacer una interpretación extensiva de la disposición para que el beneficio se aplique a otros productos.

En conclusión, la Sala no encuentra la ilegalidad invocada por el actor en las siguientes expresiones acusadas del concepto: “Lo anterior significa que ladrillos y bloques de formas diferentes no son beneficiarios de la exclusión” y “La exclusión no se extiende a las tejas ni a los enchapes y bienes distintos aun elaborados con arcilla, como tampoco a las baldosas y tabletas”, toda vez que como ya se indicó, estos productos no corresponden al uso general ni técnico de las expresiones “ladrillos” y “bloques”, ni fue la intención del legislador incluirlos dentro del beneficio.

En relación con la expresión también demandada “los usualmente utilizados en obras de construcción, principalmente para levantar muros y paredes”, tampoco encuentra la Sala la ilegalidad invocada, pues contrario a lo señalado por el actor, esta frase no está significando que la exclusión se condicione al destino de los ladrillos y bloques, sino simplemente está describiendo los productos, señalando el uso regular que tienen, lo cual resulta evidente con el empleo del adverbio “usualmente”.

La exclusión no depende del destino final de estos bienes, pero es claro que los ladrillos y bloques objeto del beneficio son aquéllos que regularmente se usan en obras de construcción, sin perjuicio que se utilicen en otros fines.

Por lo demás, desde la Ley 223 de 1995 existe la devolución o compensación del IVA pagado en la adquisición de materiales de construcción para vivienda de interés social que cumplan con los requisitos legales [7]. Beneficio que está claramente orientado a permitir que los sectores más vulnerables de la población accedan a este tipo de vivienda.

Por todo lo expuesto, la Sala negará las súplicas de la demanda.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley.

F A L L A:

NIÉGANSE las súplicas de la demanda.

Cópiese, notifíquese, comuníquese y publíquese.

Cúmplase.

Se deja constancia de que esta providencia se estudió y aprobó en la sesión de la fecha.

JUAN ÁNGEL PALACIO HINCAPIÉ LIGIA LÓPEZ DÍAZ
Presidente de la Sección

MARIA INES ORTIZ BARBOSA HECTOR J. ROMERO DÍAZ

RAÚL GIRALDO LONDOÑO
Secretario


[1] Sólido compuesto por seis paralelogramos, siendo iguales y paralelos cada dos opuestos entre si. Diccionario Real Academia de la Lengua Española.
[2] Cada una de las piedras labradas, por lo común en forma de paralelepípedo rectángulo, que forma parte de una construcción de sillería. Diccionario Real Academia de la Lengua Española.
[3] Lo anterior puede verificarse en los catálogos de las páginas de Internet de algunos de los productores, V.gr. http://www.ladrilleraarca.com/productos/; http://www.santafe.com.co/; http://www.colcerama.com/index.htm; http://www.moorebrick.com/home.htm.
[4] Gaceta del Congreso 171 del 7 de septiembre de 1998, pags. 27 a 42.
[5] Gaceta del Congreso 318 del 4 de diciembre de 1998. pag. 5 y 7.
[6] Gaceta del Congreso 318 del 4 de diciembre de 1998. pag. 14.
[7] Regulada actualmente por el artículo 49 de la Ley 633 de 2000 que adicionó el parágrafo 2° del artículo 850 del Estatuto tributario.

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