Las consignaciones bancarias no son necesariamente ingresos: pueden ser préstamos, pagos de deudas, traslados entre cuentas o dinero de terceros. La ley no presume que todo lo que entra a la cuenta de una persona sea ingreso; lo que presume, en el artículo 755-3 del Estatuto Tributario, es que las consignaciones en cuentas de terceros que pertenecen al contribuyente generaron renta. Pero la Dian sí puede pedir que se explique su origen. ¿Qué se declara y cómo se justifican?
Las consignaciones no son necesariamente ingresos.
Un ingreso es lo que una persona recibe por su trabajo, sus ventas, sus inversiones o cualquier otra fuente que incrementa su patrimonio. Una consignación es solo el ingreso de dinero a una cuenta bancaria, por cualquier razón.
Muchas consignaciones no son ingresos: el desembolso de un crédito, el pago que un amigo hace de una deuda, un traslado desde otra cuenta propia, el dinero que un familiar consigna para gastos del hogar o para que se le entregue a otra persona. Por eso las consignaciones no se declaran como tales: se declaran los ingresos, que pueden haber llegado o no por consignación.
Para qué sirven las consignaciones en la declaración de renta.
En las personas naturales, las consignaciones sirven para saber si se está obligado a declarar. Quien en el año recibe consignaciones, depósitos o inversiones financieras por más de 1.400 UVT debe declarar renta, aunque sus ingresos sean menores. El valor en pesos para cada año puede consultarse en el artículo sobre la UVT.
Ese tope cuenta todo lo que entra a las cuentas, sea o no ingreso. Por eso una persona puede quedar obligada a declarar por dineros que no son suyos, como explicamos en el artículo sobre el riesgo de prestar las cuentas bancarias.
Pero estar obligado a declarar no significa declarar las consignaciones como ingreso. En la declaración se incluyen solo los ingresos reales, y el formulario 210 no tiene una casilla para las consignaciones.
La presunción del artículo 755-3.
La presunción que sí existe se refiere a cuentas de terceros. El artículo 755-3 del Estatuto Tributario dispone en su primer inciso:
«Cuando exista indicio grave de que los valores consignados en cuentas bancarias o de ahorro que figuren a nombre de terceros, pertenecen a ingresos originados en operaciones realizadas por el contribuyente, se presumirá legalmente que el monto de las consignaciones realizadas en dichas cuentas durante el período gravable ha originado una renta líquida gravable equivalente a un cincuenta por ciento (50%) del valor total de las mismas, independientemente de que figuren o no en la contabilidad.»
La norma responde a una práctica conocida: pedir a clientes que consignen en cuentas de familiares o amigos para que los ingresos no aparezcan a nombre del contribuyente, o para no superar los topes de renta o de IVA.
Si el contribuyente es responsable del IVA, el mismo valor se adiciona como ingreso gravado, repartido entre los períodos en proporción a las ventas declaradas. Y los mayores impuestos que resulten no admiten descuentos.
¿Aplica a las cuentas propias?
La letra de la norma se refiere a cuentas de terceros. Sin embargo, la sección cuarta del Consejo de Estado, en la sentencia 19495 del 8 de octubre de 2015, precisó que también puede aplicarse a cuentas a nombre del propio contribuyente que este maneja por fuera de su contabilidad:
«Respecto de las cuentas en que deben depositarse los supuestos ingresos, la Sección ha dicho que deben ser de terceros o que estén a nombre del contribuyente y que no figuren en su contabilidad, es decir, aquellas que el contribuyente decide manejar «extracontablemente».»
En consecuencia, para quien lleva contabilidad, mantener cuentas propias por fuera de ella lo expone a esta presunción. Para quien no lleva contabilidad, la presunción del 755-3 no se aplica a sus cuentas propias.
La Dian puede pedir que explique el origen.
Que no haya presunción sobre las cuentas propias no significa que la Dian no pueda cuestionar sus consignaciones. El artículo 786 del Estatuto Tributario dispone:
«Cuando exista alguna prueba distinta de la declaración de renta y complementarios del contribuyente, sobre la existencia de un ingreso, y éste alega haberlo recibido en circunstancias que no lo hacen constitutivo de renta, está obligado a demostrar tales circunstancias.»
Con base en esa norma, la Dian ha adicionado como ingresos las consignaciones que superaban lo declarado cuando el contribuyente no pudo probar que tenían otro origen. Es lo que ocurrió en el caso resuelto por el Consejo de Estado en la sentencia 19782 del 10 de julio de 2014, en el que se confirmó la adición.
Por eso conviene conservar la prueba del origen de las consignaciones importantes que no son ingresos: el contrato del crédito, el recibo del familiar que consignó, los mensajes o correos que expliquen la operación, o el extracto de la cuenta propia de donde salió el traslado.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Las consignaciones bancarias son ingresos?
No necesariamente. Pueden ser créditos, pagos de deudas, traslados entre cuentas o dinero de terceros. Solo se declaran como ingreso las que lo son.
¿En qué casilla del formulario 210 van las consignaciones?
En ninguna. Las consignaciones sirven para saber si se está obligado a declarar; en el formulario se declaran los ingresos según la cédula que corresponda.
¿Si me consignan 50 millones de pesos debo pagar impuestos?
No necesariamente. Si supera el tope de consignaciones debe declarar renta, pero solo paga impuesto sobre lo que sea ingreso gravable. Debe poder demostrar el origen de lo que no lo es.
¿Las consignaciones que me hace mi pareja para gastos del hogar son ingresos?
No son ingresos, pero sí cuentan para el tope de consignaciones. Si lo supera, debe declarar renta, aunque no las incluya como ingreso.
¿Las consignaciones hacen parte del patrimonio?
No. Lo que hace parte del patrimonio es el saldo de las cuentas al 31 de diciembre.
¿Cómo demuestro ante la Dian que el monto de las consignaciones bancarias no son totalmente ingresos brutos, sino operaciones ajenas a mi actividad como asalariado? En el formulario 210, ¿se debe indicar como INGRESO la diferencia de ingresos vs. las consignaciones bancarias o no se debe realizar ningún proceso con esa información de las cuentas?
Las consignaciones no son necesariamente ingresos. Se utilizan para determinar la obligación de declarar y no significa que deban registrarse como ingresos.
En el ingreso se incluye lo que en realidad es ingreso, como salarios, arrendamientos, intereses y rendimientos financieros, etc.
Si, por medio de un cheque, consigné de un banco a otro por efectos de compra de cartera, ¿debo declarar esa consignación así no entrara a mi cuenta personal?
En primer lugar, es pertinente aclarar que las consignaciones no necesariamente implican ingreso y, por tanto, si no corresponden a un ingreso, no se declaran, como es el caso que plantea, donde lo que se está comprando es una cartera, no vendiendo un bien o servicio que le genere un ingreso.
Ahora, las consignaciones se tienen en cuenta para determinar la obligación de declarar o no, y sólo se cuentan los movimientos de sus cuentas, es decir, el dinero que ingresa a sus cuentas; y si el cheque entra a una cuenta de terceros, que suponemos es la persona que le vendió la cartera, no cuenta porque no es una consignación suya.
Hola, ¿qué hago en renta si recibí dineros en mi cuenta por la actividad que ejerce mi pareja como independiente? Adicionalmente, hay facturas de compra a mi nombre; sin embargo, los ingresos no son para mí.
Si usted superó el tope de consignaciones por los dineros de su pareja, deberá declarar renta, y los ingresos que declare serán aquellos que están a su nombre, para lo cual puede apoyarse en el reporte de información exógena que puede descargar de su cuenta en la plataforma de la Dian.
Puede no declarar como ingresos los que corresponden a su pareja, pero en caso de que la Dian le pida explicaciones, deberá poder acreditar que no eran ingresos suyos; si no puede acreditarlos, lo más prudente es declararlos.
Quería saber si compro USDT o Tether en Colombia a diario por 50 mil dólares y tengo mis consignaciones de compra. Lo hago mediante la plataforma Binance y con ello tengo las consignaciones de cada cliente, es decir, llevo mi trazabilidad. Los vendo en el exterior y nuevamente realizo ese proceso a diario. Soy consciente de que tengo que pagar mi declaración de renta y la voy a presentar, pagando lo correspondiente. ¿Qué más me pueden usted aconsejar, además? Adicionalmente, estoy creando un sistema para poder hacer mi negocio a través de una app. Muchas gracias.
Debe poder llevar un registro detallado de las ganancias que obtenga en cada transacción y así poder probar el monto de los ingresos a declarar, para evitar que la Dian, ante altos movimientos bancarios, interprete que está omitiendo ingresos.
Buena tarde, una pregunta: si una persona tiene 122.000.000 en consignaciones de su esposo para gastos del hogar, pero la esposa no trabaja, esas consignaciones son únicamente de hogar, ¿se debe declarar?