El sistema general de riesgos laborales es el conjunto de entidades, normas y procedimientos destinados a prevenir, proteger y atender a los trabajadores frente a los accidentes de trabajo y las enfermedades laborales, según el artículo 1 de la ley 1562 de 2012. Lo administran las ARL, lo financia el empleador con una cotización que depende del nivel de riesgo, y cubre la atención médica, las incapacidades, la invalidez y la muerte de origen laboral. ¿Quiénes deben estar afiliados, qué cubre y qué obligaciones tienen empleadores y trabajadores?
Qué es el sistema general de riesgos laborales.
El sistema general de riesgos laborales, antes llamado sistema de riesgos profesionales, es uno de los tres subsistemas de la seguridad social, junto con salud y pensiones. Lo define así el artículo 1 de la ley 1562 de 2012:
«Es el conjunto de entidades públicas y privadas, normas y procedimientos, destinados a prevenir, proteger y atender a los trabajadores de los efectos de las enfermedades y los accidentes que puedan ocurrirles con ocasión o como consecuencia del trabajo que desarrollan.»
La norma destaca tres funciones: prevenir, es decir, evitar que ocurran accidentes y enfermedades; proteger, pagando las prestaciones cuando ocurren; y atender, prestando la atención médica y la rehabilitación. Hacen parte del sistema las normas de seguridad y salud en el trabajo que buscan mejorar las condiciones laborales.
El régimen está en el decreto ley 1295 de 1994, la ley 776 de 2002 y la ley 1562 de 2012, y su reglamentación está compilada en el decreto 1072 de 2015. Las generalidades de la seguridad social las explicamos en el artículo sobre qué es la seguridad social.
Quiénes deben estar afiliados a una ARL.
El artículo 2 de la ley 1562 de 2012 obliga a afiliarse, entre otros, a:
- Los trabajadores con contrato de trabajo, y los servidores públicos.
- Los contratistas con contrato de prestación de servicios de más de un mes.
- Los pensionados que se reincorporan a trabajar.
- Los estudiantes que deban ejecutar trabajos que signifiquen fuente de ingreso para la institución o cuyo entrenamiento implique un riesgo ocupacional.
- Los trabajadores independientes que laboren en actividades de alto riesgo.
- Los miembros de cooperativas y precooperativas de trabajo asociado.
Los demás trabajadores independientes, como el tendero o el plomero que trabajan por su cuenta, pueden afiliarse voluntariamente, siempre que coticen también a salud y pensión, como explicamos en el artículo sobre los riesgos laborales en trabajadores independientes.
Quién paga la cotización.
Por los trabajadores dependientes, la cotización la paga en su totalidad el empleador; nunca se le descuenta al trabajador. Su valor depende del nivel de riesgo de la actividad, del I al V, con tarifas que van del 0,522% al 6,960% del ingreso base de cotización, como explicamos en el artículo sobre los porcentajes ARL según el nivel de riesgo.
Por los contratistas, la cotización la paga el contratista en los riesgos I, II y III, y el contratante en los riesgos IV y V.
Qué cubre el sistema.
Cuando ocurre un accidente de trabajo o se diagnostica una enfermedad laboral, la ARL reconoce dos clases de prestaciones:
- Prestaciones asistenciales: atención médica, quirúrgica, terapéutica y farmacéutica, hospitalización, odontología, prótesis y órtesis, rehabilitación física y profesional, y los gastos de traslado necesarios.
- Prestaciones económicas: subsidio por incapacidad temporal, equivalente al 100% del ingreso base de cotización; indemnización por incapacidad permanente parcial; pensión de invalidez; pensión de sobrevivientes; y auxilio funerario.
Las prestaciones económicas se regulan en la ley 776 de 2002. Dependen del ingreso base de cotización y de la pérdida de capacidad laboral, no del nivel de riesgo: el nivel solo define cuánto cuesta el seguro.
Si el empleador no afilió al trabajador, la ARL no responde y es el empleador quien debe pagar todas estas prestaciones, como explicamos en el artículo sobre qué pasa si no se afilia al trabajador a la seguridad social. Qué se considera accidente de trabajo lo explicamos en el artículo sobre la diferencia entre incidente y accidente de trabajo.
Obligaciones del empleador.
El artículo 21 del decreto ley 1295 de 1994, modificado en parte por la ley 1562 de 2012, fija las obligaciones del empleador en el sistema, entre ellas:
- Pagar la totalidad de la cotización de los trabajadores a su servicio y trasladarla a la ARL dentro de los plazos.
- Procurar el cuidado integral de la salud de los trabajadores y de los ambientes de trabajo.
- Implementar y financiar el sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo de la empresa.
- Notificar a la ARL los accidentes de trabajo y las enfermedades laborales.
- Facilitar los espacios y tiempos para la capacitación de los trabajadores y para los programas de promoción y prevención de la ARL.
- Informar a la ARL las novedades laborales de sus trabajadores, como ingresos, retiros y cambios de salario.
Obligaciones de los trabajadores.
El artículo 22 del mismo decreto, también modificado por la ley 1562 de 2012, impone a los trabajadores, entre otras, estas obligaciones:
- Procurar el cuidado integral de su salud.
- Suministrar información clara, veraz y completa sobre su estado de salud.
- Cumplir las normas e instrucciones del sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo de la empresa y asistir a los programas de promoción y prevención.
- Participar en la prevención de los riesgos laborales en los comités paritarios o como vigías.
- Si son pensionados por invalidez laboral, mantener actualizados sus datos e informar a la ARL cualquier cambio en las causas de la pensión.
Las ARL.
Las administradoras de riesgos laborales, ARL, son las aseguradoras que administran el sistema. Reciben las cotizaciones, asesoran a las empresas en prevención, reconocen las prestaciones y califican el origen de los accidentes y enfermedades.
El empleador escoge la ARL de sus trabajadores; el contratista escoge la suya y debe tener una sola para todos sus contratos. La cobertura empieza el día siguiente a la afiliación, de modo que el trabajador debe estar afiliado a más tardar el día anterior al inicio de labores.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué es el sistema general de riesgos laborales?
Es el subsistema de la seguridad social que previene y atiende los accidentes de trabajo y las enfermedades laborales, administrado por las ARL.
¿Qué significa SGRL?
Son las siglas del sistema general de riesgos laborales.
¿Quién paga la ARL de un trabajador?
El empleador, en su totalidad. En los contratos de prestación de servicios, el contratista en los riesgos I a III y el contratante en los riesgos IV y V.
¿Qué cubre la ARL?
La atención médica y la rehabilitación, las incapacidades, la indemnización por incapacidad permanente parcial, la pensión de invalidez y la de sobrevivientes derivadas de un accidente de trabajo o una enfermedad laboral.
¿Desde cuándo cubre la ARL?
Desde el día siguiente a la afiliación. Por eso la afiliación debe hacerse a más tardar el día anterior al inicio de labores.