En este artículo 21 secciones
- Qué es el EBITDA.
- Para qué sirve el EBITDA.
- Fórmula del EBITDA.
- Ejemplo de cálculo del EBITDA.
- Margen EBITDA.
- El EBITDA ajustado.
- Qué dice y qué no dice el EBITDA.
- Limitaciones del EBITDA.
- Cómo calcular el EBITDA en Excel.
- Preguntas frecuentes.
- ¿Qué es el EBITDA en palabras sencillas?
- ¿Qué significa EBITDA en español?
- ¿Cuál es la fórmula del EBITDA?
- ¿Qué es el margen EBITDA?
- ¿El EBITDA es lo mismo que el flujo de caja?
- ¿Qué diferencia hay entre EBIT y EBITDA?
- ¿El EBITDA aparece en los estados financieros?
- ¿Un EBITDA positivo significa que la empresa es rentable?
- Artículos relacionados
El EBITDA es la utilidad operacional de una empresa antes de restar las depreciaciones y amortizaciones, es decir, lo que gana con su operación antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Se usa como una medida rápida de la capacidad del negocio para generar caja, porque excluye gastos que no implican salida de dinero y el efecto de la forma de financiación. No es un indicador definido en las normas contables, y por eso conviene entender qué incluye y qué no. ¿Cómo se calcula y cómo se interpreta?
Qué es el EBITDA.
EBITDA es la sigla en inglés de earnings before interest, taxes, depreciation and amortization. En español se traduce como utilidad antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones.
Cada exclusión tiene una razón:
- Los intereses se excluyen porque dependen de cómo se financió la empresa, no de cómo opera.
- Los impuestos se excluyen porque dependen del régimen tributario y de decisiones fiscales.
- Las depreciaciones y amortizaciones se excluyen porque son gastos contables que reparten en el tiempo el costo de los activos, pero no implican una salida de dinero en el periodo.
Lo que queda es el resultado de la operación en su estado más puro: cuánto genera el negocio con lo que vende y lo que gasta para operar, sin importar cómo está financiado ni qué tan antiguos son sus activos.
Para qué sirve el EBITDA.
El EBITDA tiene tres usos principales.
Estimar la generación de caja operativa. Es una aproximación rápida al dinero que produce la operación. El cálculo exacto está en el estado de flujos de efectivo, pero el EBITDA se obtiene en segundos a partir del estado de resultados. Su diferencia con el flujo de caja libre se explica más adelante.
Comparar empresas. Como excluye la deuda, los impuestos y la depreciación, permite comparar la operación de empresas con distinta estructura financiera o con activos de distinta antigüedad.
Medir la capacidad de endeudamiento. Los bancos lo usan para saber cuánta deuda puede soportar una empresa. La relación entre la deuda financiera y el EBITDA indica cuántos años de operación tomaría pagarla; muchos créditos empresariales fijan un límite a esa relación.
Fórmula del EBITDA.
El EBITDA se puede calcular por dos caminos que llegan al mismo resultado.
Desde la utilidad operacional.
Es el camino más directo:
EBITDA = utilidad operacional + depreciaciones + amortizaciones
La utilidad operacional ya excluye los intereses y los impuestos, de modo que solo hay que sumarle lo que se restó por depreciaciones y amortizaciones.
Desde la utilidad neta.
Se parte del último renglón del estado de resultados y se le devuelve todo lo excluido:
EBITDA = utilidad neta + impuesto de renta + gastos financieros + depreciaciones + amortizaciones
Si la empresa tiene ingresos financieros u otros ingresos y gastos no operacionales, deben restarse o sumarse para llegar a la utilidad operacional, porque tampoco hacen parte de la operación.
Algunos textos presentan un paso intermedio, el EBIT, que es la utilidad antes de intereses e impuestos. En la práctica, el EBIT coincide con la utilidad operacional.
Ejemplo de cálculo del EBITDA.
Supongamos una empresa comercial con este estado de resultados, en el que los gastos de administración y ventas incluyen $10.000.000 de depreciaciones y amortizaciones:
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Ventas | $560.000.000 |
| Costo de ventas | $350.000.000 |
| Gastos de administración y ventas | $120.000.000 |
| Utilidad operacional | $90.000.000 |
| Gastos financieros | $9.000.000 |
| Utilidad antes de impuestos | $81.000.000 |
| Impuesto de renta | $28.350.000 |
| Utilidad neta | $52.650.000 |
Por el primer camino: 90.000.000 + 10.000.000 = $100.000.000.
Por el segundo: 52.650.000 + 28.350.000 + 9.000.000 + 10.000.000 = $100.000.000.
El EBITDA de la empresa es de $100.000.000. Aunque la utilidad neta fue de $52.650.000, la operación generó cerca de $100.000.000 antes de pagar intereses e impuestos y de reponer sus activos.
Margen EBITDA.
Para comparar empresas de distinto tamaño, el EBITDA se expresa como porcentaje de las ventas:
Margen EBITDA = EBITDA ÷ ventas × 100
En el ejemplo: 100.000.000 ÷ 560.000.000 = 17,86%. De cada $100 vendidos, la operación genera $17,86 antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Este y los demás márgenes se explican en el artículo sobre indicadores de rentabilidad.
El EBITDA ajustado.
En la práctica, muchos analistas le suman al EBITDA otros gastos que tampoco implican salida de dinero, como el deterioro de la cartera o de los inventarios, o que no se repiten, como una indemnización o un gasto de reestructuración. El resultado se llama EBITDA ajustado.
Supongamos un comerciante de vehículos con ventas por $50.000, compras de mercancía por $25.000, gastos varios por $5.000, gastos de personal por $10.000, deterioro de cartera por $2.000, deterioro de inventarios por $3.000, intereses por $1.000 e impuesto de renta por $1.000. Su utilidad neta es de $3.000.
Su utilidad operacional, que coincide con el EBIT, es 3.000 + 1.000 + 1.000 = $5.000. Como no tiene depreciaciones ni amortizaciones, su EBITDA en sentido estricto también es de $5.000. Si se le suman los deterioros, el EBITDA ajustado es de $10.000.
De acuerdo con nuestro criterio, el EBITDA ajustado puede ser útil, pero siempre debe identificarse como tal y explicarse qué partidas se sumaron. Como el EBITDA no está definido en las normas contables, cada empresa puede ajustarlo a su conveniencia, y es allí donde suelen inflarse las cifras que se presentan a los inversionistas.
Qué dice y qué no dice el EBITDA.
Supongamos dos proyectos idénticos en su operación, uno financiado en un 60% con deuda y otro sin deuda:
| Concepto | Proyecto A (con deuda) | Proyecto B (sin deuda) |
|---|---|---|
| Ingresos | $50.000.000 | $50.000.000 |
| Costos y gastos, sin depreciación | $30.000.000 | $30.000.000 |
| EBITDA | $20.000.000 | $20.000.000 |
| Gastos financieros | $6.000.000 | $0 |
| Depreciaciones y amortizaciones | $4.000.000 | $4.000.000 |
| Utilidad antes de impuestos | $10.000.000 | $16.000.000 |
| Impuesto de renta (35%) | $3.500.000 | $5.600.000 |
| Utilidad neta | $6.500.000 | $10.400.000 |
Los dos tienen el mismo EBITDA, porque su operación es la misma. Pero el proyecto A deja al socio $3.900.000 menos, por los intereses que paga.
Eso resume lo que dice y lo que no dice el EBITDA. Dice si el negocio, en sí mismo, es capaz de generar recursos; si el EBITDA es negativo, el problema está en la operación y ninguna decisión financiera lo resuelve. Pero no dice si la empresa es rentable para sus socios: eso depende de cuánto debe, cuánto paga de impuestos y cuánto debe invertir para reponer sus activos.
Limitaciones del EBITDA.
Precisamente por lo que excluye, el EBITDA tiene limitaciones que deben tenerse presentes.
No es flujo de caja. No descuenta el aumento de la cartera y los inventarios, que consume efectivo, ni los impuestos, que sí se pagan en dinero. Una empresa con un EBITDA alto puede quedarse sin caja si sus clientes le pagan tarde.
Ignora la reposición de los activos. Que la depreciación no sea una salida de dinero no significa que los activos no se desgasten. Tarde o temprano hay que reemplazarlos, y esa inversión no aparece en el EBITDA. En empresas intensivas en maquinaria, puede dar una imagen demasiado optimista.
No tiene una definición oficial. Las normas de información financiera no lo definen ni exigen presentarlo. Cada empresa lo calcula a su manera, y por eso al comparar hay que verificar que se haya calculado igual.
Por eso el EBITDA debe complementarse con el flujo de caja libre, que sí descuenta las inversiones en activos y en capital de trabajo, y con las demás razones financieras.
Cómo calcular el EBITDA en Excel.
Basta con ubicar los conceptos del estado de resultados en una columna y aplicar la fórmula. Supongamos que en la columna B están la utilidad neta en la celda B2, el impuesto de renta en la B3, los gastos financieros en la B4 y las depreciaciones y amortizaciones en la B5. En la celda B6 se escribe:
=B2+B3+B4+B5
Y el margen EBITDA, en la celda B8, con las ventas en la B7: =B6/B7, con formato de porcentaje. También puede usar nuestra calculadora de EBITDA, que hace el cálculo a partir de las cifras del estado de resultados.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué es el EBITDA en palabras sencillas?
Es lo que gana una empresa con su operación antes de pagar intereses e impuestos y antes de descontar el desgaste de sus activos. Es una aproximación a la caja que genera el negocio.
¿Qué significa EBITDA en español?
Utilidad antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Es la sigla en inglés de earnings before interest, taxes, depreciation and amortization.
¿Cuál es la fórmula del EBITDA?
Utilidad operacional más depreciaciones y amortizaciones. También se puede calcular sumando a la utilidad neta el impuesto de renta, los gastos financieros, las depreciaciones y las amortizaciones.
¿Qué es el margen EBITDA?
Es el EBITDA dividido entre las ventas. Indica cuántos pesos genera la operación por cada $100 vendidos, antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones.
¿El EBITDA es lo mismo que el flujo de caja?
No. El EBITDA no descuenta los impuestos pagados, las inversiones en activos ni el aumento de la cartera y los inventarios, que sí consumen efectivo.
¿Qué diferencia hay entre EBIT y EBITDA?
El EBIT es la utilidad antes de intereses e impuestos, que equivale a la utilidad operacional. El EBITDA le suma además las depreciaciones y amortizaciones.
¿El EBITDA aparece en los estados financieros?
No es obligatorio. Las normas de información financiera no lo definen, aunque muchas empresas lo presentan en sus informes de gestión. Por eso hay que verificar cómo se calculó.
¿Un EBITDA positivo significa que la empresa es rentable?
No necesariamente. Significa que la operación genera recursos, pero después de intereses, impuestos y reposición de activos la empresa puede tener pérdidas.