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Contratante y contratista: quiénes son y en qué se diferencian

El contratante es la parte que encarga una obra o un servicio y se obliga a pagar por él, y el contratista es la parte que se obliga a ejecutarlo a cambio de un precio. Los términos se usan en los contratos de obra, de prestación de servicios y en la contratación estatal, y en el ámbito laboral tienen una consecuencia importante: el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo hace al contratante solidariamente responsable por las deudas laborales del contratista con sus trabajadores. ¿Quién es quién en un contrato y qué obligaciones tiene cada uno?

Quién es el contratante y quién es el contratista.

En un contrato en el que una persona encarga a otra la ejecución de una obra o la prestación de un servicio, cada parte recibe un nombre:

  • El contratante es la persona natural o jurídica que encarga el trabajo, define lo que necesita y paga el precio. También se le llama dueño de la obra, comitente o beneficiario del servicio.
  • El contratista es la persona natural o jurídica que se compromete a ejecutar la obra o a prestar el servicio, con sus propios medios, a cambio del precio pactado.

Supongamos que el dueño de una casa contrata a un maestro de construcción para remodelar la cocina. El contratante es el dueño de la casa, y el contratista, el maestro.

Hay que tener en cuenta que, en sentido amplio, todas las partes de un contrato son contratantes, porque todas celebran el contrato. Por eso, en la compraventa o en el arrendamiento no se habla de contratante y contratista, sino de vendedor y comprador o de arrendador y arrendatario. La pareja contratante y contratista se reserva para los contratos de obra y de servicios.

Obligaciones de cada parte.

Las obligaciones de cada uno dependen de lo que se pacte en el contrato, pero hay unas básicas en todo contrato de obra o de servicios:

Contratante Contratista
Pagar el precio pactado, en la forma y en los plazos acordados Ejecutar la obra o prestar el servicio en las condiciones, la calidad y el plazo pactados
Entregar la información, los materiales o el acceso que se haya comprometido a suministrar Aportar sus propios medios, herramientas y personal, salvo pacto en contrario
Recibir la obra o el servicio cuando se ajuste a lo pactado Responder por los defectos de la obra o del servicio
Verificar, si es el caso, que el contratista cumpla sus obligaciones laborales y de seguridad social Pagar los salarios, prestaciones y aportes de los trabajadores que contrate

En la contratación de obras materiales, las reglas del Código Civil están en los artículos 2053 y siguientes, que regulan el contrato para la confección de una obra material, como se explica en el artículo sobre el contrato de obra civil.

El contratista independiente en el derecho laboral.

El contratista no es un trabajador del contratante. Trabaja con autonomía, asume los riesgos de su actividad y, si contrata personal, es el verdadero empleador de esos trabajadores. Así lo dispone el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo:

«Son contratistas independientes y, por tanto, verdaderos patronos y no representantes ni intermediarios, las personas naturales o jurídicas que contraten la ejecución de una o varias obras o la prestación de servicios en beneficios de terceros, por un precio determinado, asumiendo todos los riesgos, para realizarlos con sus propios medios y con libertad y autonomía técnica y directiva. Pero el beneficiario del trabajo o dueño de la obra, a menos que se trate de labores extrañas a las actividades normales de su empresa o negocio, será solidariamente responsable con el contratista por el valor de los salarios y de las prestaciones e indemnizaciones a que tengan derecho los trabajadores, solidaridad que no obsta para que el beneficiario estipule con el contratista las garantías del caso o para que repita contra él lo pagado a esos trabajadores.»

De la norma se desprenden dos reglas. La primera es que el contratista independiente es el empleador de sus trabajadores, y no el contratante. La segunda es que el contratante responde solidariamente por las deudas laborales del contratista con esos trabajadores, salvo que la obra sea extraña a las actividades normales de su empresa.

Cuándo responde el contratante por los trabajadores del contratista.

Supongamos que una empresa constructora contrata a un subcontratista para instalar la red eléctrica de un edificio, y el subcontratista no les paga a sus electricistas. Como la instalación eléctrica hace parte de la actividad normal de la constructora, los electricistas pueden demandar el pago de sus salarios y prestaciones al subcontratista, a la constructora o a ambos. La diferencia entre la responsabilidad solidaria y la subsidiaria se explica en el artículo sobre la responsabilidad solidaria y subsidiaria.

En cambio, si una empresa de software contrata a un maestro para pintar sus oficinas, la pintura es una labor extraña a su actividad, y no responde por los trabajadores del maestro.

La solidaridad protege a los trabajadores del contratista, no al contratista mismo. Por eso, si el contratista sufre un accidente o fallece, sus familiares no pueden invocar el artículo 34 para reclamarle al contratante como si fuera su empleador. Otra cosa es que se demuestre que, en realidad, existía una relación de trabajo con el contratante.

El riesgo del contrato realidad.

Si el contratante le da órdenes al contratista, le fija un horario y lo controla como a un empleado, el contrato puede ser declarado como un contrato de trabajo, aunque se haya firmado como contrato de obra o de servicios. Es lo que se conoce como contrato realidad, y se explica en el artículo sobre el contrato de prestación de servicios.

El contratante y el contratista en la contratación estatal.

En la contratación pública, el contratante es la entidad estatal y el contratista es la persona natural o jurídica que celebra el contrato con ella. La ley 80 de 1993 usa los términos «entidad estatal contratante» y «contratista» para referirse a las partes, y su artículo 32 define, entre otros, los contratos de obra, de consultoría y de prestación de servicios.

En estos contratos, la entidad contratante tiene facultades que no tiene un contratante particular, como la interpretación, la modificación y la terminación unilaterales, previstas en los artículos 14 a 17 de la ley 80 de 1993.

Preguntas frecuentes.

A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.

¿Quién es el contratante?

Es la persona que encarga la obra o el servicio y paga por él. También se le llama dueño de la obra, comitente o beneficiario.

¿Quién es el contratista?

Es la persona que se compromete a ejecutar la obra o a prestar el servicio con sus propios medios, a cambio de un precio.

¿El contratista es un trabajador del contratante?

No. El contratista trabaja con autonomía y asume los riesgos. Pero si el contratante lo subordina como a un empleado, el contrato puede ser declarado como contrato de trabajo.

¿El contratante responde por los trabajadores del contratista?

Sí, solidariamente, por los salarios, prestaciones e indemnizaciones, salvo que la obra sea extraña a las actividades normales de su empresa, según el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo.

¿Si muere un contratista en la obra, el contratante debe indemnizar a su familia?

No, por el solo hecho de ser contratante. La solidaridad del artículo 34 del CST protege a los trabajadores del contratista, no a este. Habría lugar a una reclamación si se probara una relación laboral con el contratante o una culpa de este en el hecho.

¿Qué contrato se hace si un mecánico usa el taller de otro para atender a sus clientes?

Puede ser un arrendamiento del espacio y de las herramientas, o un contrato de colaboración en el que el mecánico reconoce al dueño un porcentaje de lo que cobre. En ninguno de los dos casos hay subordinación, porque el mecánico atiende a sus propios clientes.

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Forma de citar este artículo (APA):

Gerencie.com. (2026, octubre 15). Contratante y contratista: quiénes son y en qué se diferencian [Entrada de blog]. Recuperado de https://www.gerencie.com/contratante-y-contratista-quienes-son.html

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6 comentarios

  1. MERCEDES GONZALEZ

    Buenas noches, una consulta, por favor. Un taller de mecánica de motocicleta conoce a un mecánico que le está solicitando trabajar en el taller y pagarle al dueño del taller un porcentaje de lo que haga diario, ya que él va a utilizar las herramientas y el taller para atender a sus clientes. ¿Qué clase de contrato debería hacer el dueño del taller para poder contratar al mecánico?

    1. Podría ser un contrato de arrendamiento o un contrato de colaboración remunerado por comisiones.

  2. Un maestro de obra que tiene personal a su cargo fallece en el sitio de la obra por causas naturales. ¿Tienen derecho a reclamar indemnización sus familiares como si fuera trabajador de otros contratistas?

    Responder a Lucho 1 respuesta
    1. La muerte, al ser natural, no es fuente generadora de responsabilidad, por lo que no se puede reclamar indemnización alguna. Y, en gracia de discusión, cualquier indemnización se debería exigir al dueño de la obra (contratante).

  3. Buenas tardes. Con todo respeto, escribo porque al parecer detecté un posible error. Me gustaría que usted lo revise para confirmarlo. En la parte final donde usted dice: “Cada uno tiene obligaciones específicas, así:”

    Punto # 1 “El contratante tiene la obligación de pagarle al contratante”

    Para mí debería ser: “El contratante debería pagarle al contratista.”

    Eso es todo. Espero que pueda ver este mensaje.

    Le mando saludos.

    Atentamente,

    Araceli Vázquez

    1. Gracias por la observación.