En este artículo 18 secciones
- Qué es la cartera en contabilidad.
- Qué es el deterioro de cartera.
- Cuentas de dudoso o difícil cobro.
- Cuándo se debe reconocer el deterioro de cartera.
- Cómo se calcula el deterioro de cartera.
- Ejemplo de medición del deterioro de cartera.
- Contabilización del deterioro de cartera.
- Pérdida total o parcial de la cartera.
- Deterioro de cartera en NIIF plenas.
- Diferencia entre el deterioro contable y la provisión fiscal.
- Preguntas frecuentes.
- ¿Qué es el deterioro de cartera?
- ¿En qué cuenta se contabiliza el deterioro de cartera?
- ¿Qué es una cuenta de dudoso o difícil cobro?
- ¿El deterioro de cartera es deducible en renta?
- ¿Qué pasa si la cartera deteriorada finalmente se recupera?
- ¿Cómo se calcula el deterioro si la cartera es totalmente incobrable?
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El deterioro de cartera es la pérdida de valor de las cuentas por cobrar a clientes, que ocurre cuando estos no pagan en los plazos acordados o cuando existe el riesgo de que no paguen. Las NIIF ordenan reconocer esa pérdida en los resultados del periodo en que se identifica, y en el caso de las pymes la regla está en la sección 11 del estándar, que define cuándo hay deterioro y cómo se mide. ¿Cuándo se reconoce y cómo se calcula?
Qué es la cartera en contabilidad.
La cartera son los derechos de cobro que la empresa tiene sobre sus clientes por las ventas a crédito que les ha realizado.
Cuando se hace una venta a crédito, la empresa adquiere el derecho a reclamar el valor del crédito, y ese derecho es un activo: una cuenta por cobrar.
Comercialmente se llama cartera al conjunto de clientes de la empresa, pero en contabilidad la cartera es lo que esos clientes le deben a la empresa.
Qué es el deterioro de cartera.
El deterioro de cartera es el reconocimiento contable de la pérdida de valor de las cuentas por cobrar.
Esa pérdida de valor no requiere que el cliente deje de pagar definitivamente. Si un cliente debe $1.000.000 y lo paga 6 meses después de vencido el plazo, la empresa recupera el dinero, pero recibirlo tarde ya implica una pérdida: ese dinero inmovilizado pierde valor en el tiempo, y esa pérdida debe reconocerse.
Por ello es importante estimar el tiempo que tomará recuperar la cartera, pues de ese tiempo depende cuánto valor pierde, o si definitivamente no se recuperará nada y la pérdida es del 100%.
Cuentas de dudoso o difícil cobro.
Las cuentas de dudoso o difícil cobro son las ventas a crédito que el cliente no ha pagado en los plazos acordados y respecto de las cuales la empresa tiene dudas fundadas sobre su recuperación.
Todo negocio que vende a crédito asume el riesgo de que una parte de sus clientes no pague, así que del total de la cartera siempre habrá una porción clasificable como de difícil cobro, que es la candidata natural al deterioro.
Criterios para clasificar una cuenta como de difícil cobro. Los más utilizados son el tiempo de mora, los antecedentes de pago del cliente, su situación financiera conocida y las garantías que se hayan exigido al venderle a crédito.
La cantidad de cartera que termina en esta clasificación depende en buena medida de la política de cartera de la empresa: una política deficiente o inexistente lleva a vender a crédito sin estudios ni criterios, aumentando el riesgo de entregar mercancías a quien probablemente no pagará.
La empresa debe llevar estadísticas del comportamiento de sus clientes para anticipar el nivel de pérdida de cartera y considerarlo en sus proyecciones y precios, pues lo que el cliente no pague deben absorberlo los ingresos efectivamente recibidos. No es viable una utilidad bruta del 20% con cuentas incobrables del 25%: las pérdidas absorberían toda la utilidad.
Cuándo se debe reconocer el deterioro de cartera.
En el estándar para pymes, el deterioro se reconoce cuando existe evidencia objetiva de la pérdida de valor, inmediatamente se identifique. La cartera es un instrumento financiero, y el párrafo 11.22 de la sección 11 señala los sucesos que constituyen esa evidencia:
- Dificultades financieras significativas del deudor.
- Infracciones del contrato, como incumplimientos o moras en el pago de los intereses o del capital.
- Concesiones otorgadas al deudor por sus dificultades financieras, que en otras circunstancias no se le habrían otorgado.
- La probabilidad de que el deudor entre en quiebra o en otra forma de reorganización financiera.
- Datos observables que indiquen una disminución medible en los flujos de efectivo estimados de un grupo de activos financieros, como condiciones económicas adversas del país o del sector.
Como se puede observar, la norma contable no fija un tiempo de mora determinado, como sí lo hace la norma fiscal con la provisión de cartera, que permite deducirla según la edad de la mora. La variable más parecida es la infracción del contrato, que es lo que ocurre cuando el cliente no paga dentro de los plazos acordados, y a partir de allí se estima el tiempo de recuperación para medir la pérdida.
Cómo se calcula el deterioro de cartera.
Identificada la necesidad de reconocer el deterioro, sigue su medición, que el párrafo 11.25 de la sección 11 define según el método con que se mida el instrumento:
- Para un instrumento medido al costo amortizado, la pérdida por deterioro es la diferencia entre el importe en libros del activo y el valor presente de los flujos de efectivo futuros estimados, descontados con la tasa de interés efectiva original del activo.
- Para un instrumento medido al costo menos el deterioro, la pérdida es la diferencia entre el importe en libros y la mejor estimación del importe que la entidad recibiría por el activo si se vendiese en la fecha sobre la que se informa.
Como el método más utilizado para la cartera es el primero, el deterioro se determina con esta resta:
Deterioro = Valor en libros – Valor presente de los flujos de efectivo futuros estimados.
Es decir que los pagos que se esperan recibir del cliente se descuentan a la fecha de medición con la tasa de interés efectiva del activo, y la diferencia frente a lo que el cliente debe en libros es la pérdida por deterioro.
Ejemplo de medición del deterioro de cartera.
Supongamos un cliente que nos debe $10.000.000 y, según el análisis realizado, ese valor se recuperará en 60 días, considerando que la empresa determinó una tasa de interés efectiva anual del 15% para el instrumento.
| Valor en libros de la cartera. | $10.000.000 |
| Valor que se espera recuperar. | $10.000.000 |
| Tiempo estimado de recuperación. | 60 días |
| Tasa de interés efectiva anual. | 15% |
Lo primero es convertir la tasa efectiva anual en una tasa nominal, con la función TASA.NOMINAL de Excel:
=TASA.NOMINAL(15%;12)
El resultado es una tasa nominal anual del 14,058%, que dividida entre 365 arroja una tasa diaria del 0,0385%.
Ahora descontamos a valor presente los $10.000.000 que se recibirán dentro de 60 días:
=10.000.000/(1+0,0385%)^60
El valor presente es de $9.771.696. En consecuencia, el deterioro es la diferencia frente al valor en libros:
10.000.000 – 9.771.696 = $228.304.
Ese es el valor que la cartera pierde por recibirse 60 días tarde, y es el que se reconoce como deterioro. Nótese que el cálculo consiste en descontar el flujo futuro, no en capitalizar el valor en libros: capitalizar los $10.000.000 a 60 días daría un resultado parecido pero mayor, y no es el procedimiento que ordena el párrafo 11.25.
Contabilización del deterioro de cartera.
El deterioro se reconoce como un gasto contra una cuenta correctora del activo, que en el plan único de cuentas corresponde a la provisión de deudores:
| Código | Cuenta | Débito | Crédito |
|---|---|---|---|
| 519910 | Provisiones – deudores | $228.304 | |
| 139905 | Provisión clientes | $228.304 |
Como la cartera es un activo, y el activo es de naturaleza débito, su disminución se registra acreditando la cuenta correctora 1399, que en el balance resta al saldo de clientes.
Y como la pérdida de valor es un gasto, y el gasto es de naturaleza débito, se debita la cuenta 5199 para reconocer su incremento.
Si más adelante el cliente paga antes de lo estimado o el deterioro deja de existir, el ajuste se revierte reconociendo un ingreso por recuperaciones, hasta el límite del deterioro previamente reconocido.
Pérdida total o parcial de la cartera.
Lo expuesto aplica cuando la cartera se recuperará, aunque tarde, y por eso la variable relevante es el tiempo. Pero cuando una parte de la cartera es definitivamente irrecuperable no hay flujo futuro que descontar, y ese valor se lleva directamente al gasto.
Supongamos el siguiente caso:
| Valor de la cartera. | $50.000.000 |
| Valor recuperable en 60 días. | $30.000.000 |
| Valor irrecuperable. | $20.000.000 |
Los $20.000.000 irrecuperables se reconocen como gasto directo. Los $30.000.000 que se recuperarán en 60 días se someten al procedimiento de descuento explicado, pues perderán parte de su valor por la mora del cliente.
Deterioro de cartera en NIIF plenas.
En las empresas que aplican NIIF plenas, la cartera se rige por la NIIF 9, que cambió el enfoque: ya no se espera la evidencia objetiva de la pérdida, sino que se reconocen las pérdidas crediticias esperadas desde el reconocimiento inicial del activo, estimadas con la experiencia histórica de recaudo y las condiciones actuales y proyectadas.
Para las cuentas comerciales por cobrar, la NIIF 9 permite el enfoque simplificado, que reconoce las pérdidas esperadas durante toda la vida del activo, usualmente mediante una matriz de porcentajes de pérdida según la edad de la cartera.
En lo que toca al reconocimiento del ingreso, la NIIF 15 exige evaluar desde el contrato la probabilidad de recaudo, de modo que las expectativas de cobro inciden en el ingreso que se reconoce y no solo en el deterioro posterior.
Diferencia entre el deterioro contable y la provisión fiscal.
El deterioro aquí explicado es contable y se rige por las NIIF. Para efectos del impuesto a la renta, la deducción por cartera de difícil cobro tiene sus propias reglas, basadas en la edad de la mora y reglamentadas en los artículos 145 del Estatuto Tributario y siguientes, que explicamos en el artículo sobre la provisión de cartera y las deudas perdidas en renta.
Por lo anterior, el valor del deterioro contable no siempre coincide con el valor deducible fiscalmente, y la diferencia se debe conciliar.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué es el deterioro de cartera?
Es la pérdida de valor de las cuentas por cobrar a clientes, que se reconoce contablemente cuando hay evidencia de que no se recuperarán en los plazos acordados o no se recuperarán del todo.
¿En qué cuenta se contabiliza el deterioro de cartera?
Se debita el gasto en la cuenta 5199 y se acredita la cuenta correctora 1399, provisión de deudores, que disminuye el valor de la cartera en el balance sin cancelar la cuenta del cliente.
¿Qué es una cuenta de dudoso o difícil cobro?
Es la venta a crédito que el cliente no ha pagado en los plazos acordados y sobre cuya recuperación la empresa tiene dudas fundadas, según criterios como la mora, los antecedentes y la situación financiera del cliente.
¿El deterioro de cartera es deducible en renta?
Depende. Fiscalmente la deducción se rige por las reglas de la provisión de cartera, que atienden a la edad de la mora, por lo que el valor contable y el fiscal pueden diferir y deben conciliarse.
¿Qué pasa si la cartera deteriorada finalmente se recupera?
El deterioro se revierte reconociendo un ingreso por recuperaciones, hasta el límite del deterioro que se había reconocido.
¿Cómo se calcula el deterioro si la cartera es totalmente incobrable?
No hay cálculo financiero que hacer: como no existe un flujo futuro que descontar, el valor irrecuperable se lleva directamente al gasto.
Una inquietud: ¿de dónde sale el valor del registro contable de $2.593.006?
Era el resultado de un ejercicio anterior. Se actualizó al ejemplo planteado que arroja $233,734.
Si la formulación de Excel tiene errores porque la provisión es muy superior, el valor futuro es exagerado.
La formulación del archivo de ejemplo parece correcta; se ha verificado.