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Viable y factible son palabras muy cercanas: según el diccionario, factible es lo que se puede hacer y viable, lo que tiene probabilidades de llevarse a cabo. En la evaluación de proyectos, sin embargo, se usan con matices propios: la factibilidad nombra la etapa más detallada de los estudios previos a una inversión, y la viabilidad se analiza por aspectos, como la viabilidad técnica, legal o financiera. ¿Qué significa cada término y cómo se usan en la práctica?
Qué significa factible.
Factible significa que algo se puede hacer. Es la definición del Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española:
«Que se puede hacer.»
Un plan es factible cuando existen los medios para realizarlo. La factibilidad es la cualidad de lo factible. Sus sinónimos más cercanos son realizable, posible y hacedero.
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Qué significa viable.
Viable tiene varios significados. El que interesa aquí es el que el mismo diccionario aplica a los asuntos o proyectos:
«Dicho de un asunto: Que, por sus circunstancias, tiene probabilidades de poderse llevar a cabo.»
La viabilidad es la cualidad de lo viable. En el lenguaje común, un proyecto viable es uno que puede salir adelante: no solo se puede empezar, sino que tiene condiciones para sostenerse.
¿Viable y factible son lo mismo?
En el lenguaje cotidiano se usan casi como sinónimos, y las definiciones del diccionario lo confirman: las dos se refieren a lo que puede realizarse. La diferencia es de matiz: factible pone el acento en que existen los medios para hacerlo; viable, en que las circunstancias permiten que se lleve a cabo con éxito.
En la formulación y evaluación de proyectos, en cambio, los dos términos se usan con sentidos más técnicos, que no siempre coinciden de un autor a otro. Conviene conocer los dos usos más extendidos.
La factibilidad como etapa de los estudios de un proyecto.
Antes de invertir en un proyecto se hacen estudios cada vez más detallados, para no gastar dinero en analizar a fondo ideas que desde el principio no tienen futuro. Esa fase, llamada preinversión, se divide normalmente en tres etapas:
- Perfil: una primera evaluación con información disponible, para descartar las ideas que no tienen sentido.
- Prefactibilidad: un estudio intermedio que compara alternativas con información más elaborada.
- Factibilidad: el estudio definitivo y más detallado, con cifras precisas, a partir del cual se decide si se invierte.
En este sentido, el estudio de factibilidad no es una cualidad del proyecto, sino un documento: el análisis completo del mercado, la técnica, la organización, lo legal y lo financiero del proyecto. Es la etapa que siguen, por ejemplo, los proyectos de inversión pública en la metodología del Departamento Nacional de Planeación.
La viabilidad por aspectos.
En la práctica, la viabilidad de un proyecto se analiza por dimensiones. Un proyecto se considera viable cuando lo es en todas las que le aplican:
| Aspecto | Pregunta que responde |
|---|---|
| Comercial o de mercado | ¿Hay clientes dispuestos a comprar, a qué precio y en qué cantidad? |
| Técnica | ¿Existen la tecnología, los insumos y el conocimiento para hacerlo? |
| Legal | ¿Lo permiten las normas? ¿Qué licencias o permisos requiere? |
| Organizacional | ¿Se cuenta con las personas y la estructura para ejecutarlo? |
| Ambiental y social | ¿Cuál es su impacto y es aceptable? |
| Económica y financiera | ¿Es rentable? ¿Hay con qué financiarlo? |
Estos análisis se hacen, con distinto nivel de detalle, en cada etapa de la preinversión, y el estudio de factibilidad los reúne todos. El análisis comercial parte del estudio de mercado, y el financiero, de indicadores como el valor presente neto y la tasa interna de retorno.
Un proyecto puede ser técnicamente posible y no convenir.
La distinción que más importa en la práctica no es la de las palabras, sino la de los aspectos. Un proyecto puede cumplir todas las condiciones técnicas y fracasar por las financieras.
Supongamos un proyecto para extraer minerales en la Antártida. Existen los minerales y la tecnología para extraerlos, de modo que es técnicamente posible. Pero sus costos lo harían imposible de sostener, y además los tratados internacionales lo prohíben. Es técnicamente viable, pero inviable financiera y legalmente.
O supongamos una persona con experiencia en café que quiere abrir una tienda cerca de una universidad. Tiene el conocimiento, puede conseguir el local y los proveedores, y hay demanda. Pero al proyectar los costos de arriendo, personal e insumos frente a los ingresos esperados, descubre que el negocio no cubriría sus gastos. El proyecto es posible en lo técnico y en lo comercial, pero no en lo financiero, y no debería hacerse en esas condiciones.
De acuerdo con nuestro criterio, lo útil no es discutir si un proyecto así se llama viable o factible, sino identificar en qué aspecto falla. Algunos autores llaman viable al proyecto que es técnicamente posible y factible al que además es rentable; otros usan los términos al revés, o como sinónimos. Lo importante es precisar, en cada caso, a qué aspecto se refiere la conclusión.
Rentabilidad y factibilidad.
La rentabilidad es uno de los elementos del estudio de factibilidad, pero no es lo mismo. Un proyecto rentable puede no convenir si no hay cómo financiarlo, si no tiene los permisos o si su impacto ambiental es inaceptable.
Y a la inversa, un proyecto puede no ser rentable en términos financieros y aun así hacerse, como ocurre con muchas obras públicas, que se justifican por su beneficio social. En esos casos, la evaluación financiera se complementa con una evaluación social o económica.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué significa factible?
Que se puede hacer. Según el diccionario de la RAE, factible es lo que se puede hacer; sus sinónimos son realizable y posible.
¿Qué significa viable?
Aplicado a un asunto o proyecto, que por sus circunstancias tiene probabilidades de poderse llevar a cabo.
¿Viable y factible son sinónimos?
En el lenguaje común, prácticamente sí. En la evaluación de proyectos se usan con matices, y el uso varía entre autores.
¿Qué es un estudio de factibilidad?
Es la etapa más detallada de los estudios previos a una inversión, en la que se analizan a fondo el mercado, la técnica, lo legal, lo organizacional y lo financiero del proyecto para decidir si se hace.
¿Cuál es la diferencia entre prefactibilidad y factibilidad?
La prefactibilidad es un estudio intermedio que compara alternativas; la factibilidad es el estudio definitivo, con información precisa, sobre la alternativa elegida.
¿Qué diferencia hay entre fiabilidad y factibilidad?
Son conceptos distintos. La fiabilidad es la probabilidad de que algo funcione bien o de que una información sea confiable; la factibilidad, la posibilidad de hacer algo.
¿Un proyecto rentable es siempre factible?
No. La rentabilidad es uno de los aspectos que se evalúan, pero el proyecto también debe ser posible en lo técnico, lo legal y lo financiero.