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Exámenes médicos de ingreso: cuáles se pueden exigir y quién los paga

Los exámenes médicos de ingreso están regulados por la resolución 2346 de 2007 del Ministerio de la Protección Social, que impone tres reglas que casi nunca se cumplen juntas: deben practicarse en función del perfil del cargo, debe realizarlos un médico especialista en medicina del trabajo o salud ocupacional con licencia vigente, y su costo corre por cuenta del empleador, sin que pueda cobrarse ni solicitarse al aspirante. ¿Qué exámenes se pueden exigir y cuáles están prohibidos?

Qué son los exámenes médicos de ingreso.

Los exámenes médicos de ingreso, llamados con más propiedad preocupacionales o de preingreso, son las evaluaciones que el empleador practica para determinar las condiciones de salud física y mental del aspirante antes de contratarlo.

Su finalidad no es descartar candidatos enfermos, sino establecer si la persona puede desempeñar el cargo sin perjuicio de su salud ni de la de terceros. Así lo define el artículo 4 de la resolución 2346 de 2007:

«EVALUACIONES MÉDICAS PRE-OCUPACIONALES O DE PREINGRESO. Son aquellas que se realizan para determinar las condiciones de salud física, mental y social del trabajador antes de su contratación, en función de las condiciones de trabajo a las que estaría expuesto, acorde con los requerimientos de la tarea y perfil del cargo.»

De esa definición se desprenden las dos obligaciones que gobiernan toda la figura. La primera es del empleador, que debe informar al médico el perfil del cargo, describiendo las tareas y el medio en que se desarrollará la labor. La segunda también es suya: si contrata, debe adaptar las condiciones de trabajo a las recomendaciones del certificado médico.

De acuerdo con nuestro criterio, esa segunda obligación es la más desatendida. Muchas empresas piden el examen, archivan el certificado y nunca aplican las recomendaciones, lo que las deja en una posición difícil el día que el trabajador desarrolla precisamente la condición que el médico advirtió.

El perfil del cargo es lo que define qué se puede examinar.

El empleador no puede pedir exámenes de forma caprichosa. Cada examen debe justificarse en el perfil del cargo, y es ese perfil el que convierte una evaluación legítima en una práctica discriminatoria o al revés.

El médico debe ceñirse al perfil que le comunicaron. Si el aspirante tiene una condición que no interfiere con ese perfil, no puede recomendar la no contratación.

Supongamos que se evalúa a una aspirante para el cargo de secretaria y el médico detecta una lesión en la espalda que le impide levantar objetos pesados. Como el cargo no exige levantar peso, esa lesión no puede fundamentar un concepto de no aptitud: hacerlo sería discriminatorio.

Por eso remitir el perfil del cargo no es un trámite: es la prueba con la que el empleador demuestra que sus exámenes obedecen a la labor y no a la persona.

Quién puede realizar los exámenes de ingreso.

No cualquier médico. El artículo 9 de la resolución 2346 de 2007 es expreso:

«PERSONAL RESPONSABLE DE REALIZAR LAS EVALUACIONES MÉDICAS OCUPACIONALES. Las evaluaciones médicas ocupacionales deben ser realizadas por médicos especialistas en medicina del trabajo o salud ocupacional, con licencia vigente en salud ocupacional, siguiendo los criterios definidos en el programa de salud ocupacional, los sistemas de vigilancia epidemiológica o los sistemas de gestión, así como los parámetros que se determinan en la presente resolución.»

La norma prevé una excepción territorial para los departamentos donde no haya disponibilidad de esos especialistas, certificada por la respectiva secretaría de salud, caso en el cual pueden realizarlas médicos con mínimo dos años de experiencia en salud ocupacional, previa inscripción ante la secretaría y mientras subsista esa situación.

El parágrafo del mismo artículo impone una obligación que se incumple con frecuencia: el médico evaluador debe entregar al trabajador copia de cada evaluación practicada, dejando constancia de su recibo. El trabajador tiene derecho a conocer su propio resultado.

El empleador paga los exámenes y no puede cobrarlos.

Es la regla más clara de toda la resolución y la que más se incumple. Señala el artículo 11:

«CONTRATACIÓN Y COSTO DE LAS EVALUACIONES MÉDICAS OCUPACIONALES Y DE LAS VALORACIONES COMPLEMENTARIAS. El costo de las evaluaciones médicas ocupacionales y de las pruebas o valoraciones complementarias que se requieran, estará a cargo del empleador en su totalidad. En ningún caso, pueden ser cobrados ni solicitados al aspirante o al trabajador.»

La prohibición tiene dos alcances que conviene separar: no se pueden cobrar y tampoco se pueden solicitar. Es decir, el empleador no puede pedirle al candidato que llegue con los exámenes ya hechos, aunque él no cobre nada. Si requiere una resonancia o un examen de laboratorio, debe contratarlo y pagarlo.

El empleador puede contratarlos con instituciones prestadoras de servicios de salud ocupacional, con EPS que cuenten con los especialistas exigidos, o directamente con un médico especialista con licencia vigente.

En la práctica la regla se incumple con frecuencia, porque el aspirante que se niega simplemente no es contratado y no tiene cómo probar la exigencia. La queja ante el Ministerio del Trabajo es la única vía, y conviene conservar el correo o el mensaje en que se le pidieron los exámenes, que es la prueba que normalmente falta.

Exámenes que no se pueden exigir.

Hay exámenes que, por regla general, están prohibidos porque no guardan relación con la capacidad laboral y se prestan para discriminar. Los dos casos típicos son la prueba de embarazo y la prueba de VIH.

La Corte Constitucional fijó la regla y su excepción en la sentencia T-305 de 2020:

«En conclusión, la Corte resalta que los empleadores no pueden solicitar la realización de pruebas de embarazo y/o exámenes de serología a sus trabajadores o aspirantes, salvo que demuestren de manera objetiva que el ejercicio de la labor que se va a encargar resulta claramente incompatible con una determinada enfermedad o representa un riesgo para la madre gestante o su hijo.»

La excepción es estrecha y exige demostración objetiva. No basta con alegar conveniencia: hay que acreditar la incompatibilidad.

La prueba de VIH.

El artículo 35 del decreto 1543 de 1997 prohíbe exigir la prueba de VIH para acceder a un empleo o para permanecer en él, y el trabajador o aspirante tampoco está obligado a informar su condición de seropositivo.

La Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia precisó el alcance de esa prohibición, y de los exámenes médicos en general, en la sentencia SL3505-2024:

  • Las preguntas irrelevantes para el cargo, en la fase precontractual o durante el contrato, pueden considerarse discriminatorias, y el trabajador no está obligado a responderlas.
  • No es obligatorio realizarse ni presentar exámenes médicos que no estén directamente relacionados con el trabajo.
  • No informar al empleador sobre una enfermedad no es justa causa de despido, salvo que se demuestre que es incompatible con el trabajo.

Solo cuando el cargo compromete la salud de terceros, como ocurre en ciertas actividades del sector salud, la prueba puede justificarse, y aun entonces debe acreditarse esa incompatibilidad.

La prueba de embarazo.

La resolución 3941 de 1994 del Ministerio del Trabajo prohíbe exigir la prueba de embarazo como requisito para acceder a un empleo, salvo en actividades de alto riesgo para la gestación. Desarrollamos el punto en si se puede contratar a una mujer embarazada.

El ejemplo que sí justifica la excepción es el trabajo en alturas o con exposición a radiaciones o sustancias peligrosas, donde la labor pone en riesgo a la gestante y a su hijo.

El empleador no puede exigir la historia clínica del trabajador.

Es la otra cara del mismo principio, y conviene tenerla clara porque muchas empresas la piden como si fuera un documento más del proceso de selección.

La historia clínica es un documento privado sometido a reserva. Así la define el artículo 34 de la ley 23 de 1981:

«La historia clínica es el registro obligatorio de las condiciones de salud del paciente. Es un documento privado sometido a reserva que únicamente puede ser conocido por terceros previa autorización del paciente o en los casos previstos por la Ley.»

La Corte Constitucional ha fundado esa reserva en el derecho a la intimidad, entre otras en la sentencia T-158A de 2008:

«El carácter reservado de la historia clínica, entonces, se funda en la necesidad de proteger el derecho a la intimidad del individuo sobre una información que, en principio, únicamente le concierne a él y que, por tanto, debe ser excluida del ámbito de conocimiento público.»

El artículo 14 de la resolución 1995 de 1999 enumera quiénes pueden acceder a ella: el usuario, el equipo de salud, las autoridades judiciales y de salud en los casos previstos en la ley, y las demás personas que determine la ley. El empleador no está en esa lista.

De modo que el empleador no puede exigirla por tres razones concurrentes: no está autorizado por la ley, viola la intimidad del trabajador y abre la puerta a prácticas discriminatorias.

Lo que sí puede hacer es lo que la norma prevé: remitir al trabajador al equipo de salud ocupacional, que sí tiene acceso a la historia clínica pero debe mantener la reserva, y recibir de vuelta un concepto de aptitud con recomendaciones, sin la historia clínica ni un resumen de ella.

La historia clínica ocupacional y su custodia.

La historia clínica ocupacional recoge el informe médico del trabajador y los factores de riesgo a los que estuvo expuesto en cada uno de sus trabajos. En ella se anexan el examen de ingreso, los periódicos y el de retiro.

Muchas empresas la archivan en la hoja de vida del trabajador, y eso es un error: le son aplicables las mismas reglas de reserva de cualquier historia clínica, conforme a la resolución 1995 de 1999.

Su custodia corresponde al médico especialista en medicina del trabajo o salud ocupacional contratado por la empresa, que es el responsable de garantizar su confidencialidad, según el artículo 17 de la resolución 1918 de 2009.

En consecuencia, el empleador no puede conservar la historia clínica ocupacional de sus trabajadores: solo puede tener el certificado en que conste que la valoración se realizó y las recomendaciones derivadas de ella. El trabajador es el único facultado para solicitar copia, y en caso de fallecimiento pueden hacerlo su cónyuge o compañero permanente, sus hijos y las personas autorizadas por la ley.

Para qué sirven realmente los exámenes de ingreso.

Hay dos razones que justifican la práctica, y la segunda suele pesar más de lo que se admite.

La primera es establecer la compatibilidad entre el estado de salud y el cargo, y permitir que el empleador adapte el puesto de trabajo a las condiciones de quien lo ocupará.

La segunda es dejar constancia del estado de salud al momento del ingreso. Si se contrata a una persona con una lesión preexistente y no se documenta, el día que esa lesión se agrave, ni el empleador ni la administradora de riesgos laborales tendrán cómo demostrar que no se originó en el trabajo. El examen de ingreso es, en ese sentido, la línea de base de todo el sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo.

Preguntas frecuentes.

A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.

¿Quién paga los exámenes médicos de ingreso?

El empleador, en su totalidad. El artículo 11 de la resolución 2346 de 2007 prohíbe cobrarlos o solicitarlos al aspirante o al trabajador.

¿Me pueden pedir que lleve los exámenes ya hechos?

No. La prohibición cubre tanto el cobro como la solicitud, de modo que el empleador debe contratar y pagar los exámenes que requiera.

¿Qué exámenes médicos hacen para entrar a una empresa?

Depende del perfil del cargo. Suelen practicarse examen físico, exámenes de laboratorio, audiometría, visiometría y, según la actividad, valoraciones más específicas.

¿Los exámenes médicos de ingreso son obligatorios?

Sí. Hacen parte de las obligaciones del empleador dentro del sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo, y le permiten adaptar el puesto a las condiciones del trabajador.

¿Quién puede hacer los exámenes ocupacionales?

Médicos especialistas en medicina del trabajo o salud ocupacional con licencia vigente. Solo en los departamentos donde se certifique que no los hay pueden hacerlos médicos con dos años de experiencia inscritos ante la secretaría de salud.

¿Me pueden exigir la prueba de VIH para entrar a trabajar?

No. El artículo 35 del decreto 1543 de 1997 lo prohíbe, salvo que se demuestre de manera objetiva que la labor es incompatible con la condición o representa un riesgo para terceros.

¿El empleador puede pedirme la historia clínica?

No. Es un documento privado sometido a reserva y el empleador no está entre quienes pueden acceder a ella. Lo que puede recibir es un concepto de aptitud emitido por el médico ocupacional.

¿Puedo pedir copia de mi examen ocupacional?

Sí. El parágrafo del artículo 9 de la resolución 2346 de 2007 obliga al médico evaluador a entregarle copia de cada evaluación practicada, dejando constancia de su recibo.

¿Cuánto tiempo de vigencia tiene un examen médico ocupacional?

Para los contratistas, el artículo 2.2.4.2.2.18 del decreto 1072 de 2015 prevé una vigencia de hasta tres años, y debe repetirse si se pierde esa calidad por más de seis meses. En los demás casos la ley no fija vigencia y cada empresa define su política.

¿Qué pasa si no paso el examen médico de ingreso?

Por lo general no se formaliza la contratación. Pero el concepto de no aptitud debe fundarse en la incompatibilidad con el perfil del cargo; si la condición detectada no interfiere con la labor, negarse a contratar es discriminatorio.

¿Qué pasa si el examen de retiro sale mal?

Debe adelantarse el trámite ante la ARL para la calificación del origen y el tratamiento que corresponda, y según el caso puede haber lugar a prestaciones económicas.

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Forma de citar este artículo (APA):

Gerencie.com. (2026, octubre 5). Exámenes médicos de ingreso: cuáles se pueden exigir y quién los paga [Entrada de blog]. Recuperado de https://www.gerencie.com/examenes-medicos-de-ingreso.html

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16 comentarios

  1. ¿Es obligatorio realizar los exámenes ocupacionales de ingreso para aprendices o pasantes?

    Responder a sc 1 respuesta
    1. No existe o no conocemos una norma que haga obligatorio la realización de exámenes médicos ocupacionales de ingreso en los aprendices o pasantes, sin embargo, en la fase práctica es recomendable hacerlos para garantizar la seguridad del aprendiz en su puesto de trabajo, lo que es relevante desde el punto de vista de riesgos laborales.

      Saludos

  2. En una asociación sindical del hospital donde trabajo, me cobran 46 mil pesos por los exámenes médicos laborales de ingreso. ¿Es eso legal? Pues, por ser contrato sindical, no soy empleado, sino asociado.

    Responder a mauricio 1 respuesta
    1. Los exámenes de ingreso no deben ser cobrados en ningún caso, así sea un trabajador asociado.

  3. Buenos días. Una persona con un contrato de prestación de servicios por varios meses presenta un examen ocupacional de ingreso. ¿Qué tiempo de validez tiene ese examen? ¿Por cuánto tiempo es válido?

    1. Buenas tardes, señor Jorge.

      Mientras el contrato esté vigente, la validez o vigencia del examen es de 3 años. Si pierde la calidad de contratista por un tiempo superior a 6 meses, deberá volverse a practicar el examen.

      Saludos

  4. ¿Qué hago si no me pagan la incapacidad emitida por la clínica, pero la EPS no la refrenda?

    Responder a Lau 1 respuesta
    1. Lau, en ese caso no pasa nada porque lo importante es que le paguen sus incapacidades. Cordialmente, Ernesto Piedrahita. Abogado laboral. Whatsapp: 313 8830983. Nota: Respondo de manera gratuita un máximo de 2 preguntas que me hagan en temas laborales. Ofrezco asesorías en liquidación de prestaciones sociales, embargos salariales, despidos con justa o sin justa causa e indemnizaciones.

  5. Interesante artículo. Me surge una pregunta: si se requiere traslado para la práctica de los exámenes, ¿los gastos de traslado los asume el empleador o el trabajador?

    Responder a Jairo 1 respuesta
    1. Jairo, el costo debe ser asumido por el empleador, ya que el trabajador no debe cubrir ese gasto. Cordialmente, Ernesto Piedrahita. Abogado Laboral. WhatsApp: 313 8830983. Nota: Respondo de manera gratuita un máximo de 2 preguntas que me hagan sobre temas laborales. Asesorías en liquidación de prestaciones sociales, embargos salariales, despidos con o sin justa causa e indemnizaciones.

  6. Carolina Vives

    Buenas tardes. Quisiera saber si una empresa de 10 personas que no ha realizado a ninguno de sus trabajadores los exámenes médicos de ingreso, por estar apenas implementando su SGC y SGSST y ya llevan más de un año trabajando, qué se puede hacer en ese sentido. ¿Hacérselos en este momento? ¿Realizarles ya unos exámenes periódicos?

    Gracias.

    1. Carolina, lo mejor es que se realicen los exámenes periódicos. Cordialmente, Ernesto Piedrahita. Abogado Laboral. WhatsApp: 313 883 0983. Nota: Respondo de manera gratuita un máximo de 2 preguntas que me hagan en temas laborales. Asesorías en liquidación de prestaciones sociales, embargos salariales, despidos con justa o sin justa causa e indemnizaciones.

  7. Andres Martinez

    Buenas tardes:

    Hace poco presenté mi renuncia formal a mi empleador; sin embargo, hasta el día de hoy no he recibido la orden para realizarme los exámenes de egreso. Me es necesario hacerlos, ya que, después de tres años, estoy presentando distintos problemas a nivel lumbar y otros debido al excesivo esfuerzo, así como a la escasa o nula participación y acompañamiento por parte del área de SST. Cabe destacar que es una empresa de gran presencia y amplio manejo de capital a nivel nacional, pero en cuanto al cuidado del personal son lo peor.

    Agradezco cualquier pronta asesoría. Gracias.

    1. Andrés, debes peticionar a la empresa para que te ordene los exámenes ocupacionales de egreso de manera inmediata. Si se niegan o no responden, acude a la acción de tutela. Cordialmente, Ernesto Piedrahita. Abogado laboral. WhatsApp: 313 8830983.

      Nota: Respondo de manera gratuita un máximo de 2 preguntas que me hagan en temas laborales. Ofrezco asesorías en liquidación de prestaciones sociales, embargos salariales, despidos con justa o sin justa causa e indemnizaciones.

  8. Juan Felipe Idarraga

    Buenas tardes, somos una empresa constructora y a cada empleado se le realiza el examen de ingreso correspondiente; eso lo tenemos claro. Sin embargo, la interventoría nos exige que los proveedores que vayan a ingresar a la obra de manera itinerante, una vez al mes, o que presten algún servicio, como el transporte de escombros o el suministro de materiales, también deben hacerse un examen de ingreso. ¿Esto es correcto si se trata de un externo de la obra?

    1. Juan Felipe:

      Los exámenes médicos de ingreso para los contratistas están a cargo de ellos para que se los realicen de manera independiente, pero los exámenes periódicos sí deben ser asumidos por el contratante.

      El Decreto 723 de 2013 reglamentó la Ley 1562 de 2012 y, posteriormente, fue incorporado en la sección 2.2.4.2.2 del Decreto 1072 de 2015. En cuanto a los exámenes médicos, estableció lo siguiente: “ARTÍCULO 2.2.4.2.2.18. EXÁMENES MÉDICOS OCUPACIONALES: A partir del 15 de abril de 2013, las personas que tengan contrato formal de prestación de servicios en ejecución tendrán un plazo de seis (6) meses para practicarse un examen preocupacional y allegar el certificado respectivo al contratante. El costo de los exámenes preocupacionales será asumido por el contratista…”

      Cordialmente,
      Ernesto Piedrahita
      Abogado Laboral.