Qué es aval

El aval es una figura mediante el cual se garantiza en todo o en parte un título valor según se desprende de la definición que de este hace el artículo 633 del código de comercio

El avalista es una figura muy utilizada en el sector financiero cuando se solicitan crédito, y lo es por una razón:

Quien firma como avalista adquiere la misma calidad el avalado, es decir, asume las mismas obligaciones respecto a las obligaciones asumidas por el deudor; es decir, se convierte en deudor.

Eso implica que el tenedor del título puede demandar a cualquiera de los dos,  y no es requisito que demande primero al avalado y luego al avalista.

Por ejemplo: Fernando le presta $10.000.00 a María, y José firma actúa como avalista de María en la letra de cambio.

Si maría no paga la deuda a Fernando, Fernando puede demandar a José para que pague sin necesidad siquiera de requerir a María.

Esto es así, porque el avalista está vinculado con el título mismo y no con el deudor avalado.

Para ilustrar lo que significa ser un avalista, transcribimos los apartes de la sentencia SC038 – 2015 del 2 de febrero de 2015, con ponencia de la magistrada  Margarita Cabello Blanco de la sala civil de la corte suprema de justicia:

«De conformidad con las previsiones del artículo 633 del Código de Comercio «Mediante el aval se garantiza, en todo o en parte, el pago de un título-valor». A su turno, el precepto 636 ibidem dispone que «El avalista quedará obligado en los términos que corresponderían formalmente al avalado y su obligación será válida aún cuando la de este último no lo sea».

El aval supone una declaración unilateral de voluntad para garantizar el pago de una obligación cambiaria preexistente, consignada en el título valor o por fuera del mismo. Una vez el avalista firma, se ha sostenido pacíficamente, «ocupa la misma posición que el avalado, subrogándose en todos sus derechos, como antes participará de todas sus obligaciones». (DE J. TEMA, Felipe. Derecho Mercantil Mexicano. Editorial Porrúa, 1990, pag. 505). Tiene una función económica de garantía; de suerte que la firma del avalista en el documento lo convierte ipso jure en deudor cambiario.

Adicionalmente, aquél se vincula con el título mismo y no con el avalado, razón que ha hecho de esa figura una caución de tipo objetivo ; por tanto, el aval es válido sin importar que la obligación principal se encuentre viciada por cualquier motivo.

En esa dirección, para la doctrina italiana por ejemplo, él representa una caución de carácter objetivo, porque el avalista no garantiza que el avalado pagará, él responderá por el importe del título; es autónoma, por cuanto subsiste por sí, independientemente de las otras obligaciones contenidas en el documento; y es formal dado que si el avalista signa un título valor, se obliga cambiariamente sin consideración a la causa intercedendi, esto es a la razón por la cual presta su garantía.

Desde el punto de vista de sus efectos, el avalista asume una obligación cambiaria directa y autónoma frente a cualquier tenedor legítimo; por consiguiente el segundo no tiene que proceder primero contra el avalado, sino que puede dirigirse derechamente contra quien otorgó su aval.»

Como se observa, firmar como avalista significa convertirse en deudor, pues si el avalado no paga, el avalista debe hacerlo, de manera que al firmar un aval el otro recibe la plata y usted se compromete a pagarla, y por eso es que los bancos embargan casas y sueldos a quienes fungiendo como buenos amigos firmaron un aval sin comprender el alcance de esta figura.

Contenido relacionado:
Compartirlo
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.