Beneficio de auditoría

Por 21 enero, 2019

La ley 1943 de 2018 contempla en beneficio de auditoría para los años gravables 2019 y 2020.

El beneficio de auditoría consiste en que la firmeza de la declaración de renta será menor al término general de firmeza,  en la medida en que se cumplan determinados requisitos.

El beneficio de auditoría había sido considerado en el pasado, con requisitos distintos y más flexibles.

Firmeza de las declaraciones tributarias

Este beneficio quedó nuevamente  contemplado en el artículo 689-2 del estatuto tributario que fue adicionado por la ley 1943 de 2018.

«BENEFICIO DE LA AUDITORÍA. Para los períodos gravables 2019 a 2020, la liquidación privada de los contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios que incrementen su impuesto neto de renta en por lo menos un porcentaje mínimo del treinta por ciento (30%), en relación con el impuesto neto de renta del año inmediatamente anterior, quedará en firme si dentro de los seis (6) meses siguientes a la fecha de su presentación no se hubiere notificado emplazamiento para corregir o requerimiento especial o emplazamiento especial o liquidación provisional, siempre que la declaración sea debidamente presentada en forma oportuna y el pago se realice en los plazos que para tal efecto fije el Gobierno Nacional.

Si el incremento del impuesto neto de renta es de al menos un porcentaje mínimo del veinte  por ciento (20%), en relación con el impuesto neto de renta del año inmediatamente anterior, la declaración de renta quedará en firme si dentro de lo doce (12) meses siguientes a la fecha de su presentación no se hubiere notificado emplazamiento para corregir o requerimiento especial o emplazamiento especial o liquidación provisional, siempre que la declaración sea debidamente presentada en forma oportuna y el pago se realice en los plazos que para tal efecto fije el Gobierno Nacional.

Esta norma no es aplicable a los contribuyentes que gocen de beneficios tributarios en razón a su ubicación en una zona geográfica determinada.

Cuando la declaración objeto de beneficio de auditoría arroje una pérdida fiscal, la Administración Tributaria podrá ejercer las facultades de fiscalización para determinar la procedencia o improcedencia de la misma y por ende su compensación en años posteriores. Esta facultad se tendrá no obstante haya transcurrido los períodos de que trata el presente artículo.

En el caso de los contribuyentes que en los años anteriores al periodo en que pretende acogerse al beneficio de auditoría, no hubieren presentado declaración de renta y complementarios, y cumplan con dicha obligación dentro de los plazos que señale el Gobierno Nacional para presentar las declaraciones correspondiente a los períodos gravables 2019 a 2020, les serán aplicables los términos de firmeza de la liquidación prevista en este artículo, para lo cual deberán incrementar el impuesto neto de renta a cargo por dichos períodos en los porcentajes de que trata el presente artículo.

Cuando se demuestre que las retenciones en la fuente declaradas son inexistentes, no procederá el beneficio de auditoría.

PARÁGRAFO 1. Las declaraciones de corrección y solicitudes de corrección que se presenten antes del término de firmeza de que trata el presente artículo, no afectarán la validez del beneficio de auditoría, siempre y cuando en la declaración inicial el contribuyente cumpla con los requisitos de presentación oportuna, incremento del impuesto neto sobre la renta, pago, y en las correcciones dichos requisitos se mantengan.

PARÁGRAFO 2. Cuando el impuesto neto sobre la renta de la declaración correspondiente al año gravable frente al cual debe cumplirse el requisito del incremento, sea inferior a 71 UVT, no procederá la aplicación del beneficio de auditoría.

PARÁGRAFO 3. Cuando se trate de declaraciones que registren saldo a favor, el término para solicitar la devolución y/o compensación será el previsto en este artículo, para la firmeza de la declaración.

PARÁGRAFO 4. Los términos de firmeza previstos en el presente artículo no serán aplicables en relación con las declaraciones privadas del impuesto sobre las ventas y de retención en la fuente por los períodos comprendidos en los años 2019 y 2020, las cuales se regirán en esta materia por lo previsto en los artículos 705 y 714 del Estatuto Tributario.»

Se crean dos opciones para el beneficio de auditoría:

  1. Firmeza a los 6 meses si el incremento del impuesto neto de renta es de por lo menos el 30% con respecto al año anterior.
  2. Firmeza a los 12 meses si el incremento del impuesto neto de renta es de por lo menos 20% (igual o mayor a 20% y menor a 30%).

El beneficio de auditoría no aplicará cuando la declaración del año anterior que sirve de referencia para calcular el incremento del impuesto, sea inferior a 71 Uvt.

Tampoco aplica a los contribuyentes que tienen beneficios tributarios en razón a su ubicación geográfica.

La declaración con beneficio de auditoría puede ser corregida, siempre que la inicial haya cumplido con los requisitos correspondientes, y esos requisitos mantengan luego de la corrección, por supuesto, y se supone que ningún contribuyente querrá corregir una declaración con beneficio de auditoría para perder dicho beneficio.

Conozca sus obligaciones tributarias y las consecuencias por no cumplirlas con nuestro Procedimiento tributario.

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