La pérdida fiscal es el resultado negativo de la declaración de renta, que puede compensarse con las rentas líquidas de los años siguientes conforme al artículo 147 del Estatuto Tributario. No se registra como una partida de resultados, pero bajo la NIC 12 y la sección 29 de la NIIF para pymes sí tiene un efecto contable: si es probable compensarla, genera un activo por impuesto diferido. Veamos la diferencia con la pérdida contable y cómo se contabiliza.
Pérdida contable y pérdida fiscal.
La pérdida contable es el resultado negativo del estado de resultados: los ingresos no alcanzaron a cubrir costos y gastos según las normas contables. Se registra en el patrimonio, en la cuenta 3610, como explicamos en el artículo sobre el enjugue de pérdidas.
La pérdida fiscal es el resultado negativo de la depuración de la renta en la declaración, que sigue reglas tributarias distintas de las contables. Una empresa puede tener utilidad contable y pérdida fiscal, o al revés, por las diferencias entre gastos y deducciones y entre ingresos contables y fiscales.
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La pérdida fiscal genera un activo por impuesto diferido.
Una pérdida fiscal compensable es un beneficio futuro: permitirá pagar menos impuesto cuando la empresa vuelva a tener renta líquida. Por eso la NIC 12 exige reconocer un activo por impuesto diferido por las pérdidas fiscales no utilizadas, en la medida en que sea probable que se disponga de ganancias fiscales futuras contra las cuales compensarlas.
Supongamos una pérdida fiscal de $100.000.000 y una tarifa del impuesto de renta del 35%. Si la empresa proyecta razonablemente rentas que le permitirán compensarla, reconoce un activo de $35.000.000:
| Código | Cuenta | Débito | Crédito |
|---|---|---|---|
| 17XXXX | Activo por impuesto diferido – pérdidas fiscales | 35.000.000 | |
| 54XXXX | Impuesto de renta diferido (ingreso) | 35.000.000 |
A medida que la pérdida se compensa, el activo se revierte contra el gasto por impuesto diferido. Si la recuperación deja de ser probable, el activo se reduce. La exigencia de probabilidad es estricta: una empresa con pérdidas recurrentes debe tener evidencia convincente de rentas futuras para reconocer el activo.
Compensación fiscal de la pérdida.
Fiscalmente, las sociedades pueden compensar sus pérdidas fiscales con las rentas líquidas ordinarias de los periodos siguientes, dentro del término que fija el artículo 147 del Estatuto Tributario. El procedimiento se explica en el artículo sobre la compensación de pérdidas fiscales.
Las empresas que no reconocen el activo diferido, por no cumplir el criterio de probabilidad, pueden controlar las pérdidas pendientes en las cuentas de orden fiscales, práctica habitual bajo las normas anteriores y útil como control, aunque no forma parte de los estados financieros.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Las pérdidas fiscales se contabilizan?
No como resultado, pero si es probable compensarlas generan un activo por impuesto diferido (NIC 12, sección 29).
¿Qué diferencia hay entre pérdida contable y pérdida fiscal?
La contable surge del estado de resultados según las normas contables; la fiscal, de la depuración de la renta según las normas tributarias. Pueden no coincidir.
¿En qué cuenta se registra la pérdida del ejercicio?
La pérdida contable, en la 3610 del patrimonio; la fiscal no tiene cuenta de resultados, solo el eventual activo por impuesto diferido.