En este artículo 10 secciones
- El Sisbén no es una afiliación a salud.
- El régimen subsidiado es para quienes no pueden pagar la seguridad social.
- Que el trabajador esté en el Sisbén no exime al empleador de afiliarlo a la seguridad social.
- Así esté en el Sisbén, el empleador debe responder por la salud del trabajador.
- Acuerdo entre empleador y trabajador no está por encima de la ley.
- Preguntas frecuentes.
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Quien está en el Sisbén y es atendido en salud por el régimen subsidiado debe pasar al régimen contributivo cuando consigue un empleo formal, y el empleador está obligado a afiliarlo a salud, pensión y riesgos laborales como a cualquier otro trabajador. Estar en el Sisbén no es excusa para no afiliar. ¿Qué pasa con el régimen subsidiado y qué riesgos asume el empleador que no cumple?
El Sisbén no es una afiliación a salud.
Conviene precisar los términos. El Sisbén es el sistema que clasifica a la población según sus condiciones socioeconómicas para focalizar los programas sociales; no es una EPS ni una forma de afiliación. Lo que ocurre es que, según esa clasificación, la persona puede acceder al régimen subsidiado de salud, en el que el Estado paga su cobertura.
Cuando la persona consigue un empleo con contrato de trabajo, tiene capacidad de pago y debe cotizar en el régimen contributivo. La ley permite la movilidad entre regímenes dentro de la misma EPS, de modo que el trabajador no pierde la continuidad de su atención, y si luego queda sin empleo puede volver al régimen subsidiado.
El régimen subsidiado fue implementado para proveer servicios de salud a las personas que no pueden pagarse la seguridad social como cotizantes al régimen contributivo, no para personas que tienen capacidad de pagarse la seguridad social.
En consecuencia, la persona que consigue un empleo formal no puede pertenecer al régimen subsidiado en salud, debiendo necesariamente afiliarse al régimen contributivo.
De otra parte, el régimen subsidiado es limitado en el sentido de que sólo cubre gastos médicos (procedimientos, tratamientos, medicamentos, etc.), más no paga prestaciones económicas como licencias de maternidad o incapacidades laborales, a las que tiene derecho todo trabajador, derecho que no se le puede desconocer a ningún trabajador.
Todo trabajador debe estar afiliado al sistema de seguridad social; el empleador tiene el deber legal de afiliar a la seguridad social a sus trabajadores, y si lo incumple, puede ser sancionado por la UGPP por evasión de aportes a la seguridad social, y por la Dian desconociendo los costos y deducciones correspondientes a los salarios sobre los que no se pagó seguridad social, sanciones que son elevadas.
El empleador que no afilie a un trabajador a la seguridad social bajo el pretexto de que está en el Sisbén está incumpliendo la ley y se expone a severas multas económicas.
Así esté en el Sisbén, el empleador debe responder por la salud del trabajador.
Si el empleador no afilia a la seguridad social a su empleado y este llegara a sufrir un accidente o una enfermedad, el empleador tendrá que responder económicamente por los costos correspondientes.
Además, el empleador tendrá que pagar de su pecunio las licencias de maternidad, paternidad e incapacidades laborales del trabajador, puesto que todo trabajador tiene derecho a ellas por ley, siendo el empleador el primer responsable.
Recuérdese que la seguridad social es un sistema de aseguramiento, donde el empleador asegura el riesgo de sus trabajadores con la EPS, la ARL y el fondo de pensiones, de modo que son ellos los llamados a responder económicamente por cualquier enfermedad o accidente que sufra el trabajador; pero si no está afiliado, el riesgo queda en cabeza del empleador, que será el llamado a responder.
Acuerdo entre empleador y trabajador no está por encima de la ley.
Algunos trabajadores se niegan a ser afiliados a la seguridad social y el empleador lo acepta bajo el compromiso del trabajador de no reclamarle nada en caso de algún problema. Afirma y firma el trabajador que él se hace responsable de su propia decisión, pero tal acuerdo es ineficaz, puesto que se trata de derechos laborales irrenunciables, es decir, el trabajador no tiene la facultad legal para renunciar a ellos, aunque esa fuera su voluntad expresada en papel firmado.
Esto habilita a que en el futuro el trabajador pueda demandar al empleador, y el papel firmado no le servirá a este de defensa. Una cosa es lo que se promete cuando todo está bien y otra lo que se reclama cuando llega un accidente o una enfermedad.
En resumen, no tenga empleados sin afiliación a la seguridad social. Si el trabajador no quiere ser afiliado, lo prudente es no contratarlo, porque el riesgo lo asume siempre el empleador.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Si consigo trabajo pierdo el Sisbén?
No pierde su clasificación en el Sisbén, pero en salud debe pasar al régimen contributivo mientras tenga contrato de trabajo. Si queda sin empleo, puede volver al régimen subsidiado.
¿Puedo contratar a alguien del Sisbén sin afiliarlo a la EPS?
No. Todo trabajador con contrato de trabajo debe ser afiliado a salud, pensión y riesgos laborales, esté o no en el Sisbén.
¿Sirve que el trabajador firme que no quiere ser afiliado?
No. La seguridad social es un derecho irrenunciable y ese documento no libera al empleador de responder por las prestaciones que habría cubierto el sistema.