En este artículo 17 secciones
- Qué es la fuerza mayor o caso fortuito.
- Requisitos de la fuerza mayor.
- Diferencia entre fuerza mayor y caso fortuito.
- Efectos de la fuerza mayor en los contratos.
- Fuerza mayor como eximente de responsabilidad.
- Preguntas frecuentes.
- ¿Qué es la fuerza mayor?
- ¿Qué es el caso fortuito?
- ¿Cuáles son los requisitos de la fuerza mayor?
- ¿Qué pasa si una obligación es imposible de cumplir por fuerza mayor?
- ¿Quién debe probar la fuerza mayor?
- ¿Un hecho que hace más costoso cumplir es fuerza mayor?
- ¿Se puede pactar que el deudor responda aun por fuerza mayor?
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La fuerza mayor o caso fortuito es el imprevisto al que no es posible resistir, como un naufragio, un terremoto o un acto de autoridad, según el artículo 64 del Código Civil, y es la causa extraña que exime de responsabilidad a quien incumple una obligación o causa un daño. Para que opere deben concurrir dos requisitos, la imprevisibilidad y la irresistibilidad, y quien la alega debe probarla. ¿Cuándo un hecho es realmente imprevisible e irresistible, y hay diferencia entre fuerza mayor y caso fortuito?
Qué es la fuerza mayor o caso fortuito.
El artículo 64 del Código Civil, en el texto que le dio el artículo 1 de la ley 95 de 1890, define la figura así:
«Se llama fuerza mayor o caso fortuito, el imprevisto a que no es posible resistir, como un naufragio, un terremoto, el apresamiento de enemigos, los actos de autoridad ejercidos por un funcionario público, etc.»
La norma trata las dos expresiones como sinónimos y da ejemplos de hechos de la naturaleza, como el terremoto, y de hechos humanos ajenos al deudor, como los actos de autoridad. Lo que tienen en común es que provienen de fuera de quien los sufre y no pudieron ser evitados por él.
En términos generales, se habla de fuerza mayor para referirse a un hecho cuya magnitud lo hace imposible de resistir, y de caso fortuito para referirse a un hecho que sobreviene de manera inesperada, casual, sin que pueda anticiparse. En la práctica civil, ambos producen el mismo efecto.
Requisitos de la fuerza mayor.
La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, en la sentencia SC16932-2015, reiteró los dos requisitos que debe reunir el hecho:
«En general, por fuerza mayor o caso fortuito debe entenderse ‘el imprevisto que no es posible resistir, como el naufragio, el terremoto, el apresamiento de enemigos, los actos de autoridad ejercido por un funcionario público, etc.’ (Art. 1° Ley 95 de 1890); es claro que estos hechos o actos, u otros semejantes, que enuncia el legislador, requiere que sean imprevisibles o irresistibles, significando lo primero, un acontecer intempestivo, excepcional o sorpresivo; y lo segundo, imposible, fatal, inevitable de superar en sus consecuencias (CSJ SC, 2 dic. 1987, G.J. t. CLXXXVIII, pág. 332). Es decir, ha de tratarse de fenómenos externos al sujeto cuyo comportamiento se analiza, que reúnan las características que de antaño estereotipan la figura, esto es, la imprevisibilidad (hechos súbitos, sorpresivos, insospechados, etc.) y la irresistibilidad (que los efectos del hecho no puedan ser exitosamente enfrentados o detenidos por una persona común) (CSJ SC, 31 ago. 2011, rad. 2006-02041-00).»
Aunque la cita transcribe la conjunción «o», la jurisprudencia exige que los dos requisitos concurran. Si el hecho era imprevisible pero se podía resistir, o irresistible pero previsible, no hay fuerza mayor.
Imprevisibilidad.
Un hecho es imprevisible cuando, dentro de las circunstancias normales de la vida y de la actividad de que se trate, no era posible contemplar por anticipado su ocurrencia. La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia lo explicó en sentencia del 16 de septiembre de 1961:
«… que el hecho sea imprevisible, esto es, que dentro de las circunstancias normales de la vida, no sea posible contemplar por anticipado su ocurrencia. Por el contrario, si el hecho razonablemente hubiera podido preverse, por ser un acontecimiento normal o de ocurrencia frecuente, tal hecho no estructura el elemento imprevisible.»
Supongamos que en un viaje por carretera se pincha una llanta y el conductor no llega a tiempo para cumplir un contrato. Pinchar una llanta es un hecho frecuente y previsible en la conducción, de modo que no puede alegarse como fuerza mayor. Lo mismo ocurre con todo lo que sucede por falta de cuidado, negligencia o falta de previsión.
Irresistibilidad.
Un hecho es irresistible cuando quien lo sufre no puede evitar que ocurra ni superar sus consecuencias. La misma sentencia de 1961 trazó la diferencia que más importa en la práctica:
«Que el hecho sea irresistible, o sea, que el agente no pueda evitar su acaecimiento ni superar sus consecuencias. En este preciso punto es indispensable anotar la diferencia existente entre la imposibilidad para resistir o superar el hecho y la dificultad para enfrentarlo. Porque un hecho no constituye caso fortuito o fuerza mayor, por la sola circunstancia de que se haga más difícil o más onerosa de lo previsto inicialmente.»
Lo difícil no es lo mismo que lo imposible. Si un hecho imprevisto encareció el cumplimiento, pero cumplir seguía siendo materialmente posible, no hay fuerza mayor: hay, a lo sumo, un riesgo propio del negocio que el deudor debe asumir.
Diferencia entre fuerza mayor y caso fortuito.
El Código Civil no distingue entre las dos figuras, pero la jurisprudencia de lo contencioso administrativo sí lo ha hecho, sobre todo en la responsabilidad por actividades riesgosas. La Corte Constitucional recogió esa distinción en la sentencia SU449 de 2016:
« responsabilidad por riesgo excepcional. Se ha dicho que la fuerza mayor es causa extraña y externa al hecho demandado; se trata de un hecho conocido, irresistible e imprevisible, que es ajeno y exterior a la actividad o al servicio que causó el daño. El caso fortuito, por el contrario, proviene de la estructura de la actividad de aquél, y puede ser desconocido permanecer oculto, y en la forma que ha sido definido, no constituye una verdadera causa extraña, con virtualidad para suprimir la imputabilidad del daño»
Según esa distinción, la diferencia está en el origen del hecho:
| Aspecto | Fuerza mayor | Caso fortuito |
|---|---|---|
| Origen | Externo a la actividad que causó el daño | Interno, proviene de la propia actividad |
| Ejemplo | Un terremoto que derrumba un puente | La falla oculta de una pieza del vehículo |
| Efecto en la responsabilidad por riesgo | Exime | No exime, porque hace parte del riesgo propio de la actividad |
De acuerdo con nuestro criterio, en los contratos y en la responsabilidad civil ordinaria la distinción tiene menos peso, porque el Código Civil trata ambas figuras como una sola. Pero en las actividades peligrosas puede ser decisiva: quien ejerce la actividad responde de los riesgos internos de ella, aunque sean imprevisibles.
Efectos de la fuerza mayor en los contratos.
En materia contractual, la regla está en el segundo inciso del artículo 1604 del Código Civil: el deudor no es responsable del caso fortuito, a menos que se haya constituido en mora, siempre que el caso fortuito no hubiera dañado la cosa debida si hubiese sido entregada al acreedor, o que el caso fortuito haya sobrevenido por su culpa.
De la norma se desprenden tres consecuencias prácticas:
- La fuerza mayor libera al deudor de indemnizar los perjuicios del incumplimiento que ella causó.
- No libera al deudor moroso. Si el deudor ya estaba en mora cuando ocurrió el hecho, responde, salvo que el hecho hubiera afectado igualmente la cosa en poder del acreedor.
- La prueba corresponde a quien la alega, según el tercer inciso del mismo artículo 1604.
Además, las partes pueden pactar algo distinto. El último inciso del artículo 1604 deja a salvo las estipulaciones expresas, de modo que un deudor puede asumir en el contrato el riesgo de la fuerza mayor.
Cuando la fuerza mayor hace imposible entregar un cuerpo cierto, la obligación se extingue por la pérdida de la cosa que se debe, como se explica en el artículo sobre la pérdida de la cosa que se debe.
La fuerza mayor no es lo mismo que la imprevisión.
Si un hecho imprevisible no hace imposible el cumplimiento, sino excesivamente oneroso, no hay fuerza mayor, pero en los contratos de ejecución sucesiva, periódica o diferida puede aplicarse la teoría de la imprevisión del artículo 868 del Código de Comercio, que permite pedir al juez la revisión del contrato. Es una figura distinta, con requisitos propios.
Fuerza mayor como eximente de responsabilidad.
En la responsabilidad extracontractual, la fuerza mayor rompe el nexo causal entre la conducta del demandado y el daño, y por eso exime de responsabilidad. Así lo reiteró la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia en la sentencia SC2111-2021, a propósito de las actividades peligrosas:
«La culpa no es elemento necesario para estructurar la responsabilidad por actividades peligrosas ni para su exoneración; no es menester su demostración, ni tampoco se presume; el damnificado tiene la carga probatoria exclusivamente de la actividad peligrosa, el daño y la relación de causalidad; y, el autor de la lesión, la del elemento extraño, o sea, la fuerza mayor o caso fortuito, la participación de un tercero o de la víctima que al actuar como causa única o exclusiva del quebranto, desde luego, rompe el nexo causal y determina que no le es causalmente atribuible, esto es, que no es autor.»
La providencia precisa que, en las actividades peligrosas, la culpa no se presume ni se discute: el demandado solo se libera si prueba una causa extraña. Los demás eximentes se explican en el artículo sobre los eximentes de responsabilidad.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Qué es la fuerza mayor?
Es el imprevisto al que no es posible resistir, según el artículo 64 del Código Civil, como un terremoto o un acto de autoridad.
¿Qué es el caso fortuito?
En el Código Civil es sinónimo de fuerza mayor. La jurisprudencia administrativa lo distingue como el hecho imprevisible que proviene de la propia actividad del responsable, y que por eso no lo exime en la responsabilidad por riesgo.
¿Cuáles son los requisitos de la fuerza mayor?
Que el hecho sea imprevisible e irresistible, y externo a quien lo alega. Deben concurrir los dos primeros requisitos.
¿Qué pasa si una obligación es imposible de cumplir por fuerza mayor?
El deudor no responde de los perjuicios, salvo que estuviera en mora o que el hecho haya ocurrido por su culpa. Si la obligación era entregar un cuerpo cierto que se destruyó, la obligación se extingue.
¿Quién debe probar la fuerza mayor?
Quien la alega, según el tercer inciso del artículo 1604 del Código Civil.
¿Un hecho que hace más costoso cumplir es fuerza mayor?
No. La fuerza mayor exige imposibilidad, no dificultad. Si el cumplimiento se volvió excesivamente oneroso, puede estudiarse la teoría de la imprevisión.
¿Se puede pactar que el deudor responda aun por fuerza mayor?
Sí. El artículo 1604 deja a salvo las estipulaciones expresas de las partes, y el deudor puede asumir ese riesgo en el contrato.
¿Qué pasa si ya el evento estaba pagado en su totalidad y el contratado no cumple? Por ejemplo, un DJ en una fiesta?
Depende de lo que se haya estipulado en el contrato, pero en general, el dinero pagado se debe devolver, y lo que puede alegar el contratado es que se le exima de multas o sanciones.