Gastos de entierro del afiliado o pensionado – Quien los haya cubierto tiene derecho a que se le reintegre lo pagado

Por   07/12/2017

Si el pago lo asumió una entidad  en  virtud  de  un  contrato  preexequial, tiene derecho a reclamar el auxilio funerario quien haya contratado la póliza. Pero si fue el finado quien la suscribió, sus herederos no tienen derecho a solicitar el auxilio.

 Un ciudadano le formuló al Ministerio de Trabajo la siguiente pregunta:

«¿El valor del auxilio funerario puede ser cancelado a los derecho - habientes como un pago a herederos, en el evento de que la pensionada lo haya cubierto con un plan pre-exequial?»

En su respuesta, el Ministerio empezó por recordar que de conformidad con lo estipulado por el artículo 51 de la ley 100 de 1993, la persona que compruebe haber sufragado los gastos de entierro de un afiliado o pensionado, tiene derecho a percibir  un  auxilio  funerario  por valor igual al  último  salario  base  de  cotización (si se trata de afiliado),  o  al  valor  de la última  mesada pensional  recibida (si se trata de pensionado), sin  que  este  auxilio  pueda  ser  inferior  a  5  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, ni superior a 10 veces dicho salario.

Y agregó que de acuerdo con la misma norma  cuando    los    gastos    funerarios  son cubiertos por una póliza  de  seguros,  el  ISS,  cajas,  fondos o  entidades  del  sector  Público podrán repetir contra la entidad aseguradora que lo haya amparado, por las sumas que se paguen por este concepto. O sea, que en dicho evento la entidad que haya hecho el pago del auxilio, podrá repetir contra la Aseguradora por las sumas pagadas.

Y seguidamente indicó:

«Así mismo, establece (la norma) que el beneficiario del auxilio funerario será quien compruebe haber sufragado tales  gastos, independiente  de  su  origen,  si  tales  gastos  los  asumió  una  Aseguradora,  Cooperativa  o Asociación,  en  virtud  de  un  contrato  preexequial  (tal  contrato  supone  que  el  tomador  del  seguro (…) paga  de  manera  anticipada  y  periódica,  la  prima  correspondiente,  con  el  fin  de  amparar  los  riesgos  que hayan estipulado).

Dicho  de  otra  manera,  el  hecho  de  que  una  empresa  asuma  los  gastos  funerarios  de  un  pensionado  en cumplimiento de un contrato preexequial, no significa que los costos en que incurrió no hayan sido pagados por  el  tomador  de  la  póliza.

En  efecto,  quien  sufragó  los  gastos,  aunque  en  forma  anticipada  es  quien contrata con la empresa de servicios exequiales.

Así  las  cosas,  esta  Oficina  Jurídica  considera  que  lo  procedente  es  solicitar  que  se  certifique  el  valor  del servicio   fúnebre   prestado,   a   efecto   de   poder   acreditar   que   se   sufragaron   los   gastos   de   entierro, reconocimiento que deberá producirse a favor de quien suscribió el contrato. Tal exigencia se ajustaría a lo señalado  en  la  norma  antes  citada,  que  dispone  que  este  auxilio  se  paga  a  quien  compruebe  haber sufragado los gastos de entierro.»

En concreto: quien haya pagado la póliza que ampara los gastos de entierro tiene derecho a reclamar el auxilio funerario establecido en la ley 100 de 1993,  cuyo monto será igual al valor que certifique la entidad que prestó los servicios funerarios, y sin que dicho costo exceda el equivalente a 10 veces el salario mínimo legal mensual. ($ 7.377.170). 

Y termina diciendo el Ministerio: 

«Por tanto, si el occiso es la misma persona que suscribió el contrato, no sería legalmente viable conceder el auxilio  funerario  a  sus  sobrevivientes.  Lo  anterior,  por  cuanto  no  existe  una  norma  que  reglamente  tal asignación, va que el auxilio es una prestación intransferible.»

(Ver Concepto 80730 del 16 de mayo de 2014)

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