Impuestos directos e indirectos – ¿Cuáles son?

Los impuestos se clasifican en directos o indirectos, clasificación que tiene efecto en conceptos como la capacidad de tributación o económica, y de progresividad en la tributación.

 Impuestos directos.

El impuesto directo es aquel que grava directamente a la persona, sea natural o jurídica, lo que permite identificar directamente al contribuyente sobre el que recae el tributo.

Entre los impuestos directos tenemos, por ejemplo:

  1. Renta.
  2. Industria y comercio.
  3. Riqueza o patrimonio.
  4. Industria y comercio.
  5. Predial.
  6. De vehículos.

Son impuestos que recaen directamente sobre un contribuyente plenamente identificado, lo que permite determinar con claridad su capacidad de pago o de contribución, lo a que a su vez permite implementar el principio de progresividad tributaria, en la medida en que se pueden introducir tarifas más altas para ingresos o patrimonios más altos.

El impuesto directo al permitir individualizar al sujeto pasivo hace posible diseñar un impuesto en cierta forma a la medida de cada uno.

El impuesto directo es cobrado directamente al contribuyente, como cuando presenta la declaración de renta y esta la indica que debe pagar X millones de pesos a la Dian.

Impuestos indirectos.

Los impuestos indirectos se caracterizan por que no recaen sobre la persona sino sobre transacciones que esta realice, como consumos, compras, etc.

Es indirecto porque lo que está gravado es la actividad más no la persona, pero la persona indirectamente termina pagando el impuesto cuando realiza la actividad o la transacción sujeta al impuesto.

El ejemplo clásico de un impuesto indirecto es el impuesto a las ventas – Iva, en el que la persona paga el impuesto sólo si consume un producto o servicio que está gravado con el Iva.

Los impuestos indirectos son regresivos en la medida en que no consultan la capacidad económica de quien debe pagarlo.

El Iva del 19% debe pagarlo tanto el que tiene mucho dinero como quien no tiene absolutamente nada.

Así, una persona con un ingreso de un salario mínimo paga el mismo Iva que una con un salario de 100 mínimos.

Si bien en los impuestos indirectos se puede establecer cierta progresividad, esta es parcial como cuando a ciertas transacciones tienen una tarifa más elevada, como en los bienes de lujo que sólo las persona con cierta capacidad de pago pueden adquirir.

El impuesto indirecto también refleja cierta inequidad, porque contempla beneficios que aplica a todos por igual, tanto a los que no tienen dinero como a los que tienen mucho. Es el caso de los productos exentos de Iva, donde las clases altas terminan beneficiados cuando dicho beneficio sólo debería ser para los menos favorecidos.

Otra característica de los impuestos indirectos, es que por lo general están incluidos (camuflados o encubiertos) en el precio de lo que regularmente se consume, así que al ser pagados indirectamente las personas no lo advierten y ofrecen menos resistencia al estado que los impone.

No es lo mismo pagar todos los días un poco de Iva sin darnos cuenta, que pagar al fina de año un alto monto por concepto de impuesto de renta, aunque el acumulado pagado por Iva durante todo el año supere a lo pagado por renta.

Por ejemplo, una persona con un ingreso mensual de $10.000.000 probablemente pague un impuesto de renta de $9.000.000, pero en Iva habrá pagado probablemente $15.000.000 durante el mismo año sin que se haya dado cuenta porque nunca ha sacado la cuenta, y eso sucede porque al ser indirecto las personas no sienten que lo están pagando.

Recomendados.

Compártalo en Facebook Compártalo en Twitter Compártalo en Whatsapp
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y enviaremos a su correo nuestra información mas reciente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.