Pasivos corrientes

Los pasivos corrientes hacen referencia a los pasivos que la empresa debe pagar en el corto plazo, generalmente menor a un año.

Qué es un pasivo corriente.

Un pasivo corriente es una obligación o deuda que debe ser pagada en el corto plazo, por lo que exige una disponibilidad de recursos igualmente en el corto plazo, para lo cual la empresa debe tener la capacidad suficiente para generar ese flujo de efectivo.

Los pasivos de una empresa se clasifican en aquellos pasivos a largo plazo y los pasivos a corto plazo, y estos corresponden a las deudas que son exigibles en un corto plazo, que son los que se conocen como pasivos corrientes.

Los pasivos corrientes son por lo general una fuente de financiación de bajo costo financiero. Por ejemplo, es posible conseguir que los proveedores le vendan mercancías a crédito a 30 o incluso 90 días sin cobrar financiación, por lo que se debe cuidar este tipo de concesiones.

Importancia de clasificar los pasivos en corrientes y no corrientes.

El pasivo es un componente de la estructura financiera muy importante de toda empresa, puesto que con el pasivo se financia el capital de trabajo que requiere la empresa para operar, o se pagan obligaciones como laborales, fiscales, etc.

Para que la empresa pueda hacer una correcta administración de sus pasivos, es preciso que los clasifique adecuadamente, en especial aquellos a corto plazo, para que pueda programar su pago y así no entrar en una eventual mora que le pueda cerrar las puertas a futuras financiaciones.

Es por esa razón y otras muchas, que la empresa debe identificar con exactitud sus pasivos corrientes para que pueda dentro de su planeación y su presupuesto, atenderlos adecuadamente y de forma eficiente.

De otra parte, cuando la empresa requiere financiación a un banco o a cualquier otro tercero, esos estarán interesados en conocer los pasivos corrientes de la empresa para tener una idea clara de las obligaciones a corto plazo de la empresa.

Si la empresa cuenta con elevadas obligaciones a corto plazo y no cuenta con el suficiente flujo de efectivo o los suficientes activos corrientes para cubrir esos pasivos, con seguridad que ningún acreedor o proveedor querrá financiarla, puesto que el riesgo que presenta la empresa de incumplir con nuevas obligaciones es alto.

Así que el pasivo corriente es un dato de importancia tanto para las directivas de la empresa como para los terceros que estén interesados en financiarla o invertir en ella.

Ejemplos de pasivos corrientes.

Entre los pasivos corrientes podemos colocar como ejemplo los siguientes:

  1. Salarios y prestaciones sociales a trabajadores.
  2. Impuestos.
  3. Deudas con proveedores.
  4. Algunas deudas bancarias.
  5. Obligaciones con el sistema de seguridad social.
  6. Retenciones en la fuente.

Son obligaciones que por lo general son de corto plazo.

¿Las obligaciones financieras es pasivo corriente o no corriente?

Las obligaciones financieras pueden ser pasivo corriente o no corriente, dependiendo del plazo pactado para el pago.

Por ejemplo, las deudas con tarjetas de crédito por lo general son pasivos corrientes pues deben pagarse en un corto plazo, y en cambio una deuda hipotecaria es por lo general un pasivo no corriente al ser de muy largo plazo.

¿Proveedores es pasivo corriente o no corriente?

Los proveedores por regla general son un pasivo corriente, pues estos suelen financiar con plazos de 30, 60 o máximo 90 días.

Forma de citar este artículo (APA):

Gerencie.com. (2023, febrero 3). Pasivos corrientes [Entrada de blog]. Recuperado de https://www.gerencie.com/pasivos-corrientes.html

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