Tratamiento contable de los gastos financieros

Los gastos financieros como intereses y diferencia en cambio se les pueden dar dos tratamientos diferentes: capitalización o gasto como tal, según corresponda.

Capitalización de los gastos financieros

Los gastos financieros incurridos en la construcción de activos se deben capitalizar hasta tanto el activo se encuentra en condiciones de ser utilizado. Es decir, mientras el activo esté en periodo improductivo, los gastos financieros en que se incurran se capitalizan.

Capitalizar significa que el valor de los gastos financieros se lleva como un mayor valor del activo, se contabiliza en la misma cuenta del activo que se está financiando.

Supongamos que la empresa adquiere un crédito por $10.000.000 para construir una nueva máquina, cuyo montaje y puesta a funcionar tiene una duración de 3 meses. Supongamos que la empresa paga una cuota mensual por ese crédito, y dentro de la cuota paga $150.000 por concepto de intereses. En este caso esos $150.000 [$450.000 durante los tres meses de montaje], se deben sumar al valor del activo [capitalizar].

Gastos financieros como gasto.

Los gastos financieros que no se capitalizan se llevan directamente al gasto. Este es el caso de los gastos financieros pagados a proveedores o por créditos de consumo.

En el caso de los activos en construcción que se encuentran financiados, una vez estos activos estén en condiciones de ser utilizados, los gastos financieros correspondientes dejan de capitalizarse y se siguen llevando como gasto.

También se le da el tratamiento de gastos a los intereses que se pagan por la adquisición de un activo que desde sus ingresos estuvo en condiciones de ser utilizado, por tanto, los gastos financieros se capitalizan únicamente en los casos en que se está financiando a un activo en construcción.

Recordemos que cuando un activo está en proceso de construcción y montaje, no se deprecian, puesto que aún no se ha utilizado, y mientras no se utilice no se desgasta, y por supuesto no habrá razón para depreciarlos, toda vez que la depreciación tiene por objeto reconocer el desgaste el activo por su utilización. Podemos decir entonces que una vez se inicie a depreciar un activo, cualquier gasto financiero producto de su financiación se debe tratar como gasto.

En el plan único de cuentas para comerciantes, la cuenta correspondiente a los gastos financieros es la 53.

Contabilización gravamen a los movimientos financieros.

El gravamen a los movimientos financieros que o 4x1000 que aplica al banco por las transferencias financieras, es un impuesto y debe contabilizarse como tal, siendo la cuenta la 5115 o la 5215, dependiendo de si la operación sujeta a gravamen corresponde a una operación de ventas o de administración.

El PUC no contempla una subcuenta para el 4x100 en razón a que dicho impuesto no existía para cuando se expidió el decreto 2650 de 1990, así que cada empresa decidirá la subcuenta que bien prefiera, considerando que las subcuentas libres son la 511580, 511585 y 511590, pudiendo elegirse la primera que esté libre.

El registro o asiento contable para un retiro por $10.000.000 del banco podría ser así:

Cuenta. Débito. Crédito.
111005 $10.004.000
110505 $10.000.000
511580 $4.000.

Del banco sale la suma completa y a la caja igualmente entra la suma completa, pero del banco sale lo retirado más lo que el banco descuenta por concepto del gravamen a los movimientos financieros.

Si se tratase del cobro de un cheque, al banco a la caja ingresa el valor del cheque menos el 4x1.000 que descuenta el banco.

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