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Costo de oportunidad: qué es, cómo se calcula y ejemplos

El costo de oportunidad es el beneficio al que se renuncia al elegir una alternativa en lugar de la mejor de las otras disponibles. No aparece en la contabilidad, porque no es un pago, pero es el costo que decide si una elección fue buena: una inversión que gana dinero puede ser un mal negocio si la alternativa descartada habría ganado más. ¿Cómo se calcula y cómo se usa para tomar decisiones?

Qué es el costo de oportunidad.

Toda decisión implica escoger entre alternativas, y escoger una significa renunciar a las demás. Lo que se deja de obtener con la mejor de las alternativas descartadas es el costo de oportunidad de la elección.

Supongamos que una persona tiene una tarde libre y puede trabajar tres horas extra por $60.000 o ir a un partido de fútbol. Si va al partido, además de lo que pague por la boleta, renuncia a los $60.000. Esa suma es el costo de oportunidad de ir al partido.

El concepto parte de una idea básica de la economía: los recursos son limitados. El dinero, el tiempo, los empleados o una máquina no pueden usarse en dos cosas a la vez, y usarlos en una tiene el costo de no poder usarlos en otra.

Cómo se calcula el costo de oportunidad.

No existe una fórmula única para todas las decisiones, pero el cálculo sigue siempre la misma lógica:

  • Identificar las alternativas realmente disponibles.
  • Estimar el beneficio de cada una, en dinero o en la unidad que se pueda comparar.
  • Tomar como costo de oportunidad el beneficio de la mejor alternativa que no se eligió.

Con eso se puede calcular el beneficio económico de la decisión:

Beneficio económico = beneficio de la alternativa elegida − costo de oportunidad

Si el resultado es positivo, la decisión fue la mejor posible; si es negativo, habría convenido más la alternativa descartada.

Solo se toma la mejor de las alternativas descartadas, no la suma de todas, porque aunque se hubiera renunciado a la elegida, solo se habría podido hacer una de las otras.

Ejemplo: montar un negocio o seguir empleado.

Supongamos una persona con un empleo que le paga $3.000.000 mensuales y ahorros por $100.000.000 en un CDT al 10% anual. Está pensando en renunciar y usar sus ahorros para montar una tienda que, según sus proyecciones, dejaría una utilidad contable de $40.000.000 al año.

A primera vista, la tienda es un buen negocio: gana $40.000.000. Pero para montarla, la persona renuncia a dos cosas:

Concepto Valor anual
Salario al que renuncia (12 meses) $36.000.000
Intereses del CDT a los que renuncia (10%) $10.000.000
Costo de oportunidad total $46.000.000
Utilidad contable de la tienda $40.000.000
Beneficio económico −$6.000.000

La tienda gana $40.000.000, pero la persona estaría $6.000.000 más pobre al año que si siguiera empleada y mantuviera su dinero en el CDT. Desde el punto de vista económico, con esas cifras la tienda no conviene.

Eso no significa que la persona no deba montarla. Puede valorar la independencia, esperar que la tienda crezca o considerar que su empleo es inestable. Pero debe saber que, con las cifras actuales, está pagando $6.000.000 al año por esas razones.

Un ejemplo más difícil de calcular.

No siempre las alternativas tienen valores ciertos. Supongamos dos ofertas de empleo: una con salario fijo de $2.000.000 y otra con salario básico de $1.500.000 más comisiones, que en un buen mes podrían llevar el ingreso a $3.000.000, pero en uno malo dejarlo en el básico.

Aquí el costo de oportunidad de elegir la oferta fija son las comisiones que se dejarían de ganar, y el de elegir la variable es la estabilidad que se pierde. Para compararlas hay que estimar cuánto se ganaría en promedio con la variable y cuánto riesgo se está dispuesto a asumir. El cálculo exige proyecciones, no solo una resta.

El costo de oportunidad en las empresas.

En las empresas, el costo de oportunidad está detrás de varias decisiones financieras habituales.

El capital de los socios. Los socios podrían invertir su dinero en otra parte, por ejemplo, en un CDT o en acciones. Esa rentabilidad a la que renuncian es la tasa de oportunidad, y es la que se usa como tasa de descuento para evaluar proyectos con el valor presente neto, y como referencia para juzgar si la rentabilidad del patrimonio es suficiente.

Los recursos inmovilizados. El dinero quieto en caja, la cartera que no se cobra, el inventario que no se vende y la maquinaria que no se usa tienen un costo de oportunidad: lo que habrían producido invertidos en otra cosa. Es la razón por la que la capacidad ociosa es costosa aunque no genere ningún pago.

La elección entre proyectos. Cuando dos proyectos se excluyen, elegir uno implica renunciar a lo que habría producido el otro, como explicamos en el artículo sobre proyectos mutuamente excluyentes.

Costo contable y costo económico.

La contabilidad registra los costos que implican un pago o una obligación: la mercancía, los salarios, el arriendo. El costo de oportunidad no se registra, porque no se paga a nadie.

Por eso la utilidad contable puede ser engañosa. En el ejemplo de la tienda, la contabilidad mostraría una utilidad de $40.000.000, aunque la decisión destruye valor para su dueño. La utilidad económica, que resta el costo de oportunidad, es la que dice si el negocio realmente conviene.

El costo de oportunidad no siempre es financiero.

Casi siempre se expresa en dinero, pero no siempre se puede. Un empleo puede pagar menos que otro y dejar más tiempo para la familia, más satisfacción o más posibilidades de aprender. Esos beneficios no tienen precio, pero son reales.

En las empresas, las decisiones suelen reducirse al costo de oportunidad financiero. En las personas, también cuenta el tiempo, el bienestar y la tranquilidad, que no se pueden calcular con una fórmula pero deben tenerse en cuenta al decidir.

Tampoco debe confundirse con el costo hundido, que es lo que ya se gastó y no se puede recuperar. El costo hundido mira al pasado y no debe influir en las decisiones; el costo de oportunidad mira a las alternativas presentes y es clave para decidir.

Preguntas frecuentes.

A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.

¿Qué es el costo de oportunidad?

Es el beneficio al que se renuncia al elegir una alternativa en lugar de la mejor de las otras disponibles.

¿Cómo se calcula el costo de oportunidad?

Identificando las alternativas, estimando el beneficio de cada una y tomando el de la mejor alternativa descartada. El beneficio económico de la decisión es lo que se gana menos ese costo.

¿Costo de oportunidad y coste de oportunidad son lo mismo?

Sí. Coste es la forma más usada en España y costo, en Colombia y buena parte de América Latina.

¿El costo de oportunidad aparece en la contabilidad?

No, porque no es un pago a nadie. Por eso la utilidad contable puede mostrar ganancia en una decisión que, en términos económicos, no conviene.

¿Se suman los costos de oportunidad de todas las alternativas?

No. Solo se toma el de la mejor alternativa descartada, porque solo se habría podido hacer una.

¿Qué es la tasa de oportunidad?

Es la rentabilidad que se obtendría en la mejor inversión alternativa de riesgo similar. Se usa como tasa de descuento al evaluar proyectos.

¿Qué diferencia hay entre costo de oportunidad y costo hundido?

El costo de oportunidad es lo que se deja de ganar por elegir una alternativa y sí debe influir en la decisión. El costo hundido es lo que ya se gastó y no se puede recuperar, y no debe influir.

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Forma de citar este artículo (APA):

Gerencie.com. (2026, septiembre 25). Costo de oportunidad: qué es, cómo se calcula y ejemplos [Entrada de blog]. Recuperado de https://www.gerencie.com/costo-de-oportunidad.html

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