Entendiendo los artículos 15 y 16 de la ley 820 de 2003

De la ilegalidad absoluta de exigir depósitos y cauciones reales al arrendatario a la permisibilidad incondicional de la caución no real y las garantías personales.

En nuestro diario patrullar por las inquietudes de nuestros amables visitantes y accediendo a distintos blogs sobre el particular, detectamos que existe confusión al formularse reiteradamente las siguientes inquietudes que adaptamos para contextualizarlas, y que quizá se tratan de resolver más por técnica jurídica que por lógica ciudadana:

El derecho de retención y el contrato de arrendamiento

Adecuamos la siguiente inquietud, para volver sobre este tema aun incomprendido

“... de que medio me puedo valer para que el arrendatario incumplido me responda si me queda debiendo arriendos, servicios o me hace daños al inmueble? …”

¿Es el comodato realmente un contrato de carácter unilateral?

Se habla de bilateralidad en los contratos, cuando la celebración del mismo acarrea obligaciones para ambas partes; respecto al contrato de comodato se predica de este su unilateralidad, toda vez que es el comodatario quien debe conservar la cosa prestada, darle el uso convenido y restituirla en buen estado una vez termine el contrato.

Derechos del arrendatario, mas allá de la ley 820 de 2003

En respuesta a la reiteradas inquietudes de nuestros amables visitantes, hemos considerado volver sobre temas que considerábamos en su oportunidad ampliamente superados, para detenernos en un aspecto que prácticamente a virtud de múltiples artimañas utilizadas por las Inmobiliarias, se pretende por estas diluido en la especialidad de la Ley 820 de 2003, Ley de Arrendamiento de Vivienda Urbana, de tal forma que derechos del arrendatario consecuencialmente obligaciones del arrendador previstos de manera general en los Artículos 1982, 1985, 1986 del Código Civil, se están teniendo por “derogados” por estas Agencias.

El maquillaje del inmueble arrendado, pesadilla para el arrendatario

De los cientos de inquietudes recibidas a diario, haciendo seguimiento a las de aquellos arrendatarios que luego de elegir un inmueble remodelado y en aparentes muy buenas condiciones, luego de un mil requeñeques, formularios, super contratos leoninos de los que si acaso les entregan una fotocopia sin firmar, seguros y hasta depósitos ilegales que exigen las Inmobiliarias, tenían la fortuna de ser seleccionados entre muchas solicitudes por el mismo, al cabo de dos o tres meses, comienzan a presentar situaciones como esta, que rescatamos:

Importancia de la conservación de la cosa que se tiene en calidad de usufructuario

Dado que el usufructuario es quien ostenta el goce de la cosa aunque no tenga la propiedad de la misma, es a este a quien le corresponde mantener en buen estado la cosa fructuaria; de conformidad con lo señalado en el artículo 854 del código civil corresponde al usufructuario realizar las expensas ordinarias que sean indispensables para la conservación de la cosa.

Diferencias entre suscribir un contrato de comodato y constituir un derecho real de uso o habitación

Cuando la intención sea la de prestar un bien inmueble como por ejemplo una casa, para que terceros la habiten por determinado tiempo, es importante saber bien, bajo que figura se otorga el goce de este, ya que de lo anterior dependerá el momento en el que podemos recuperar el goce del mismo; ya que no es lo mismo constituir un derecho de habitación que suscribir un contrato de comodato.

El leasing habitacional, solución o espejismo

A requerimiento de nuestros consultantes, retomaremos un tema que se consideraba superado y guarda referencia a las expectativas creadas mediante la implementación de este novedoso sistema para la adquisición de vivienda mediante el pago de canon de arrendamiento, que se ha considerado evolucionó inversamente de panacea a caja de pandora, descubriéndose al final, lo que muchos quisimos no considerar en su oportunidad, que por constituir una operación financiera, nunca tuvo nada de social y sí mucho, por no decir que todo, de tiburón,  hasta el punto de tenerse hoy por hoy, si no “derogado”, si, en vía de extinción, a pesar de sus aun innegables beneficios tributarios.

¿Cuándo le es lícito al mandatario terminar de manera unilateral el mandato?

Una de las características fundamentales del contrato de mandato es su bilateralidad, es decir, que no solo el mandatario es quien debe llevar a cabo el encargo, ya que al mandante, también le asisten una serie de obligaciones las cuales son fundamentales para que el mandatario pueda cumplir a cabalidad lo que se le encomendó en el contrato.

¿Qué acción es procedente cuando el poseedor regular se ve perturbado en el ejercicio de su derecho de posesión?

Cuando hablamos de posesión regular tenemos que pensar como primera medida que existe un título que le da al poseedor tal calidad y segundo, si se trata de un bien inmueble es indispensable que dicha posesión se encuentre inscrita en el registro de instrumentos públicos; ahora bien, si el poseedor regular se ve perturbado el ejercicio del derecho de posesión ¿qué acción debe interponer?, una acción posesoria o una acción publiciana.