Fraccionar facturas para no practicar retención en la fuente

Algunos contribuyentes tienen la idea de fraccionar compras en varias facturas para que individualmente ninguna alcance la base mínima sujeta a retención y por supuesto de esa forma no aplicar la retención, práctica que puede ser riesgosa.

Es evidente que quien recurre a esa práctica lo hace  con la intención de incumplir con la obligación de retener, y cunado premeditadamente se intenta defraudar la ley, puede haber consecuencias.

La Dian históricamente ha perseguido esas prácticas, y de probar que se han fraccionado operación con la intención de aplicar la retención en la fuente, ha actuado en consecuencia.

Para el agente de retención, la consecuencia no puede ser otra que exigirle la declaración y pago de las retenciones no practicadas, lo que supone pagar sanción por corrección e intereses moratorios.

Y para no creerlo, por esa práctica la Dian también ha rechazado costos y deducciones por no cumplir con el requisito del artículo 177 del estatuto tributario, es decir, por no conservar las pruebas de las retenciones que debió practicar.

Como es bien sabido, la Dian ha cambiado varias veces de opinión respecto a la procedencia o no de costos y deducciones sobre los que no se practicaron retención en la fuente, y debido a ello hay procesos que han llegado hasta el consejo estado.

En esta oportunidad transcribimos los apartes de una sentencia en la que el consejo de estado le da la razón a la Dian respecto a la acusación que  hizo a un contribuyente de haber fraccionado compras y demás le dio la razón en que si fraccionar compras no practicó la retención que debía practicar, entonces los costos y deducciones no procedían:

Pues bien, según el artículo 177 del Estatuto Tributario, norma que se encuentra vigente y que regía cuando la demandante presentó su declaración de renta, son improcedentes los costos o deducciones respecto de los cuales no se cumpla con la obligación del artículo 632 ibídem. La última norma prescribe que los contribuyentes y no contribuyentes deben ser conservar por cinco años, ente otra información, la prueba de la consignación de las retenciones en la fuente practicadas en su calidad de agente retenedor.

Prosigue la sala:

Por su parte, conforme al artículo 5 literal m del Decreto 1512 de 1985, el agente retenedor debía practicar retención en la fuente sobre pagos o abonos en cuenta por compras inferiores a $250.000, que era el valor para el año 1997 (Decreto 2301 de 1996). Ahora bien, consta en el acta de inspección tributaria (folios 20 a 29 del c. antecedentes) que la actora celebró varios contratos de compraventa con la empresa INCOCO LTDA., en su calidad de proveedora de bienes, y que se presentó fraccionamiento de dichos contratos porque en un día, por ejemplo, el 12 de junio de 1997, el proveedor expidió a la contribuyente 28 facturas sobre bienes similares; el 28 de junio 29 facturas y el 1 de septiembre realizó 63 facturas, lo que pone de presente que los contratos de cada día debían ser tomados como una unidad y no como vínculos jurídicos independientes por cada factura expedida. Dado que al sumar las facturas expedidas el mismo día como parte de una sola negociación, el monto de las operaciones entre el proveedor y la actora superaba al cuantía para practicar retención en la fuente sobre los pagos de las mismas, que se repite, para 1997 era $250.000 por cada una, y que el total de la suma sobre la cual no se practicó retención, debiéndose practicar, ascendió a $137.785843, la Sala observa que se ajustó a derecho el rechazo de costos, porque, en efecto, la actora no tenía prueba de las retenciones, dado que ni siquiera las practicó.

Téngase en cuenta que si bien la sentencia se refiere a hechos de tiempo atrás, el artículo 177 del estatuto tributario no ha cambiado desde entonces, razón por la cual la Dian de vez en cuando con su cambiante criterio lleva a situaciones como estas, donde prospera el rechazo de unas deducciones por no acreditar la retención en la fuente.

Y en cuanto al fraccionamiento de las facturas o de las compras, si la intención es tan evidente como la sucedida en el caso abordado por el consejo de estado, naturalmente que la Dian cuestionará esa práctica y con toda razón.

¿Tiene sentido evitar la retención en la fuente?

La retención en la fuente no es un impuesto, sino el pago anticipado de un impuesto, de manera que si el vendedor declara y paga ese impuesto no tiene sentido que evite la retención.

Evitar la retención en la fuente puede ser entendible en las personas que no declaran renta, pero el comprador en nada se beneficia, y en cambio se expone a serios problemas con la Dian, así para el comprador no es beneficiosos prestarse para evitar la retención en la fuente mediante procedimientos dudosos.

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