¿”Coordinación”, elemento clave en el contrato de prestación de servicios?

Suficientemente claro ha quedado para expertos y profanos que la configuración de un Contrato de Trabajo deviene de la concurrencia de tres elementos fundamentales: Prestación personal del servicio, subordinación, y retribución económica.

El proceso de restitucion de inmueble arrendado y la doble instancia. Sentencia T-820/14

Precisemos que en nuestro medio no obstante existen cuatro tipos de Contrato de Arrendamiento de Inmueble: vivienda urbana,  local comercial,  oficinas-consultorios-bodegas-parqueaderos, y de aparcería, para los cuales la regulación legal es más o menos clara, respectivamente, Ley 820 de 2003, Artículos 518 a 524 del Código de Comercio, Decreto 3817 de 1982, y, Código Civil, Ley 6 de 1975 y Decreto 2815 de 1975, el manejo  judicial no ha discurrido con la misma precisión y en razón que por su cuantía los procesos de restitución de inmueble no llegan a la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, más que aisladamente por vía de Tutela, esta no ha tenido oportunidad de estructurar jurisprudencia general, sólida, univoca  y vinculante al respecto, de tal forma que la poca que adicionalmente se ha desarrollado, proviene de la Corte Constitucional en Sede de Revisión de Tutela,  mediante fallos que aunque produciendo efectos interpartes, si estiman una serie de lucubraciones  forzando la interpretación quizá más allá del principio aquel que “donde la ley no hace distinción no cabe al interprete hacerla” concluyente en la aplicación extensiva de normas procesales incluidas en disposiciones objetivas, a unos contextos que dejan en el despabile a abogados, jueces, magistrados y partes procesales.

Preguntas comunes frente al contrato de arrendamiento de vivienda urbana

1. ¿El contrato debe ser escrito y autenticado?

Respuesta: NO. El Artículo 3º de la Ley 820 de 2003, estipula que puede ser verbal o escrito, pero las partes deberán por lo menos ponerse de acuerdo en : a) Nombre e identificación de los contratantes;  b) Identificación plena del inmueble; c) Identificación de la parte del inmueble que se arrienda, cuando sea del caso, así como de las zonas y los servicios compartidos con los demás ocupantes del inmueble; d) Precio y forma de pago; e) Relación de los servicios, cosas o usos conexos y adicionales; f) Término de duración del contrato; y, g) Designación de la parte contratante a cuyo cargo esté el pago de los servicios públicos y expensas de administración –si es el caso- del inmueble .

La ignorancia de la ley por el arrendatario no es excusa para alegar irregularidades del arrendador a la terminación del contrato

“…So pretexto de venta de la vivienda, el dueño me solicitó el inmueble, aunque después dijo que lo habitaría. Luego me entero que había sido arrendado por un valor superior a otra persona. Dado el motivo inicial de venta de la propiedad, no hubo ningún problema en desocupar el inmueble, pero jamás el dueño expuso la situación de reajustar el canon de arrendamiento para tener una primera opción y continuar con el inmueble. Como arrendatario por esta decisión, debí incurrir en gastos de comisión por el nuevo contrato de arrendamiento con la agencia, trasteo, etc. 

Terminación del contrato de arrendamiento de vivienda urbana por venta del inmueble

El Literal “c” del Numeral 8º del Artículo 22 de la Ley 820 de 2003, determina como una de las cuatro causales especiales para que el Arrendador pueda terminar el Contrato de Arrendamiento de Vivienda urbana:

“…c) Cuando haya de entregarse en cumplimiento de las obligaciones originadas en un contrato de compraventa...”

Aspectos generales de la terminación del contrato de arrendamiento por venta del inmueble arrendado

No obstante haber dedicado un primer editorial al punto de la venta del inmueble arrendado haciendo eco de la gran cantidad de consultas que se absuelven tanto en la practica profesional como en diferentes apartados del blog, detectamos que continúan siendo marcadamente recurrentes los angustiosos requerimientos de nuestros visitantes en cuanto que “…el propietario vendió el inmueble y me exige que le desocupe  esta semana…”, por lo que dedicaremos este espacio, exclusivamente para tratar la forma como el arrendador propietario TIENE que terminar el contrato de arrendamiento bien sea de vivienda urbana o de local comercial, cuando ha vendido el inmueble encontrándose arrendado, ya que de no cumplir escrupulosamente con el tramite legal, el contrato se entenderá prorrogado/renovado por un período igual al que se ejecuta.

¿Por qué el poseedor goza de la acción publiciana teniendo acción posesoria?

La acción posesoria fue creada por el legislador para que el poseedor conservara o recuperara la posesión de bienes inmuebles o de derechos reales constituidos en ellos, cuando fuere perturbado por terceras personas que no tuvieran un mejor derecho sobre el bien; esta acción indistintamente puede ser intentada tanto por un poseedor reguilar como por un poseedor irregular, el único requisito que exige esta acción es que el poseedor que la intente haya poseído de manera tranquila e ininterrumpida por un lapso mínimo de año.

Auxilio..! El propietario esta vendiendo el inmueble que arriendo

Hemos querido traer a editorial esta referencia toda vez que son múltiples y reiteradas las inquietudes de nuestros visitantes, en cuanto que la inmobiliaria contractualmente o no, y en las más extremas, los propietarios se imponen omnímodamente para sí la facultad o el derecho de acceso al inmueble para cuanto interesado tengan bajo el contexto que “... está en venta y es obligación del arrendatario mostrarlo…”

Derechos del donatario cuando la cosa donada como remuneración de servicios resulta evicta

Toda vez que el objetivo de una donación remuneratoria es pagar los servicios que fueron prestados por el donatario al donante, es apenas lógico que la cosa donada efectivamente tenga el valor que representan dichos servicios, para que se entienda que con la donación se retribuye tal acto, cuestión que no se verifica cuando una vez donada la cosa esta resulta evicta.

Ventajas que otorga ser poseedor regular

La posesión se encuentra plasmada en nuestro ordenamiento jurídico como un modo de adquirir el dominio; en Colombia existen dos clases de poseedores, por un lado está el poseedor regular quien se caracteriza por tener en sus manos un justo título y haber adquirido la posesión de buena fe, aunque esta después no subsista; el código civil no define que es un justo título pero si explica los efectos que este produce, en el artículo 765 el cual establece lo siguiente: