El capital social es solo una parte del patrimonio: corresponde a los aportes de los socios, mientras el patrimonio es el conjunto de todas las partidas que pertenecen a ellos (capital, reservas, superávit y resultados), y equivale a restar los pasivos de los activos. A ese patrimonio neto también se le llama capital contable. ¿Qué es exactamente cada concepto y en qué se diferencian?
El capital social es exclusivamente el aporte de los socios o propietarios: lo que entregan al constituirse la empresa o en las capitalizaciones posteriores, en dinero o en bienes.
En el PUC se registra en la cuenta 3105, y representa la base sobre la cual los socios miden su participación en la sociedad: quien aportó más, participa más.
El capital social no es activo ni pasivo: es la parte fundamental del patrimonio. Representa la inversión de los socios, que la sociedad solo les devuelve, por regla general, cuando se liquida.
Qué es el patrimonio.
El patrimonio es la parte residual de los activos una vez deducidos los pasivos: lo que efectivamente pertenece a los socios después de pagar todas las deudas, conforme a la ecuación patrimonial.
Cuando la empresa inicia, su patrimonio es solo el capital social aportado; con el tiempo, el patrimonio crece (o decrece) con las partidas que la propia empresa genera: utilidades, reservas y superávits.
En el plan único de cuentas, el patrimonio está dividido en estos grupos:
- Capital social.
- Superávit de capital.
- Reservas.
- Revalorización del patrimonio.
- Dividendos o participaciones decretados en acciones.
- Resultados del ejercicio.
- Resultados de ejercicios anteriores.
- Superávit por valorizaciones.
Como se puede observar, el patrimonio está compuesto por un buen número de conceptos, pero solo uno de ellos es el capital social; los demás se forman durante la vida de la empresa.
Teniendo claro lo anterior, la diferencia se resume así: el capital social es lo que los socios pusieron; el patrimonio es lo que los socios tienen, que incluye lo que pusieron más lo que la empresa les ha generado y no les ha distribuido.
Por eso una empresa sana suele tener un patrimonio muy superior a su capital social: la diferencia son las utilidades retenidas, las reservas y los superávits acumulados. Y una empresa con pérdidas puede tener un patrimonio inferior a su capital, señal de que las pérdidas han consumido parte de los aportes.
Qué es el capital contable.
El capital contable es otro nombre del patrimonio neto: el resultado de restar todos los pasivos, corrientes y no corrientes, de todos los activos de la empresa.
Está conformado por las mismas cuentas del patrimonio: capital social, superávit de capital, reservas, revalorizaciones, dividendos decretados en acciones, resultados del ejercicio y de ejercicios anteriores, y superávit por valorizaciones.
El capital contable es lo que, en caso de liquidarse la sociedad, se distribuiría a los socios después de pagar todos los pasivos. Y difiere del capital fiscal, en razón a que las normas tributarias imponen reglas propias para determinar el valor patrimonial de los activos, como explicamos en el artículo sobre el patrimonio bruto y el patrimonio líquido.
Capital contable y capital de trabajo no son lo mismo.
Es frecuente confundirlos, y no tienen nada que ver: el capital contable es patrimonio, mientras el capital de trabajo es la disponibilidad de recursos de corto plazo para operar (activo corriente menos pasivo corriente).
Una empresa puede tener mucho capital contable, por tener pocos pasivos, y aun así carecer de liquidez para operar, porque sus activos son en su mayoría fijos. Es el caso de quien tiene una gran bodega pero nada en efectivo: gran patrimonio, ningún capital de trabajo.
Patrimonio neto y patrimonio bruto.
Una última precisión de vocabulario. Financieramente, el patrimonio neto es la diferencia entre activos y pasivos: lo que se tiene menos lo que se debe. El patrimonio bruto, expresión propia del lenguaje fiscal, es el total de los activos antes de restar las deudas.
De modo que cuando se dice que alguien tiene «un gran patrimonio» refiriéndose a sus bienes, se habla del bruto; el que interesa contable y financieramente, y el que mide lo que de verdad pertenece a los socios, es el neto.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
El capital social son los aportes de los socios (cuenta 3105); el patrimonio es todo lo que les pertenece: esos aportes más las reservas, los superávits y los resultados acumulados.
¿Qué es el capital contable?
Es el patrimonio neto de la empresa: activos menos pasivos, conformado por todas las cuentas del grupo 3 del PUC. Es lo que se distribuiría a los socios si la sociedad se liquidara.
Ninguno de los dos: es patrimonio. Es la inversión de los socios, que la sociedad no debe devolver sino hasta su liquidación, por lo que no se trata como un pasivo exigible.
¿Capital contable y capital de trabajo son lo mismo?
No. El capital contable es el patrimonio neto; el capital de trabajo es la liquidez operativa (activo corriente menos pasivo corriente). Puede haber mucho del primero y nada del segundo.
¿Qué diferencia hay entre patrimonio neto y patrimonio bruto?
El bruto es el total de los activos; el neto es ese total menos los pasivos. El que mide lo que pertenece a los socios es el neto.
No me queda claro el concepto en el resumen del patrimonio neto, ya que dicen, por una parte, que el patrimonio neto es el capital inicial, o sea, el capital contable. Pero, por otra parte, dicen que incluye todas aquellas partes o ganancias retenidas en el transcurso del tiempo.
Entonces, ¿cuál es el patrimonio neto y cuál es el patrimonio total?
El patrimonio neto es el resultado de restar los pasivos a los activos. Es lo que se tiene menos lo que se debe.
El patrimonio total es el patrimonio bruto, o el total de los activos, si se quiere.
Lo que ocurre es que contablemente hay cuentas patrimoniales como capital social, utilidades, reservas, etc, pero financieramente el patrimonio neto es la diferencia entre activos y pasivos, que es la ecuación contable básica.