En este artículo 14 secciones
- Los tres elementos en el artículo 23.
- La prestación personal del servicio.
- La continuada subordinación.
- El salario.
- Por qué la subordinación decide el caso.
- No hay que probar los tres elementos.
- Preguntas frecuentes.
- ¿Cuáles son los elementos esenciales del contrato de trabajo?
- ¿Cuáles son los elementos que dan origen a un contrato de trabajo?
- ¿Cuál es el elemento que diferencia el contrato de trabajo de otros contratos?
- ¿Qué pasa si se cumplen los tres elementos pero firmé un contrato de servicios?
- ¿Tengo que probar la subordinación?
- ¿El horario prueba que hay subordinación?
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Los elementos esenciales del contrato de trabajo son tres: la actividad personal del trabajador, la continuada subordinación y el salario, enumerados en el artículo 23 del Código Sustantivo del Trabajo. Cuando concurren hay contrato de trabajo, aunque las partes lo hayan llamado de otra manera. ¿Qué exige cada uno y por qué uno de ellos pesa más que los otros?
Los tres elementos en el artículo 23.
Es la norma que responde la pregunta. El artículo 23 del Código Sustantivo del Trabajo, con el literal b) modificado por el artículo 16 de la Ley 2466 de 2025, dispone en lo pertinente:
«1. Para que haya contrato de trabajo se requiere que concurran estos tres elementos esenciales: a. La actividad personal del trabajador, es decir, realizada por sí mismo; b. La continuada subordinación o dependencia del trabajador o trabajadora respecto del empleador, que faculta a este para exigirle el cumplimiento de órdenes, en cualquier momento, en cuanto al modo, tiempo o cantidad de trabajo, e imponer reglamentos, la cual debe mantenerse por todo el tiempo de duración del contrato. Todo ello sin que afecte el honor, la dignidad y los derechos mínimos del trabajador o trabajadora (…); c. Un salario como retribución del servicio. 2. Una vez reunidos los tres elementos de que trata este artículo, se entiende que existe contrato de trabajo y no deja de serlo por razón del nombre que se le dé ni de otras condiciones o modalidades que se le agreguen.»
El numeral 2 es el que convierte los elementos en algo más que una definición: si están los tres, hay contrato de trabajo, se llame como se llame el documento firmado. Un «contrato de prestación de servicios» con los tres elementos es, jurídicamente, un contrato de trabajo.
Resumidos en una frase, los elementos que dan origen a un contrato de trabajo son trabajar uno mismo, hacerlo bajo las órdenes de otro y recibir un pago por ello.
La prestación personal del servicio.
El trabajador debe hacer el trabajo él mismo. No puede mandar a otra persona en su lugar ni subcontratar la labor.
Es la razón por la que el trabajador siempre es una persona natural: una empresa no puede prestar un servicio personal. Y es también la razón por la que el contrato termina con la muerte del trabajador, pues la obligación de trabajar no pasa a sus herederos.
Este elemento no es exclusivo del contrato de trabajo. Un abogado independiente o un contador contratado por honorarios también prestan un servicio personal.
La continuada subordinación.
Es el elemento decisivo, porque es el único exclusivo del contrato de trabajo. Consiste en la facultad del empleador de dar órdenes al trabajador sobre el modo, el tiempo y la cantidad de trabajo, y de imponerle reglamentos; el trabajador, a su turno, está obligado a acatarlas.
Dos rasgos la definen:
- Es continuada. Se mantiene durante toda la relación y no aparece solo de vez en cuando.
- Es una facultad. Basta con que el empleador pueda dar órdenes, aunque no las imparta a toda hora.
Desde la Ley 2466 de 2025 la norma le puso límites expresos: la subordinación no puede afectar el honor, la dignidad ni los derechos mínimos del trabajador, ni convertirse en factor de discriminación por sexo, orientación sexual, origen, discapacidad, salud, ideas políticas o religiosas o afiliación sindical, entre otros motivos.
El desarrollo de este elemento, con la jurisprudencia sobre horarios, supervisión e indicios, está en subordinación laboral.
El salario.
Es la retribución del servicio. Como la prestación personal, es común a otros contratos: todo el que presta un servicio oneroso recibe un pago por él.
Lo que distingue el salario no es el monto ni la forma de pago, sino la relación en la que se paga. La Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia lo precisó en la sentencia 13088 del 1 de marzo de 2000:
«La denominación que se le de al pago por las partes no condiciona su naturaleza jurídica, pues la esencia salarial del mismo surge necesariamente de su condición de ser una contraprestación directa de un servicio personal subordinado.»
De ahí que exhibir un contrato de prestación de servicios y unas cuentas de cobro por honorarios no baste para desvirtuar la relación laboral: si hubo subordinación, lo pagado era salario. La definición y las formas del salario están en qué es el salario.
Por qué la subordinación decide el caso.
Conviene ver los tres elementos juntos para entender cuál inclina la balanza en un conflicto.
| Elemento. | ¿Existe en el contrato de trabajo? | ¿Existe en la prestación de servicios? |
|---|---|---|
| Prestación personal | Sí | Sí |
| Remuneración | Sí, como salario | Sí, como honorarios |
| Subordinación | Sí | No: hay autonomía |
Dos contratos pueden tener idéntica prestación personal y remuneración, y la única diferencia estar en si hay o no subordinación. Por eso casi todos los pleitos sobre la existencia de un contrato de trabajo giran en torno a ese elemento, como se ve en las diferencias entre el contrato de trabajo y el contrato de servicios.
No hay que probar los tres elementos.
Aquí está el alivio procesal que suele pasarse por alto. El artículo 24 del Código Sustantivo del Trabajo dispone:
«Se presume que toda relación de trabajo personal está regida por un contrato de trabajo.»
Al trabajador le basta con demostrar que prestó un servicio personal. Con eso se presume el contrato, y es el empleador quien debe probar que no hubo subordinación.
Esa presunción, combinada con el numeral 2 del artículo 23, es el fundamento del contrato realidad, la figura que permite declarar la existencia de un contrato de trabajo encubierto bajo otra forma.
Preguntas frecuentes.
A continuación respondemos las preguntas frecuentes de nuestros lectores.
¿Cuáles son los elementos esenciales del contrato de trabajo?
La actividad personal del trabajador, la continuada subordinación y el salario, según el artículo 23 del Código Sustantivo del Trabajo. Deben concurrir los tres.
¿Cuáles son los elementos que dan origen a un contrato de trabajo?
Los mismos tres: que una persona trabaje por sí misma, bajo las órdenes de otra y a cambio de una remuneración. Reunidos, hay contrato de trabajo aunque no se haya firmado nada.
¿Cuál es el elemento que diferencia el contrato de trabajo de otros contratos?
La subordinación. La prestación personal y la remuneración existen también en otros contratos, como el de prestación de servicios, pero la subordinación es exclusiva del contrato de trabajo.
¿Qué pasa si se cumplen los tres elementos pero firmé un contrato de servicios?
Existe contrato de trabajo, porque el numeral 2 del artículo 23 dispone que no deja de serlo por el nombre que se le dé. Para que se reconozca, sin embargo, hay que reclamarlo y, si el empleador no lo acepta, demandar.
¿Tengo que probar la subordinación?
No necesariamente. El artículo 24 del Código Sustantivo del Trabajo presume el contrato de trabajo en toda relación de trabajo personal, de modo que basta con probar la prestación del servicio y le corresponde al empleador desvirtuar la subordinación.
¿El horario prueba que hay subordinación?
No por sí solo. La Corte Suprema ha dicho que el horario es un indicio de subordinación pero no uno concluyente, porque también se fijan horarios en otros contratos. Debe valorarse junto con otros indicios, como las órdenes o las sanciones.